Una oficina en Usaquén, norte de Bogotá, ubicada en la calle 140 n.º 10A-48, aparece registrada como la sede de lo que Andrés Idárraga, director de la Oficina de Transparencia del gobierno Petro, denunció el año pasado como una red de ‘contrataderos’ supuestamente utilizados para hacerles el quite a los mandatos de la Ley 80.
En ese momento, Idárraga le pidió a la Fiscalía que investigara a los representantes de firmas como Aldesarrollo, Red Summa y Kluster Latam, que se habrían quedado con contratos por 1,3 billones de pesos con entidades del orden nacional, regional y municipal.
Sondra Macollins entregando 1,2 millones de firmas. Foto:Equipo de prensa de Sondra Macollins.
Las alertas de Idárraga, paradójicamente, no parecen haber sido atendidas ni en el mismo gobierno: así, entre el 29 y 30 de enero pasados, la Unidad para las Víctimas suscribió tres contratos directos con Aldesarrollo. Uno por 71.000 millones de pesos, otro por 480 millones y un tercero por 12.946 millones, de acuerdo con la información pública del Secop.
Aldesarrollo registra como domicilio el mismo edificio en Usaquén donde, en noviembre de 2024, la hoy candidata presidencial Sondra Macollins hizo el lanzamiento de su movimiento político, Digital Colombia Soy Yo.
“El lanzamiento del partido tendrá lugar el 14 de noviembre, a partir de las 7 p. m., en la sede oficial del partido, ubicada en la calle 140 10A-48, Bogotá”, decía la invitación que en ese momento llegó a los medios de comunicación.
La coincidencia es clave porque Macollins, que no marca en las encuestas pero que dice que sigue firme en su aspiración, tiene varias denuncias andando contra quienes aseguran que su esposo, el empresario Moisés Hernández (también conocido como Moisés Garvin), es ficha determinante en el entramado de los ‘contrataderos’.
El más reciente en esa lista es el candidato Abelardo de la Espriella, quien señaló además a Sondra Macollins de utilizar al condenado cerebro de DMG, David Murcia Guzmán, para tratar de afectar su campaña.
“Sondra Macollins es esposa de Moisés Hernández o Moisés Garvin (cambió su nombre tras ser sancionado por la Procuraduría General de la Nación). Un exótico personaje que se autodenomina ‘Marqués de Saint Cyprien’ y, como contratista del gobierno de Gustavo Petro, habría recibido más de 2 billones en proyectos”, dice el comunicado de la campaña de De la Espriella.
Aunque Murcia aseguró que interpondrá la queja disciplinaria, actualmente no hay un expediente judicial sobre este supuesto soborno. “Jamás he sido sancionado ni penal ni disciplinariamente por mi labor como defensor”, recalcó el candidato.
EL TIEMPO habló con Macollins, quien negó los señalamientos. “El mismo gobierno fue el que lo acusó (a Moisés Garvin). Yo tengo denunciado penalmente al señor Andrés Idárraga y a quienes inventaron esa calumnia dos días antes de mi lanzamiento como precandidata, el 18 de febrero del año pasado. Les exigí que mostraran uno solo de los contratos que él dice que mi esposo tenía o con los que, según él, se quedó (…). Ya están denunciados, el proceso está andando y, por supuesto, también procederemos contra quienes repliquen semejante mentira”, aseguró la abogada.
En el centro de la polémica aparece Hernández o Garvin, un hombre que en sus redes sociales se muestra ostentando su colección de relojes de lujo y sus motos Harley-Davidson, y a cuyo ascenso aparece relacionado otro nombre que hoy está en la lista de los que pretenden llegar a la presidencia: el exsenador y exembajador Roy Barreras.
De hecho, en círculos cercanos a De la Espriella consideran que los movimientos de Sondra son funcionales a los intereses de la campaña de Barreras.
Garvin, entonces Hernández, fue secretario general de Caprecom en el Valle del Cauca. Según las fuentes, fue apadrinado por la exesposa de Barreras, la representante del Pacto Histórico Gloria Arizabaleta. También ocupó cargos en el Fondo Nacional del Ahorro y en otras entidades que, según estas voces, fueron cuotas burocráticas de Barreras en varios gobiernos.
Foto de las redes sociales de Moisés Garvin Foto:Archivo
“Moisés nunca ha negado que lo conoce. Yo sí lo digo con claridad: no conozco al señor Roy Barreras, no me interesa conocerlo, jamás en mi vida me he sentado en el mismo sitio con él. No hay ninguna posibilidad de que alguien diga algo así porque simplemente no ha pasado. Yo no lo conozco. Mi esposo lo conoció en el ejercicio de su profesión hace más de 15 años, pero después tomaron rumbos diferentes”, señaló Macollins.
Este diario también se comunicó con el candidato Roy Barreras, quien dijo que a Garvin lo conoció hace 25 o 30 años. “Estaba en las Juventudes del Nuevo Liberalismo en Barranquilla y después se vinculó a las Juventudes del Partido de ‘la U’. Hace 16 o 17 años no sé nada de él. Me he enterado por los medios de que hoy es un empresario exitoso, pero no tengo idea de qué cargos ha ocupado, qué funciones ha desempeñado ni a qué se dedican sus empresas”, aseguró el candidato. La representante Arizabaleta no respondió las preguntas de EL TIEMPO.
El indulto a Murcia, de DMG
Hasta marzo del año pasado, Macollins solo era conocida en círculos judiciales. Los reflectores se posaron en la abogada con el regreso a Colombia del excapo del cartel de Medellín Carlos Lehder, después de 38 años de haber sido extraditado a Estados Unidos. Además de Lehder, Macollins defendió al excabecilla de las Farc ‘Martín Sombra’, carcelero de Ingrid Betancourt, y a los mercenarios colombianos que mataron al expresidente de Haití Jovenel Moïse el 7 de julio de 2021 en Puerto Príncipe.
Su presencia en el tablero político había pasado inadvertida entre la larga lista de candidatos y precandidatos. La polémica se encendió, sin embargo, cuando se conoció que trató de buscar un supuesto indulto para David Murcia.
“La situación en la que me encuentro, luego de casi 17 años de prisión, es precaria. Siento temor tras revivir, 17 años después, la persecución pública y mediática de un candidato presidencial y el poder que tiene en la clase política tradicional, en el sistema financiero y en un expresidente de este país. Me han declarado objetivo político, lo que me hace muy vulnerable, pues nunca he tenido garantías judiciales”, decía una carta de Murcia Guzmán dirigida al exministro de Justicia Eduardo Montealegre.
Sondra Macollins y su esposo Moisés Garvin Foto:Archivo
Más de tres lustros después de que De la Espriella le prestó servicios como abogado, Murcia apareció en una entrevista con el periodista Daniel Coronell diciendo que el hoy candidato supuestamente le pidió 760 millones de pesos para “tocar congresistas” y torcer su voto en un proyecto de ley que penalizaba el almacenamiento y transporte de dinero en efectivo.
De la Espriella asegura que la ruta de sus servicios legales a Murcia quedó registrada ante las autoridades y señala que, en todo este tiempo, su actuación en el caso ha estado por encima de cualquier cuestionamiento legal, por lo que atribuye la salida a medios de Murcia a una jugada electoral.
Mientras los señalamientos políticos van y vienen, la Fiscalía avanza en tres indagaciones contra Aldesarrollo por posibles cargos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales e interés indebido en la contratación.
Aldesarrollo, Edured, Opti SAS y Kluster Latam (esta última también denunciada por Idárraga en la red de ‘contrataderos’) registran como domicilio la misma dirección de Usaquén donde fue el lanzamiento del partido de Macollins.
Desde agosto de 2022, Aldesarrollo —la más grande de estas empresas—, según datos abiertos, ha firmado contratos por $ 131.000 millones con la Unidad para las Víctimas; $ 109.000 millones con Prosperidad Social; $ 52.000 millones con la Agencia Nacional de Hidrocarburos y $ 38.000 millones con el Instituto Colombiano Agropecuario. También ha contratado con entes territoriales y descentralizados, como el municipio de Armenia (Quindío), el municipio de Soledad (Atlántico) y la Contraloría.
Macollins dice que nada sabe de esos negocios y que su esposo tiene una trayectoria clara. “Él es un hombre que ha hecho una fortuna como empresario en más de 30 años de trabajo, pero no en los términos que están diciendo ni por las fuentes que señalan. Para empezar, sus recursos están en el exterior: se fue a vivir fuera del país hace 25 años, sus hijos siguen allá y las consultorías y empresas que ha desarrollado han tenido ese origen y se han quedado en el exterior. En Colombia fue funcionario durante algunos años”, sostiene.
En un rastreo que hizo EL TIEMPO ante la Superintendencia de Notariado y Registro aparecen dos propiedades a nombre del esposo de Macollins, quien dice tener título de marqués, obtenido en Argentina: un apartamento y un garaje, en el mismo edificio, en el Valle del Cauca.
Los hechos han generado temor y zozobra entre conductores. Foto:
Redacciones Justicia, Datos y Política















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