En un operativo a gran escala adelantado por la Fiscalía y la Policía Nacional, fueron capturadas dos personas señaladas de participar en el secuestro de 28 integrantes de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo) y de un oficial del Ejército Nacional, ocurrido el 6 de marzo de 2025 en el corregimiento de El Plateado, en el municipio de Argelia, Cauca.
El caso, que generó preocupación por la situación de orden público en el Cañón del Micay, considerado un bastión para el narcotráfico para las disidencias de las Farc, fue esclarecido tras una investigación que se extendió durante siete meses. Los nombres y los rostros de los procesados fueron ocultados mientras avanzan las investigaciones.
Los detenidos son señalados de haber participado en la promoción y coordinación de los hechos que terminaron con la retención de los uniformados en esa zona del departamento del Cauca.
Liberación de los 29 uniformados, quienes había sido secuestrados en una asonada en El Plateado. Foto:Mininterior
Los hechos se remontan al momento en que los integrantes de la Fuerza Pública adelantaban operaciones de control territorial contra estructuras criminales que operan en el Cañón del Micay. En medio de esas labores, un grupo de personas rodeó a los uniformados y los obligó a detener sus actividades.
De acuerdo con la investigación, la multitud no solo bloqueó el accionar de la Fuerza Pública, sino que también despojó a los uniformados de parte de sus elementos de dotación. Posteriormente, los trasladaron en contra de su voluntad hasta el coliseo del corregimiento de El Plateado.
En ese lugar permanecieron retenidos durante cerca de 36 horas. Durante ese tiempo, los uniformados estuvieron privados de su libertad mientras sus captores, señala la Policía, intentaban presionar decisiones relacionadas con la presencia institucional en la zona.
Policías secuestrados en El Plateado, Cauca. Foto:Archivo particular
Las autoridades señalaron que, durante el cautiverio, los uniformados habrían sido sometidos a presiones y a afectaciones tanto físicas como psicológicas. Además, quienes los retenían exigían el cese de las operaciones oficiales y la salida inmediata de la Fuerza Pública del territorio.
Según la Policía, también se registraron amenazas contra los uniformados, a quienes se les dijo que serían entregados al Frente Carlos Patiño, una estructura de las disidencias de las Farc que tiene presencia en esa región del Cauca, si no se cumplían las exigencias planteadas por los captores.
Tras la liberación de los funcionarios, las autoridades iniciaron un proceso investigativo que permitió identificar a quienes, presuntamente, habrían instigado o coordinado la movilización que derivó en el secuestro colectivo.
“Tras la liberación de los uniformados, se dio inicio a una investigación rigurosa que se extendió por siete meses, permitiendo identificar a los presuntos responsables de instigar y coordinar estos hechos”, explicó la Policía en un comunicado de prensa.
Hombres capturados por el delito de secuestro. Foto:Policía Nacional
El pasado 21 de febrero, funcionarios del Gaula de la Policía se desplazaron hasta Pereira, donde fue capturado uno de los presuntos implicados en promover el secuestro. Un día después, el 22 de febrero, las autoridades realizaron una segunda captura en el barrio Fátima, en la localidad de Tunjuelito, en Bogotá.
Este último detenido, señaló la Fuerza Pública, es el presidente de una asociación campesina que, según la investigación, habría impulsado la movilización de la comunidad contra los miembros de la Fuerza Pública.
Corregimiento de El Plateado, antes de la entrada de la Fuerza Pública. Foto:Juan Pablo Rueda / El Tiempo
Los capturados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes, que deberán definir su situación jurídica. La Policía espera que la Fiscalía les impute el delito de secuestro y que solicite medida de aseguramiento en su contra.
El coronel Edgar Andrés Correa Tobón, director de Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía Nacional, aseguró que “todo aquel que insista en secuestrar a integrantes de la Fuerza Pública, para impedir el desarrollo de sus actividades, será perseguido con la contundencia del Estado, y no descansaremos hasta llevarlos ante la justicia para que respondan por sus actos”, afirmó.
Jhoan Sebastian Cote Lozano
jhocot@eltiempo.com
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