El regreso de Silvia Gette Ponce a la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe podría concretarse en cuestión de días. Así lo aseguró su defensa, tras el fallo de un juez de control de garantías que restableció sus derechos y la reconoció como víctima dentro del proceso penal por presuntas irregularidades en la elección de directivas en 2013.
La decisión, adoptada por el Juzgado Segundo Penal Municipal con funciones de control de garantías de Barranquilla, abre la puerta para que Gette retome el cargo, del cual fue apartada en el 2013 en medio de un conflicto que hoy vuelve a reactivarse en los estrados judiciales.
“Es cuestión de días”, afirmó su abogada, Bianith Bohórquez, al explicar que el fallo tiene efectos inmediatos y no depende necesariamente de la resolución en segunda instancia.
Según detalló, este tipo de decisiones judiciales se tramitan con efecto devolutivo y no suspensivo, lo que significa que, pese a las apelaciones presentadas por la Universidad Autónoma del Caribe, el Ministerio de Educación y el exrector Ramsés Vargas Lamadrid, el restablecimiento de derechos puede ejecutarse mientras se resuelven los recursos.
Fachada de la Universidad Autónoma del Caribe. Foto:archivo Vanexa Romero/ El Tiempo
“No hay que esperar a la segunda instancia. Muy a pesar de que existan apelaciones, no tendríamos que esperar el resultado para que ella pueda acceder al cumplimiento del fallo”, explicó la jurista.
Sin embargo, aclaró que el proceso de retorno también implica trámites administrativos ante el Ministerio de Educación, por lo que la materialización del regreso podría tardar entre tres y cuatro días hábiles, dependiendo de los tiempos institucionales.
Un fallo que cambia el panorama
El juez Néstor Segundo Primera consideró que existen elementos suficientes para reconocer a Silvia Gette como víctima dentro del proceso que investiga la presunta falsificación de actas en la elección de Ramsés Vargas Lamadrid como rector en 2013.
En ese contexto, ordenó restablecer sus derechos, lo que jurídicamente la habilita para regresar a la rectoría.
El togado también evaluó la situación jurídica de la exrectora, quien fue condenada por abuso de confianza en un proceso anterior. Sobre este punto, concluyó que la pena ya fue cumplida, por lo que no existe una inhabilidad vigente que le impida ejercer cargos.
Bajo ese criterio, el juez enfatizó que no se puede limitar indefinidamente el derecho al trabajo ni desconocer el principio de resocialización, uno de los pilares del sistema penal colombiano.
La defensa insiste en su legitimidad
La abogada Bohórquez fue enfática en señalar que su clienta no tiene cuentas pendientes con la justicia y que su situación jurídica está completamente resuelta.
Bianith Bohórquez, abogada de Gette, respondió las inquietudes relacionadas con el proceso legal. Foto:Leoherrera EL TIEMPO
“La señora Silvia Gette no tiene ningún tipo de cuenta pendiente con la justicia colombiana. La condena ya fue cumplida y está extinta”, aseguró.
En esa línea, reiteró que no se puede “castigar infinitamente” a una persona por hechos ya juzgados, y que impedir su regreso sería vulnerar derechos fundamentales.
Además, sostuvo que Gette es la persona idónea para asumir nuevamente la dirección de la universidad, en un momento que calificó como crítico para la institución.
“La única persona que puede levantar de las cenizas la universidad es Silvia Gette”, afirmó, al señalar que la institución enfrenta dificultades financieras, académicas y administrativas.
El interés de volver y recuperar la institución
Por su parte, la exrectora ha dejado claro que su intención es regresar para recuperar el rumbo de la universidad.
“Necesito la ayuda de todos”, expresó, al referirse a su propósito de sacar adelante la institución.
También manifestó su preocupación frente a versiones que plantean la posibilidad de que la universidad pase a ser pública, un escenario que rechazó de manera categórica.
Silvia Gette Ponce es de nacionalidad argentina. Foto:Leoherrera EL TIEMPO
“Eso es una universidad privada. No pueden sostener las universidades públicas de Colombia y van a tomar otra universidad. No, la universidad nació privada y es privada”, afirmó.
Su defensa respaldó esta postura y explicó que la institución no está intervenida, sino bajo vigilancia especial, una figura que no afecta su carácter privado ni su autonomía.
Un proceso aún en disputa
Pese al alcance del fallo, el proceso está lejos de concluir. Las apelaciones presentadas por la Universidad Autónoma del Caribe, el Ministerio de Educación y el exrector Ramsés Vargas Lamadrid deberán ser sustentadas en audiencia, lo que abre un nuevo capítulo en esta disputa judicial.
Mientras se define el futuro de la decisión en segunda instancia, el eventual regreso de Silvia Gette se mantiene como una posibilidad real, respaldada por un fallo judicial que, según su defensa, puede ejecutarse de manera inmediata.
El caso no solo tiene implicaciones jurídicas, sino también institucionales, ya que de concretarse su retorno, se produciría un reacomodo en la dirección y en los órganos de gobierno de la universidad.
















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