Las delegaciones del Gobierno Nacional y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia —mejor conocido como el ‘clan del Golfo’— anunciaron la reanudación del proceso de conversaciones sociojurídicas tras una reunión en Bogotá, en la que dieron por superada la suspensión del diálogo, luego de que el presidente Gustavo Petro manifestara ante Donald Trump el compromiso de capturar a su máximo cabecilla, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo.
El encuentro en la capital se realizó el 9 de febrero y ocho días después se comunicaron los resultados. La cita había sido convocada por el grupo de países mediadores integrado por el Estado de Qatar, el Reino de España, el Reino de Noruega y la Confederación Suiza, y acompañados por la MAPP/OEA y la Conferencia Episcopal.
Desde Catar, el Gobierno de Colombia y el autodenominado (a) EGC suscribieron compromisos. Foto:Consejería Comisionada de Paz.
«La sesión se desarrolló en un ambiente constructivo. El proceso de paz para la desmovilización del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia y la construcción de paz con el pueblo en los territorios, continúa avanzando en el marco de los compromisos suscritos, dando por superada la situación de suspensión de la conversación que se había anunciado por el Estado Mayor Conjunto del (a)EGC en días previos«, se lee en el comunicado conjunto.
El encuentro entre Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca sacudió esta mesa de diálogos, pues allí se le señaló a Washington que alias Chiquito Malo integra una lista de objetivos de alto valor para ser neutralizados.
La situación provocó un cortocircuito entre el Ministerio de Defensa y la Consejería de Paz, ya que desde la oficina de Otty Patiño se recalcó que desde el 24 de diciembre se suspendieron las órdenes de captura contra Jobanis de Jesús Ávila y otros cabecillas de la organización criminal para avanzar en la construcción de tres Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en Córdoba y Chocó.
Pedro Sánchez, ministro de Defensa, en EE. UU. Foto:Cortesía Presidencia
No obstante, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que la suspensión de la orden se aplicaría únicamente durante el desplazamiento de los integrantes del grupo armado organizado hacia las ZUT, y no de manera general.
En diálogo con EL TIEMPO, el jefe negociador del Gobierno, Álvaro Jiménez, negó diferencias entre las entidades. «Hay una comunicación abierta, clara y transparente con el Ministerio de Defensa y con las distintas autoridades del Estado. El ministro sacó una comunicación donde decía que esta persona y esta organización tenían unos acuerdos que se iban a respetar«, indicó.
Sobre la designación de ‘Chiquito Malo’ como uno de los objetivos a capturar por parte del Estado aseguró que «es ampliamente conocida desde hace ya varios años» y que no es una sorpresa que «él aparezca referido como una persona que está dentro de las organizaciones que están siendo perseguidas, máxime cuando el proceso de conversación sociojurídica que adelanta el Gobierno con el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia tiene como propósito construir una salida negociada a la violencia que ellos generan y al ejercicio de gobernanza que desarrollan en algunos territorios».
Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo. Foto:EL TIEMPO
En cuanto a la conformación de las ZUT en los municipios de Belén de Bajirá y Unguía (Chocó), y Tierralta (Córdoba), Jiménez afirmó que «tiene avances importantes», pero «faltan todavía varios desarrollos que implican actividades que no son de conocimiento público, pero que se irán conociendo en la medida en que se desarrollen».
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
















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