La justicia colombiana volvió a pronunciarse dentro de un caso de violencia policial en medio de manifestaciones. Una jueza de conocimiento emitió sentido de fallo condenatorio en contra de Danilo José Núñez Zabaleta, un agente de la Undmo (antiguo Esmad) que le disparó a una manifestante el 28 de abril de 2021.
El proyectil de goma hizo que la joven Leidy Natalia Cadena perdiera su ojo derecho. A nivel penal se abrió un proceso que llevó al patrullero a ser acusado por la Fiscalía, que también formuló cargos contra Álvaro Ramírez, el comandante de la unidad policial. A este oficial, la jueza lo declaró inocente.
«El día de hoy se conoció el sentido de fallo proferido por el Juzgado 64 Penal del Circuito de Bogotá, en donde se condenó a Danilo Núñez y se absolvió a su comandante, Álvaro Ramírez», dijo Sebastián Escobar, presidente del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar).
Agentes de la Undmo. Foto:César Melgarejo
De acuerdo con Escobar, que representó a la víctima Leidy Natalia Cadena, para tomar una decisión la jueza tuvo en cuenta los informes de Medicina Legal, testimonios y otros elementos que hicieron parte del juicio. La conclusión de primera instancia es que el patrullero fue individualizado y eso permitió que se asigne una responsabilidad en su contra.
Al respecto, la joven víctima indicó que recibió la decisión con sentimientos encontrados. «Celebro la condena de Danilo Núñez, porque eso reconoce su responsabilidad, que es un paso necesario para la justicia y para mi proceso personal, pero la absolución del comandante Álvaro Ramírez Castro me deja con una inquietud: ¿quién responde entonces por las decisiones que se toman en el ejercicio del mando? (…) Mucho más allá de esta decisión judicial es necesario reflexionar con seriedad sobre cómo se asumen esas responsabilidades cuando ocurren hechos tan graves».
Mazo de juez. Foto:CEET
Frente al comandante se había planteado que omitió el deber de garantizar la buena función de su equipo. Sin embargo, no se logró corroborar penalmente por parte de la Fiscalía que el comandante tenía otras vías para evitar la lesión ocular de la víctima.
«Esta es una decisión a mi juicio agridulce porque hubo una condena contra el autor material y una absolución del comandante, en todo caso es una decisión relevante por dos aspectos. Uno es el simbólico, envía un mensaje de que este tipo de conductas no deben ser tolerables en una sociedad respetuosa del derecho a la manifestación y la protesta pacífica; pero también porque permite a la representación de víctimas y la Fiscalía encontrar algunos aprendizajes y buenas prácticas, y qué se debe corregir en el futuro».
Agente de la Undmo. Foto:EL TIEMPO
Al ser un caso de primera instancia, la decisión no queda en firme. Lo que viene después de que se conozca el monto de la pena contra el patrullero es que eventualmente lo apele su defensa o incluso la misma Fiscalía, en el sentido de buscar que al comandante también lo condenen.
Carlos López – @CarlosL49 – carben@eltiempo.com
















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