La escena internacional del coleccionismo y las subastas ya lo había anunciado: el vidrio y el cristal son hoy protagonistas absolutos del diseño contemporáneo. Y esta tendencia global llega, por primera vez a Colombia con una materialización de gran escala.
Más de 250 piezas de artes decorativas y diseño, reunidas a lo largo de décadas por un coleccionista privado de Medellín, llegan a Bogotá en una exposición abierta al público y en una subasta sin precedentes que se realizará el próximo jueves 5 de marzo a las 8:00 p. m. en Bogotá Auctions, la primera casa de subastas del país.
La magia de los cristales a través del ojo de un coleccionista Foto:Cortesía
Bajo el título La magia de los cristales a través del ojo de un coleccionista, la muestra presenta un recorrido de cien años de historia —desde principios del siglo XX hasta los albores del XXI— a través de obras que celebran el vidrio, el cristal, el color y la experimentación formal. La exposición, de entrada libre, puede visitarse en la Calle 70 #10A–59, de lunes a viernes de 11 a. m. a 6 p. m. y los sábados de 11 a. m. a 5 p. m.
“Se trata de una colección especializada de una amplitud, calidad y diversidad nunca antes vista en Colombia”, afirma Charlotte Pieri, directora de Bogotá Auctions. Un énfasis que comparte Carla Sigismund, directora del Departamento de Artes Decorativas de la casa: “Jamás se había presentado en el país una colección de estas dimensiones y nivel”.
El corazón de la exposición lo conforman floreros, esculturas y objetos decorativos en cristal y vidrio, creados por algunas de las casas y artistas más influyentes del mundo. Entre ellos se encuentran piezas de Venini, Barbini y Cenedese, nombres legendarios del vidrio de Murano, en Venecia, junto a obras de Kosta Boda, Orrefors, Sèvres, Lalique y Le Verre de France, entre otros referentes europeos.
Más que objetos funcionales, estas piezas son entendidas como esculturas: frágiles, escasas, difíciles de conservar y, por ello mismo, altamente valoradas en el mercado internacional.
La magia de los cristales a través del ojo de un coleccionista Foto:Cortesía
“No se trata únicamente de su función, sino de apreciarlos como objetos escultóricos y versátiles, capaces de transformar un espacio por sí mismos”, explica Sigismund. A ello se suma la presencia de técnicas apreciadas por el coleccionismo, como el scavo, un procedimiento que recrea la corrosión natural del vidrio antiguo y confiere a cada objeto un carácter único e irrepetible.
Esta colección dialoga con el regreso del color, las texturas y el maximalismo entendido no como exceso, sino como una afirmación de identidad. “Cada pieza aporta carácter, historia y un valor estético irrepetible”, señala Pieri.
La colección incluye porcelanas finamente elaboradas, esculturas en bronce, mármol y alabastro, tapetes persas y una notable serie de bronces, entre los que destaca una placa Art Déco del colombiano Gómez Castro, fechada entre las décadas de 1920 y 1930.
El mobiliario ocupa un lugar central en esta curaduría. Sobresale una selección de muebles en bambú de los años cincuenta y sesenta —una tendencia que hoy regresa con fuerza al diseño contemporáneo— entre los que figuran consolas con espejo, escritorios, sillas y otros objetos que combinan ligereza, elegancia y modernidad.
La iluminación, por su parte, se presenta como uno de los ejes más llamativos del conjunto: una gran lámpara italiana de pie en alabastro Art Déco, de dimensiones monumentales; lámparas de mesa Art Déco y de mediados del siglo XX con caperuza; una espectacular lámpara diseñada por Pierre Cardin en Lucite en los años sesenta; y una lámpara en cerámica negra de Tommaso Barbi, actualmente muy cotizada en Europa.
Completan la selección sillas y poltronas Art Déco, mobiliario de los años cincuenta y una silla diseñada por Philippe Starck para Knoll, reafirmando el diálogo constante entre arte, diseño y funcionalidad.
Más allá del valor material y estético de las piezas, la subasta refleja un cambio profundo en la manera de habitar los espacios. Para Sigismund, lo que hoy marca tendencia en Europa —el regreso del color, los materiales nobles, los objetos con carácter y las piezas únicas— encuentra un eco natural en Colombia. “Cada vez más, el coleccionismo se entiende no solo como una inversión cultural y estética, sino como una forma de expresión personal dentro del hogar”.
La magia de los cristales a través del ojo de un coleccionista Foto:Cortesía
Esta visión se materializa en una puesta en escena que invita a recorrer un siglo de historia del diseño, a descubrir técnicas, estilos y sensibilidades diversas, y a comprender cómo el vidrio y el cristal pasaron de ser simples objetos utilitarios a convertirse en protagonistas absolutos del interiorismo contemporáneo.
La experiencia que propone La magia de los cristales a través del ojo de un coleccionista es doble. Por un lado, la visita a la exposición, un recorrido sensorial y visual que celebra la evolución estética del vidrio y el cristal. Por otro, la participación en la subasta del jueves 5 de marzo, que podrá seguirse desde cualquier lugar de Colombia y del mundo.
En un país donde el mercado del arte y el diseño continúa en expansión, este evento se presenta como una oportunidad irrepetible para adquirir piezas únicas, con historia, carácter y un valor que trasciende el tiempo. Más información está disponible en www.bogotaauctions.com/es
Redacción Cultura
















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