Se cumplieron seis meses del fallecimiento del senador Miguel Uribe Turbay, víctima de un atentado sicarial en Bogotá que todavía es materia de investigación por las autoridades. Su esposa, María Claudia Tarazona, habló en entrevista con EL TIEMPO sobre el tránsito por el duelo y lo que implicó perder a su compañero a causa de la violencia en el país.
Señaló que aunque no era la cara visible, estuvo al lado de su esposo haciendo política por los últimos 15 años y construyendo un proyecto de largo plazo. Aunque rechazó varios ofrecimientos de partidos políticos para que su nombre saliera en un tarjetón, hoy le podría abrir la puerta a una eventual propuesta de fórmula vicepresidencial. Señaló que el país atraviesa un complejo momento y que no ve una candidatura fuerte que pueda enfrentarse a Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, a quienes calificó como populistas.
Han pasado seis meses desde la muerte de su esposo, Miguel Uribe, ¿cómo ha sido el tránsito por el duelo?
Uno nunca quisiera ver a un esposo fallecer. Tampoco un papá a su hijo. Miguel cumplió seis meses de fallecido luego de luchar por mantenerse vivo durante dos meses largos, difíciles y traumáticos. Cuando una persona se muere, el duelo no es solamente por la pérdida de la persona, también es por lo que se fue de uno con ella. Miguel era mi esposo, pero también la persona con la que trabajaba y compartía el mismo propósito de vida. Llevábamos 15 años haciendo política juntos, teníamos los mismos sueños, decidimos ser papás de Alejandro. Todo eso se fue y murió con Miguel. Ha sido resetear mi vida, arrancar de cero y volver a encontrarme con quien soy, con preguntas como: ¿cuál es mi propósito?, ¿qué voy a hacer el resto de mi vida?, ¿cómo voy a plantear una vida que me soñé con él y ya no está? Han sido momentos duros y tristes, pero estoy de la mano de Dios, enfocándome en mis hijos.
Miguel Uribe Londoño y Maria Claudia Tarazona. Foto:Milton Diaz / EL TIEMPO
La Fiscalía aseguró que avanza a buen ritmo para identificar a los determinadores del crimen. ¿Cree que se ha hecho justicia y de alguna manera se ha reparado el daño?
Siento que la Fiscalía ha hecho una buena labor y ha habido celeridad en el proceso porque se han dado siete capturas de los autores materiales de la banda de sicarios que operaba en Bogotá. En este momento, el último capturado es el eslabón para empezar a entender de dónde vino la orden. Eso da tranquilidad, se ve el compromiso de la Fiscalía por esclarecer los hechos alrededor del asesinato de Miguel. Saber quién mandó a matar a Miguel dará tranquilidad y la certeza de saber que se hizo justicia. Espero que no se pierda la cadena y se pueda saber quién dio la orden, pero hemos tenido muchos problemas porque Petro ha estado desviando la atención.
¿Por qué lo dice?
Por la cantidad de cosas que dice. Por ejemplo, que los autores están en un lugar en Europa o en Oriente, y claro, la Fiscalía trata de hacer su tarea, pero si tenemos un presidente que está desviando la atención de la investigación, pues es complejo. Sin embargo, tengo fe y tengo esperanza de que esto se vaya a saber muy pronto.
María Claudia Tarazona, esposa del fallecido senador Miguel Uribe. Foto:Fernando Ariza
¿Cree que algo cambió significativamente tras la muerte de su esposo? ¿El país es otro?
Estamos en un país donde la democracia está en juego, donde no hay libertad y las personas están con miedo. Lo que pasó en Arauca recientemente fue horrible, hay dos escoltas de un congresista muertos. No tiene ninguna explicación. Hoy, los candidatos tienen miedo. Estamos en una situación muy compleja en la que no está garantizada ni la vida, ni la libertad, ni la democracia. Garantizar la vida y la libertad no está siendo una función del Gobierno Nacional, que no tiene ningún interés en hacerlo. Hay violencia; matan, secuestran, asesinaron a Miguel, a líderes, y en Colombia seguimos en una normalidad que parece común. Parece que la vida continúa.
¿Los intentos de diálogo para desescalar el lenguaje político que se tendieron tras la muerte de Miguel fracasaron?
Eso está en la lista de pendientes y lo estamos viendo ahora en la campaña electoral. Vemos cómo dos sectores políticos, de dos corrientes completamente distintas, se agreden, se amenazan, se excluyen. No hay diálogo, concertación ni unión, y no creo que vaya a haber, tristemente. Desafortunadamente, el lenguaje agresivo y de división sigue presente. Usan el miedo de los colombianos para dividir.
Su hijo está viviendo lo que vivió Miguel Uribe al perder a su mamá, Diana Turbay…
Cuando la violencia se mete al interior de una familia, todo cambia para siempre. Nada vuelve a ser igual y el dolor y la tristeza hacen parte del día a día. Un niño de cinco años no debería estar hablando de asesinato, de muerte, de sicarios, de quién me puede devolver a mi papá. Mis hijas están lidiando con el dolor y, sobre todo, el miedo de que algo me pase a mí o a su hermanito. Estamos tratando de lidiar con el dolor y con el trauma de lo que implicó ese acto de violencia tan terrible al interior de nuestra familia. Miguel salió, me dijo: “nos vemos más tarde” y no volvió.
Miguel Uribe y su esposa Foto:Instagram: @maclaudiat
¿Se ha sentido acompañada por el Gobierno Nacional?
A nosotros nos acompaña nuestra familia y nuestros amigos cercanos. Hemos hecho una comunidad católica maravillosa que nos ha sostenido. Ese ha sido nuestro principal soporte. También tenemos un grupo de psicólogos maravillosos que nos han sostenido. Por parte del Gobierno Nacional, no, no ha habido ningún tipo de acercamiento. Al principio, una persona quiso acercarse, pero finalmente, en lo absoluto. No he oído un solo pronunciamiento genuino, amoroso o compasivo por parte del Gobierno Nacional, ni tampoco lo espero.
Dicen que le han hecho ofrecimientos para ser fórmula vicepresidencial, ¿le suena la idea?
Desde un lugar humilde y sin ninguna pretensión distinta a que al país le vaya bien, si hay alguna posibilidad de que mi nombre pueda ayudar a salvar a Colombia y recuperar la democracia, lo pensaría. Yo creo que represento a las víctimas, una tragedia que le dolió a todo el país. Me duele profundamente lo que está pasando hoy en la situación política. Si hay algo que yo pueda hacer para recuperar el rumbo de Colombia, probablemente lo pensaría, pero tendría que ser una situación no hipotética, sino específica, dependiendo con quién y cómo. Creo que es muy pretencioso pensar que yo podría hacer eso, pero más o menos por ahí estaría esa línea.
¿Se animaría incluso para estas elecciones?
Incluso para estas elecciones.
María Claudia Tarazona. Foto:Fernando Ariza
Dice que para recuperar el rumbo, ¿acaso cree que el país está perdido?
Veo que la política está dividida como nunca y es muy paradójico porque está dividida por dos extremos. El populismo es la histeria de los políticos y tenemos dos extremos que están jugando con el miedo y que le pueden hacer un daño terrible al país. No importa si son de izquierda o de derecha, el populismo realmente es lo mismo. La democracia y la libertad no se defienden con discursos, sino con honor, propósito, conocimiento, experiencia. No con esa ansia de ser presidente. Hay gente preparada y con liderazgo, pero no veo un liderazgo real y el agravante terrible es que hay dos extremos muy populistas y dañinos para el futuro de Colombia.
¿Se refiere a las candidaturas de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella?
Lo que representa Iván Cepeda es, obviamente, el populismo en su máxima expresión, y lo que representa Abelardo de la Espriella es el populismo de derecha. Pero no son solo ellos; hay otros candidatos que se parecen y que sin recorrer el país ni conocerlo, aterrizan con afán de ser presidentes.
El expresidente Álvaro Uribe, el líder del partido en el que militó su esposo, ya dijo que si no es con Paloma Valencia, se va con De la Espriella, ¿se equivocaría con esa decisión?
No tengo conocimiento sobre esto y sería muy osado de mi parte ponerme a juzgar las decisiones del presidente Uribe. El partido le ofreció mucho a Miguel y Miguel le ofreció mucho al partido, murió haciendo política para el Centro Democrático y eso para mí es muy importante, lo respeto y honro. Yo, desafortunadamente, tendría que decirte que quisiera ver a Colombia en otras manos, dirigida por otro tipo de persona. Pero estamos en una situación muy compleja y es cuál es la situación más riesgosa para el país, ¿una extrema derecha o una extrema izquierda? No me atrevería a juzgar la posición del presidente Uribe y en ninguna circunstancia quisiera ver a Iván Cepeda gobernando a Colombia.
¿Por qué no?
Porque él sí sería el peor de los males para Colombia, la democracia y el sector empresarial. También para la clase media y la gente que todos los días lucha por su vida. Lo hemos visto con Gustavo Petro. Este gobierno ha sido terrible, devastador, vergonzoso y humillante para los colombianos. Cepeda representa lo mismo.
¿Apoyará entonces la candidatura de su suegro, Miguel Uribe Londoño?
Miguel y yo tenemos una relación linda, construida hace muchos años. Es un hombre absolutamente generoso y amoroso conmigo, con mis hijas y con Alejandro, quien es el amor de su vida y lo que le quedó de Miguel. Yo respeto profundamente esa decisión, pero no lo voy a acompañar.
¿Le incomoda verlo en la política para llevar las banderas de su esposo?
Yo no tengo por qué juzgar la forma como alguien lidia con un dolor que yo nunca he sentido. Una cosa es perder a un esposo y otra cosa es perder a un hijo después de haber perdido a su esposa por causa de la violencia. Yo siento que Miguel papá tiene todo el derecho de tomar la decisión política que quiera; el muerto lo puso él, y si encontró ese camino porque siente que va a seguir honrando las banderas de Miguel, lo respeto. No lo acompaño políticamente por la misma razón que no estoy haciendo política, y es porque debo estar dedicada a mis hijos.
Miguel Uribe Londoño lanza su candidatura presidencial por el Partido Demócrata. Foto:Néstor Gómez
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Redacción Política.
















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