El alcalde Carlos Fernando Galán anunció que había convocado a los congresistas electos y actuales a una reunión el próximo lunes, con el fin de plantearles su preocupación frente al fenómeno criminal en la capital y la captura de delincuentes que luego quedan en libertad, a pesar de que en muchos casos tienen antecedentes o, incluso, fueron atrapados en flagrancia.
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El mandatario busca -según manifestó- invitarlos a que se sumen a la construcción de una agenda conjunta entre la alcaldía, la Policía, la Rama Judicial y el Congreso que permita tener mejores herramientas para enfrentar a la delincuencia.
«Una agenda común es fundamental para que tengamos más herramientas para que, en el caso de la Policía, pueda capturar a los delincuentes, y para que la Justicia pueda sancionarlos”, afirmó Galán.
El alcalde citó como ejemplos de lo que está pasando en la ciudad y que afecta la efectividad de las autoridades, las “trabas” que enfrenta la Policía para acceder rápidamente a las cámaras de seguridad privadas, para responder ante delitos. Si bien no lo dijo, Galán se refería así al homicidio de un empresario en el norte de Bogotá. En ese caso, a los minutos de sucedido el crimen, policías llegaron a un edificio de la zona a pedir que les dejaran ver los videos y la respuesta fue que solo si llevaban una orden judicial.
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Galán también dijo que quien roba un celular, incluso haciendo uso de la violencia, sabe que “no enfrentará consecuencias”. De estos son muchos los reportes. Uno resiente fue el de una mujer capturada cuando, mediante la modalidad de cosquilleo, estaba hurtando móviles. Y aunque tenía una decena de reportes por el mismo delito, fue dejada en libertad porque llegó a un acuerdo con esa víctima.
Policía presenta a miembros de banda de extorsionistas Los Bautistas. Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
“Muchas veces, la falta de sanción a delitos como ese (el hurto de celulares), permiten que un delincuente vaya creciendo en su carrera delincuencial y de esa forma termine cometiendo un delito mucho más grave, y ahí si nos preguntamos ¿por qué el Estado capturó a esta persona 3, 4, 5 o más veces, no pasó nada y, finalmente, comete un delito gravísimo. O, por ejemplo, cómo delincuentes violentos enfrentan su proceso en libertad”.
“Son cosas que hay que cambiar para que juntos podamos ser mucho más efectivos contra la delincuencia en nuestra ciudad y en el país”, agregó Galán. No es la primera vez que el mandatario bogotano plantea esta preocupación y sugiere que se revise la política criminal.
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Lo propio han hecho en las últimas semanas el secretario de Seguridad, César Retrepo, y el comandante de la Policía Metropolitana, general Giovanni Cristancho. “La Policía hace la tarea. Hay personas que capturamos en la mañana y en la noche volvemos a capturarlos porque en el día los dejan libres”, afirmó el general.
Y no les falta razón. De acuerdo con cifras de la Policía Metropolitana de Bogotá, la mayoría de capturados en Bogotá queda en libertad tras la judicialización. Las causales son porque es un hurto de mínima cuantía o la pena no da para enviar a prisión o, aunque tiene antecedentes, no es un peligro para la sociedad, o queda en prisión domiciliaria o en libertad pero sigue vinculado al proceso.
Hombres capturados. Foto:Policía
Un informe de las autoridades distritales sobre capturas realizadas en 2025, y que conoció este diario, muestra que una parte significativa de las personas detenidas por diferentes delitos recupera la libertad durante el proceso judicial.
Según el mismo informe, el año pasado la Policía capturó a 33.698 personas -el 87 por ciento (29.365)-. Sin embargo, el 59 por ciento (17.327) quedó en libertad por decisión de la Fiscalía, principalmente porque la pena mínima del delito es inferior a cuatro años, como lo establece la ley.
A esto se suma que el 35 por ciento de los capturados (10.267) fue dejado en libertad por decisión de un juez. En la mayoría de los casos (8.939) porque no se dictó medida de aseguramiento. Incluso, en homicidios, donde de las 212 capturas en flagrancia, jueces profirieron la libertad para el 32 por ciento (68) y los fiscales para el 27 por ciento (58).
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La Policía Metropolitana explica que estas decisiones hacen parte del proceso judicial y dependen de la evaluación que realizan fiscales y jueces sobre la gravedad del delito y las condiciones legales para imponer medidas de aseguramiento.
No obstante, esto significa que solo una fracción minoritaria de los capturados termina con detención preventiva, lo que evidencia tensiones entre la actividad policial y las decisiones judiciales basadas en la legislación penal vigente.
Hugo Acero, exsecretario de Seguridad de Bogotá, dice que la intención del alcalde Galán es que en conjunto con la bancada bogotana en el Congreso se formulen proyectos de ley orientados a modificar el Código Penal “y esa es una buena oportunidad”.
Acero consideró que hay dos proyectos de ley que deben ser tramitados: uno para garantizar seguridad ciudadana y aplicar justicia, en el sentido de que delitos como hurtos con violencia y venta de drogas tengan pena privativa de la libertad. Y dos, que la reincidencia también tenga privación de la libertad.
Los tres hombres fueron capturados en flagrancia tras el aviso de la comunidad. Foto:Policía Metropolitana de Bogotá
Pero más allá de las iniciativas, Acero expresó su desacuerdo con que el proyecto de la segunda cárcel distrital no haya avanzado, aunque tiene predio en La Picota. “El alcalde no puede estar diciendo que todos los delincuentes para las cárceles, cuando no hay donde meter gente y ni el alcalde ni su secretario de Seguridad han sacado adelante la segunda cárcel distrital. En parte los jueces a veces no mandan porque las cárceles, las URI y las estaciones están llenas”.
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Omar Oróstegui, director del Laboratorio de Gobierno de La Universidad de La Sabana, consideró que la seguridad ciudadana en Bogotá “no requiere una nueva arquitectura legislativa, sino articulación operativa y técnica”.
Agregó que el enfoque en la persecución reactiva y el incremento de penas han demostrado su ineficacia para desmantelar las economías criminales detrás del hurto.
Oróstegui más bien cree que detrás de la convocatoria del alcalde Galán «hay una estrategia política» con el fin de desplazar el debate de seguridad al nivel nacional, proyectarse como líder político de una agenda nacional y blindarse frente a las críticas por los resultados.
El anuncio del mandatario de que se reunirá el lunes con congresistas actuales y electos para invitarlos a trabajar en una agenda conjunta que permita que la Policía capture a los delincuentes y los jueces y fiscales los judicialicen y sancionen con penas privativas de la libertad, generó reacciones de varios concejales -incluso algunos que han criticado las acciones en seguridad- que le reclamaron por no haber contado con ellos para construir las estrategias.
GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
Editor de Bogotá
@guirei24
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