La ofensiva de la Fuerza Pública en el Cañón del Micay, región del Cauca, empezó a mostrar nuevos movimientos. En los últimos 20 días, 13 integrantes de la estructura residual Carlos Patiño, de las disidencias de ‘Iván Mordisco’ se presentaron voluntariamente ante tropas del Ejército, en medio de operaciones adelantadas junto con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional.
Las entregas ocurrieron dentro de la ‘Operación Perseo’, que mantiene presencia militar en corredores estratégicos de esa región. Según información oficial, una de las herramientas utilizadas ha sido el perifoneo aéreo sobre distintos sectores del Micay, con mensajes dirigidos a quienes integran grupos armados para que abandonen las filas y se acojan a rutas de sometimiento a la justicia.
Entre quienes decidieron salir de la estructura hay jóvenes entre los 20 y 26 años. Algunos, de acuerdo con los reportes recopilados por las autoridades, llevaban más de cinco años dentro de esa organización armada.
Uno de los datos que llamó la atención de las autoridades es que entre los 13 hombres entregados hay dos hermanos. Información preliminar señala que ambos serían presuntos conocedores del manejo de explosivos en esa región.
Perifoneo en la zona del Micay. Foto:Cortesía
Los mismos reportes indican que también estarían relacionados con la instrucción de menores de edad en el uso de drones adaptados con cargas explosivas, una modalidad que ha generado alertas recientes en distintas zonas del suroccidente del país.
Las versiones conocidas por los organismos de seguridad indican que varios de ellos resolvieron apartarse por la presión militar en la zona, así como por “abusos, malos tratos e incumplimientos en los pagos y presiones ejercidas para instrumentalizar a las comunidades y promover asonadas contra la Fuerza Pública”.
La estructura Carlos Patiño mantiene presencia criminal en municipios como Argelia, El Tambo y Patía. En esos territorios, según inteligencia militar, el grupo ha sostenido control mediante intimidaciones a pobladores, constreñimientos y otras conductas ligadas a economías ilegales.
Las Fuerzas Militares dan parte de victoria sobre el cañón de Micay. Foto:Fuerzas Militares
Para las autoridades, estas desmovilizaciones afectan la capacidad operativa de la estructura no solo por la salida de hombres en terreno, sino por la información que pueden aportar sobre rutas, mandos y métodos de operación en una zona que sigue siendo prioritaria por la disputa armada.
A ese balance se suman dos acciones recientes contra posibles atentados. En el mismo periodo, unidades militares ubicaron y destruyeron de manera controlada dos motocicletas acondicionadas con explosivos que, según los reportes oficiales, iban a ser usadas contra la población civil, principalmente en el corregimiento de El Plateado.
Tras las entregas, las autoridades activaron el procedimiento de sometimiento individual a la justicia. El Ejército informó que mantendrá las operaciones en el Micay y reiteró que la línea 107 permanece habilitada para recibir denuncias sobre posibles actos terroristas o movimientos sospechosos.
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