Un informe elaborado por la Policía en agosto de 2022 puso al descubierto a una de las redes de contrabando que tiene azotado el comercio del centro de Bogotá. Sus integrantes serían un grupo de ciudadanos chinos y colombianos capturados en diciembre del año pasado y que serán llevados a juicio, al ser considerados unos de los mayores comercializadores de mercancía ilegal en San Victorino y varios sanandresitos.
Sus negocios, ubicados en pleno corazón de la capital, habrían sido surtidos con ropa y mercancía para el hogar adquirida de manera clandestina en China. La ruta para abastecerse sería a través del puerto de Buenaventura, desde donde salían camiones cargados con productos que también eran distribuidos en Cali, Ipiales, Popayán, Medellín, Pereira, Sogamoso, Bucaramanga y Cúcuta.
Red de contrabando en Bogotá que sería integrada por chinos. Foto:Archivo particular
Según la investigación adelantada por la Fiscalía General, que ya radicó la acusación contra los involucrados, la organización habría vulnerado desde 2017 los controles aduaneros de las autoridades en esas ciudades. Incluso, tendría tanto poder que, al parecer, sumó a sus filas a agentes de la Policía y de la Dian, a quienes les entregó coimas a cambio de permitir el paso de los productos.
El dosier contra esta red —conocido como ‘caso San Marcos’— está a cargo del fiscal César Florián, adscrito a la Dirección contra los Delitos Fiscales. Su investigación llevó a que, a inicios de diciembre, fueran judicializadas ocho personas: seis de procedencia china y dos colombianos. Se trata de Liwei Chen, Feisen Chen, Meimei Zhu, Fujun Xia, Kaman Qiu, Yilei Qiu, Yovany Andrés Álvarez y Luisa Fernanda Coba.
“Ustedes hacen parte de una organización criminal que se ha dedicado a introducir contrabando al territorio nacional, principalmente textiles, productos para el hogar, flores artificiales y otros, sin cumplir con los requisitos exigidos, con el objeto de distribuirlos al detal y al por mayor”, les dijo el fiscal durante la imputación por los delitos de concierto para delinquir, lavado de activos, enriquecimiento ilícito y favorecimiento al contrabando.
Red de contrabando en Bogotá que sería integrada por chinos. Foto:Archivo particular
A los ocho, que se declararon inocentes de todos los cargos, se llegó luego de tres años de seguimientos, interceptaciones telefónicas, análisis financieros y otras pesquisas adelantadas por los investigadores.
EL TIEMPO tuvo acceso a parte de los informes de policía judicial, en los que se observa a algunos de los involucrados entrando a sus locales, apartamentos y vehículos, datos que sirvieron para asestar el golpe y llevarlos ante la justicia.
Según fuentes, en las interceptaciones realizadas por la Fiscalía, a los extranjeros se les escuchaba hablando en español. Sin embargo, el día en que fueron presentados ante un juez fue necesario conseguir un traductor, pues uno de ellos alegó no entender el idioma.
Los señalamientos
En julio del año pasado, el sector de San Victorino se convirtió en escenario de caos y enfrentamientos entre uniformados de la Undmo y comerciantes, habitantes de calle y otros particulares que intentaron frenar, a punta de piedras, un operativo de la Dian en horas de la madrugada. Se llegó al punto de que un CAI móvil de la Policía fue incinerado.
Las consecuencias de los disturbios las pagaron algunos vecinos, cuyos negocios y viviendas resultaron con vidrios rotos.
Red de contrabando en Bogotá que sería integrada por chinos. Foto:Archivo particular
Ese episodio es similar al ocurrido en septiembre de 2024 en el Centro Empresarial Compostela de Mosquera, Cundinamarca. Ese día, algunas personas irrumpieron en la sede para generar disturbios y evitar que la Dian inspeccionara la mercancía. Finalmente, se afectaron 7.000 millones de pesos en productos sin sustento legal.
Estos dos eventos hacen parte del arsenal probatorio de la Fiscalía, especialmente contra dos de los judicializados: Yilei Qiu y Meimei Zhu, a quienes señala de haber buscado provocar una reacción violenta de terceros para contener a las autoridades en Bogotá y Mosquera.
Otro aspecto que llama la atención de los investigadores es el uso de empresas de papel que, pese a tener años de creadas, no registran movimientos financieros o tributarios que justifiquen los miles de millones de pesos que sus dueños movían. En la lista de las que están bajo la lupa aparecen sociedades como Max Nara, M&L & EXP, Ático Comercializadora y Paris Fashion.
Para el fiscal César Florián, estos hechos permiten concluir que se trata de una poderosa red familiar, con alcance nacional, que aún no estaría completamente desmantelada.
Red de contrabando en Bogotá que sería integrada por chinos. Foto:Archivo particular
Los perfiles
El cabecilla de la organización sería Liwei Chen, de 39 años, a cargo de la empresa M&L & EXP. En su contra hay una condena de primera instancia por favorecimiento al contrabando, al no acreditar la procedencia de una mercancía revisada por la Dian en Mosquera, valorada en 7.000 millones de pesos.
Según la Fiscalía, este hombre no tiene cómo justificar la compra de un apartamento, dos camionetas, dos camperos y acciones en M&L & EXP, bienes avaluados en 1.023 millones de pesos. Además, le reprochan haber ayudado a lavar 19.736 millones de pesos entre 2018 y 2024.
Otra de las cabecillas sería Meimei Zhu, de 38 años. Habría sido la representante legal suplente de M&L y, tras revisar sistemas oficiales, se encontró que la Dian la vinculó a varios casos de contrabando. Su patrimonio, según las autoridades, tendría origen ilícito.
Red de contrabando en Bogotá que sería integrada por chinos. Foto:Archivo particular
Una pieza clave en la red sería Yilei Qiu, quien tendría bajo su mando a una facción de los detenidos. Al parecer, fue uno de los que buscaron a particulares para generar disturbios en San Victorino el año pasado. Su patrimonio asciende a 343 millones de pesos, dinero del que no se tiene rastro de legalidad.
Kaman Qiu, familiar y socia de Yilei Qiu, habría participado como representante legal de Max Nara, empresa a la que, según la investigación, encubrió en operaciones de contrabando en dos ocasiones el año pasado por cerca de 450 millones de pesos.
A Feisen Chen, de 32 años, se le rastreó desde enero del año pasado. Figura como representante suplente de New Next, ubicada en Cali. Mientras que Fujun Xia fue identificado como otro aliado de la facción de Yilei Qiu.
Red de contrabando en Bogotá que sería integrada por chinos. Foto:Archivo particular
Por último están los colombianos Yovany Andrés Álvarez, oriundo de Lorica, y Luisa Fernanda Coba, esposa de Yilei Qiu. Ella aparece desde años atrás como representante de Max Nara y actualmente figura como su gerente.
Durante las judicializaciones, las autoridades allanaron algunos locales en San Victorino y bodegas en el norte de Bogotá. Los informes indican que no en todos los procedimientos se obtuvo información clave, aunque en varios casos la Dian incautó mercancía como ropa y plantas artificiales.
Lo que sí quedó en poder del ente acusador fue un iPhone y 20 millones de pesos en efectivo, incautados en una inspección en Cali.
Mientras esperan la fecha de juicio, los involucrados permanecen en detención domiciliaria. En cuanto a los funcionarios de la Dian y la Policía que habrían colaborado con la red, aún no se conocen sus identidades.
Carlos López – Redacción Justicia
















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