Alfredo Saade llegó a la Embajada de Colombia en Brasil con la espalda de haber sembrado autoridad en la Cancillería meses atrás cuando lideró la concreción del convenio de pasaportes con Portugal, a pesar de que eso le valió una suspensión preventiva de la Procuraduría por una posible extralimitación de funciones que quedó sin efecto luego de su salida de Palacio. Ese poder dio alas al autodenominado pastor para imponer un control riguroso sobre las actividades consulares que se realizan en el país sudamericano, donde residen cerca de 180.000 colombianos.
Si bien es cierto que el jefe de misión tiene a su cargo la ordenación del gasto en su circunscripción y existe una relación jerárquica entre embajador y cónsules, la forma en que Saade puso en marcha su gestión diplomática llamó la atención. Fuentes del Palacio de San Carlos confirmaron a EL TIEMPO que, tras su llegada a Brasilia, el embajador canceló varias actividades previamente programadas por los consulados y solicitó a las sedes que le remitieran sus agendas. Desde entonces, es él quien revisa y aprueba cada actividad a medida que le es presentada.
Alfredo Saade es uno de los principales impulsores de la asamblea constituyente. Foto:Redes sociales.
Entre estas actividades se encuentra un mecanismo conocido como consulado móvil, que son jornadas en las que los funcionarios consulares se desplazan a lugares alejados dentro de su circunscripción para llevar servicios a connacionales que viven a más de dos horas de un consulado. Esto se implementa tras un estudio previo del número de personas que serán beneficiadas con el desplazamiento, lo que implica la movilización de personal y equipos para ofrecer trámites como cedulación, registro civil, autenticación de documentos y firmas; además de la expedición de pasaportes y visas.
La coordinación de estas jornadas se realiza a través de la oficina de Asuntos Migratorios, Consulares y de Servicio al Ciudadano, un despacho que hoy depende del nuevo viceministerio de Asuntos Migratorios creado recientemente por la Cancillería. Es decir, aunque no habría una extralimitación en funciones, no es usual en el servicio exterior que los embajadores lleven un control riguroso de estas jornadas.
En Cancillería no es secreto que el exjefe de despacho mantiene poder e influencia en la entidad, donde una de sus fichas, Elvira de las Mercedes Sanabria Salazar, se desempeña actualmente como secretaria general, órgano encargado de la gestión administrativa, financiera, jurídica y de talento humano de la entidad y su Fondo Rotatorio.
Alfredo Saade y Lula da Silva. Foto:Redes sociales.
Otras controversias
Dos meses después de haber comenzado a ejercer formalmente sus funciones como embajador -el 3 de febrero presentó sus cartas credenciales ante Luiz Inácio Lula da Silva—, la gestión de Saade en Brasil ya recibe críticas por los daños por cerca de 16.000 dólares a un vehículo oficial de la Embajada, ocasionados por un chef personal contratado por él pese a que la normativa que regula el uso de recursos en las misiones diplomáticas (resolución 13498 de 2024, rubro A-02-02-02-006-003) prohíbe expresamente los gastos asociados a servicios de preparación de alimentos.
“Dura realidad en la Cancillería: funcionarios de carrera asumen el déficit de personal y sistemas obsoletos, mientras la entidad se enfoca en otorgar privilegios a cuotas políticas. ¿Cuándo será prioridad el servicio y no el clientelismo?”, señaló la Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática y Consular, Unidiplo.
“El vehículo no está destrozado como dice y algunos medios. Ya iniciamos las reclamaciones pertinentes a la aseguradora. Me dicen que aquí en Brasil los vehículos son dados «pérdida total» por cualquier detalle ya que es normal que las aseguradoras los cambien”, dijo Saade sobre el incidente.
Alfredo Saade y Rosa Villavicencio en consejo de ministros. Foto:Dapre
La misión en Brasil es vista como un puesto clave en materia ambiental, especialmente en lo relacionado con la seguridad de la Amazonía. Sin embargo, el exjefe de despacho ha generado más ruido por llevar el Festival de la Leyenda Vallenata hasta el Teatro Plínio Marcos de Brasilia el pasado 25 de marzo.
Desde la capital de Brasil, el embajador no ha dejado de agitar la bandera de la constituyente en sus redes sociales, así como de la reelección de Gustavo Petro en 2030. También ha lanzado pullas contra el viceministro Mauricio Jaramillo, uno de los funcionarios que rindió testimonio en la investigación de la Procuraduría por el caso del cambio de modelo de pasaportes, indagación en la que se señaló al pastor de impartir órdenes para “racionalizar la asignación de citas” de los documentos de viaje.
Redacción Política
















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