Se acerca la hora del Mundial. El momento que esta generación de la Selección Colombia, la de Luis Díaz, James, Suárez, Lerma, Ríos, Dávinson, Jhon Arias y todos los demás tanto han esperado. Queda la recta final de la preparación, que por ahora implica el desempeño de cada jugador en su respectivo club, mientras el técnico Néstor Lorenzo los cita, a los felices elegidos, para la concentración definitiva. La primera gran reunión de convocados arranca el 20 de mayo. Será un mes intenso y decisivo.
Queda poco más de un mes (el Mundial arranca el 11 de junio) y ese es un periodo corto y decisivo para que los jugadores lleguen en su mejor nivel, en las mejores condiciones, jugando lo justo, ni tanto ni tan poco, destacándose en sus clubes y en sus posiciones, y libres de lesiones —el terror de los futbolistas antes de un Mundial—, porque así es como se quedarán en la lista definitiva.
Néstor Lorenzo Foto:Getty Images via AFP
Por ahora, todos los ruegos apuntan a que Luis Díaz, el as de la Selección, llegue bien, que mantenga su ritmo frenético de gol y gambeta, eso que lo ha hecho estandarte en el Bayern Múnich; que conserve sus virtudes para que así pueda ser en la Selección lo más parecido a lo que es en su equipo. Lucho llegará con una carga de partidos, con desgaste y mucha exigencia, pero con la certeza de que ha tenido una temporada espléndida que lo ha metido, incluso, en el universo del Balón de Oro. Ya ganó la Bundesliga, pero le quedan otros retos, el tramo final de la Champions y la Copa alemana.
Luis Díaz jugó contra Francia Foto:AFP
Pero Lucho no juega solo. Necesita que sus socios lleguen afinados. Y ahí viene la gran incertidumbre hoy para la Selección, y es James Rodríguez: ¿llegará bien, a medias, al límite, en forma, fuera de forma, será el ‘10’ soñado o un ‘10’ apagado? James ha jugado muy poco en la temporada, le ha costado ganarse la titularidad en el Minnesota United de la MLS, y sin embargo sigue siendo la piedra angular de Colombia para el Mundial. Pero Lorenzo lo necesita jugando, compitiendo, en buen estado físico y emocional. Lo demás, la precisión de su zurda, esa es innata, esa la tiene, pero no juega sola. Sobre todo cuando hay tantos jugadores reclamando su lugar, ahí están, por ejemplo, Carrascal y Juanfer Quintero, los otros jugadores de las ideas.
James Rodríguez Foto:James Rodríguez
Estas semanas que restan serán vitales para que James juegue todo lo que pueda jugar y para que así defienda su lugar en la titular como el cerebro de la Selección Colombia.
Lo demás pasa por esperar un buen rendimiento de dos jugadores vitales del medio campo como Richard Ríos, del Benfica, y Jhon Arias, del Palmeiras. Ríos llegó esta temporada a Portugal y por ahora su desempeño ha sido de altas y bajas, a veces muy extraordinario y a veces muy apagado. Colombia necesita al extraordinario. Arias tomó una decisión trascendental para llegar bien al Mundial: sacrificó su llegada a Inglaterra, donde su acoplamiento estaba demorando más de lo esperado. Se devolvió a Brasil y hoy vuelve brillar.
Richard Ríos Foto:Suministrada
La Selección confía también en el desempeño y la actualidad de otros estandartes, como el central del Galatasaray, Dávinson Sánchez, el mariscal de la zaga; en el lateral Daniel Muñoz, que da cada batalla en el Crystal Palace; en Jefferson Lerma, capataz en el mismo club inglés… Y en los arqueros, Camilo Vargas, Álvaro Montero, David Ospina, por citar a los habituales, si es que no hay alguna sorpresa.
El equipo está, es la base que jugó la eliminatoria y los amistosos perdidos contra Croacia y Francia, esas pruebas que aterrizaron a la Selección, que la devolvieron a la realidad, pero que no minaron su confianza en hacer un gran Mundial.
DEPORTES
















Deja una respuesta