Autonomía fiscal para avanzar en megaproyectos, autonomía educativa para que las instituciones puedan modificar sus programas y autonomía en seguridad para que la ciudad pueda financiar su propia protección son algunas de las principales propuestas para Bogotá del emprendedor social Juan David Aristizábal, quien aspira a la Cámara de Representantes por el Nuevo Liberalismo (111).
En entrevista con EL TIEMPO, el candidato abordó las ideas que intentará mover en el Capitolio en caso de obtener la curul.
Usted tiene una trayectoria reconocida como emprendedor social. ¿Qué lo motivó a lanzarse a la política, al Congreso?
Juan David Ariztizábal. Foto:Redes sociales.
Llevo 15 años acompañando emprendedores a conseguir financiación. He sido decano, he sido profesor, he estado metido en el mundo de la educación y la realidad es que hoy Colombia tiene una educación desactualizada, una educación que no nos está permitiendo que se creen más y mejores empleos en el país. Parte del reto que va a tener Colombia, un país que se está beneficiando, pero que también tiene que competir con la inteligencia artificial, es cómo hacemos desde el Congreso para llevar una agenda alrededor de la educación, el emprendimiento y la creación de buenos empleos. Esa fue parte de la razón principal para hacerlo.
¿Por qué el Nuevo Liberalismo?
Hace dos años, cuando en ese momento el candidato Carlos Fernando Galán toma la decisión de lanzarse, él me llama y me dice: “Oye, Juan David, ¿usted por qué no viene a ser cabeza de lista?” del Concejo del Nuevo Liberalismo, y mi respuesta fue: “Muchísimas gracias, pero yo estoy en otra cosa”. El año pasado, parte del equipo de él estaba muy cercano y, como estaban pensando en sus elecciones a la Cámara, volvieron a buscarme y les dije: “Listo, hagámosle”.
¿Cuáles son sus propuestas para Bogotá?
Bogotá. Foto:Carlos Arturo García M.
Uno de los mayores retos que tiene una ciudad como Bogotá, que compite con otras 34 megaciudades del mundo, es que tenemos que tener unas reglas de juego distintas. En la página web juandavierisbal.com hicimos un documento de 57 páginas que es de plan de desarrollo, presupuesto y control político. Hay una palabra esencial para Bogotá y esa palabra se llama autonomía. Esa autonomía viene con varias aristas. La primera es una autonomía fiscal. Nosotros estamos proponiendo una reforma tributaria que tiene que ver con la discusión sobre el Sistema General de Transferencias y la ley de competencias, para que una ciudad como Bogotá no tenga que mandarle toda la renta de las empresas y de las personas a la Nación, sino que de una vez le quede a la ciudad un pedazo de esas rentas para poder hacer sus megaproyectos. Esa autonomía también tiene que ver con la autonomía educativa.
¿Cómo?
Te explico un ejemplo: hoy una empresa se acerca a la Universidad Distrital o a la Universidad Javeriana y les dice: “Oiga, yo necesito desarrolladores de software que sepan X o Y programa”. La universidad responde: “Me gusta, pero no tengo ese pensum. Déjeme pedirle aprobación al Ministerio de Educación”. El Ministerio se está demorando cuatro años para aprobar un cambio de currículo. Eso no debería estar pasando en Bogotá, sobre todo teniendo las capacidades de la Secretaría de Educación. Entonces, la Secretaría de Educación de Bogotá debería tener autonomía para que universidades y programas acreditados puedan modificar sus programas.
¿Qué más propone?
Lo tercero tiene que ver con seguridad. El alcalde Carlos Fernando Galán, y también la exalcaldesa Claudia López, le pidieron muchas veces al presidente Petro mayor pie de fuerza. Aunque han tratado de aumentarlo un poco, Bogotá sigue sin el pie de fuerza suficiente para cuidar la ciudad. Lo que nosotros proponemos es una autonomía en la que la ciudad pueda financiar su Policía, una Policía dentro de la Policía Nacional, pero formada, capacitada y que sí sea de la ciudad. En resumen, la palabra es autonomía para Bogotá, desde la ley de competencias, desde un régimen fiscal especial, para que la ciudad tenga una estrategia clara de atracción de inversión. A eso se suma el capítulo de educación y emprendimiento.
Esta es su primera aspiración a un cargo de representación política. ¿Por qué no haber pasado antes por el Concejo?
Aristizábal quiere dar su primer paso en la política. Foto:Redes sociales.
Bogotá necesita nuevas reglas de juego para convertirse en un epicentro de creación de empleo. Muchos de los problemas que tenemos hoy para garantizar que más empresas creen empleo y para que la educación funcione tienen que ver con reglas de carácter nacional. Te doy un ejemplo: el Sena. El Sena es una institución nacional que hoy tiene desactualizado su currículo, sus programas y su infraestructura. Es la institución que más jóvenes bachilleres recibe en la ciudad y necesitamos una universidad 3.0 que facilite esa transición. Lo mismo pasa con el emprendimiento. El país tiene reglas de juego que lo hacen estar en el puesto 38 de 38 en competitividad fiscal para crear empresas. Si eso se soluciona, va a ser más fácil para Bogotá atraer nuevas empresas y crear más empleos. Entonces, ¿dónde se discuten las reglas que le permiten a Bogotá cuidar y retener su talento? En la discusión nacional. Por eso la Cámara.
En los últimos años se le ha reclamado a la Cámara de Representantes mayor independencia frente al Gobierno. ¿Cómo moverse en ese escenario, viniendo del mundo de la educación y el emprendimiento social?
Luis Carlos Galán le dio la vida a este país enfrentándose a los corruptos y a los narcos, y fueron sus ideas las que inspiraron la Séptima Papeleta y la Constitución del 91. Eso es lo que quiere representar el Nuevo Liberalismo y eso es lo que yo quiero representar. Desde la Cámara de Representantes, la forma de hacer política tiene que ser cuidar la Constitución del 91, no venderse al gobierno de turno y defender unas causas que no nacen en esta campaña, sino que vienen de 15 años como decano, emprendedor social y profesor. Yo no me metí a la política para salir desprestigiado, sino para hacer avanzar la ciudad y servirle. El país necesita una actualización en educación, reglas claras para emprender y total independencia del gobierno de turno. Hay una consulta y ahí está participando el Nuevo Liberalismo. Ojalá seamos exitosos, porque Colombia necesita propuestas de futuro y una forma de hacer política transparente.
Usted habla de una reforma al Icetex. ¿En qué consiste?
Imagen Fachada ICETEX Foto:Cortesía
Cuando uno mira a los jóvenes graduados de bachillerato en Bogotá, de cada 100, 11 van al Sena, 30 a universidades privadas y 15 a universidades públicas. Hoy esos jóvenes están siendo afectados por lo que ha pasado con el Icetex: no hay créditos, ni créditos condonables, ni créditos baratos. Lo destruyeron y tampoco lo reformaron. Nosotros planteamos, con un equipo de expertos, un modelo que llamamos Icetex 3.0. Está en el documento de 57 páginas de nuestra página web. Lo primero: tiene que financiar y acompañar rutas largas y cortas. No todo el mundo quiere estudiar cinco años. Lo segundo: nadie debería pagar un crédito Icetex si está desempleado. Lo tercero: proponemos un tope de pago máximo mensual del 30 %.
Lo cuarto: el Icetex debe convertirse en una plataforma de desarrollo de talento, donde cada usuario tenga asignado un mentor o mentora de empleabilidad. Y quinto: todos los recursos excedentes de fideicomisos y presupuestos no ejecutados deben destinarse a financiar educación, tanto para quienes están en Colombia como para quienes quieren ir al exterior y volver. El Icetex 3.0 es que tu proyecto de vida tenga quien lo financie y que no te abandonen a mitad del camino.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
















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