Jeffrey Epstein, el millonario estadounidense y pederasta convicto, falleció en su celda en el año 2019 mientras esperaba un proceso judicial en el que se le acusaba de tráfico sexual de menores.
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Previamente, en el año 2008, el magnate se había declarado culpable en Florida por cargos estatales relacionados con la solicitud de prostitución con una menor, lo que derivó en su clasificación como delincuente sexual. Tras su deceso en prisión, la versión oficial del gobierno de los Estados Unidos fue que Epstein se «suicidó» colgándose en su celda.
Epstein Foto:AFP
El caso ha generado un intenso escrutinio público y político, involucrando nombres de figuras de las altas esferas como el expresidente Bill Clinton, el mandatario Donald Trump y el príncipe Andrés de Inglaterra. Ante las dudas persistentes, el Departamento de Justicia ha publicado más de tres millones de páginas de documentos y miles de videos e imágenes sobre la investigación, un proceso que ha sido criticado por a demoras y fallos en la privacidad.
Nuevos detalles de la autopsia de Jeffrey Epstein: esto dijo forense
En medio de este escenario de cuestionamientos, surge el testimonio del doctor Michael Baden, una figura reconocida en el campo de la patología forense con 45 años de experiencia, conocido por su trabajo en la investigación de muertes de alto perfil y como el anfitrión de Autopsy de HBO.
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Baden, quien se desempeñó como médico forense en la ciudad de Nueva York en 1978 y presidió el panel de patología forense del Congreso de los Estados Unidos, ha examinado casos de alta relevancia histórica como las muertes de John F. Kennedy y de Martin Luther King.
En una entrevista reciente concedida a 6AM W de Caracol Radio, el experto, quien además fue contactado por la familia de Epstein y evaluó su autopsia post-mortem, compartió hallazgos científicos que contradicen la narrativa oficial del suicidio del señalado.
Epstein Foto:Epstein
Su intervención se basa en los datos que conoció tras ser llamado por el hermano del fallecido, a quien le preocupaba que el examen del gobierno fuera parcializado y quien deseaba asegurar que la causa de la muerte se determinara de forma correcta.
El análisis técnico de Baden se centra en las lesiones físicas halladas en el cuerpo del millonario. Según explicó el patólogo, “cuando se hizo la autopsia se encontró un daño en el cuello que no es causado por ahorcamiento debajo de la barbilla o la mandíbula, sino que las lesiones se causaron en la tráquea, el tubo respiratorio; la manzana de Adán en el cuello estaba aplastada y hubo tres fracturas en el cuello”.
El especialista detalló que este tipo de daños en la estructura ósea y respiratoria del cuello ocurren con mayor frecuencia cuando se aprieta la zona con la mano. Estas evidencias físicas son fundamentales para la tesis de la intervención de terceros, ya que el doctor Baden enfatizó que tales hallazgos son “típicos de homicidio por estrangulamiento».
Jeffrey Epstein y ex príncipe Andrew. Foto:AFP / Archivo El Tiempo
La distinción técnica que hace Baden radica en la ubicación de la presión ejercida sobre el cuello. El forense sostiene que en los casos de ahorcamiento por suicidio, la ligadura suele ubicarse en la parte alta, debajo de la barbilla. No obstante, su opinión basada en los registros de la autopsia es que «las cosas que se mostraron son más comunes en el estrangulamiento cuando las personas son estranguladas con las manos o con una ligadura a través de la mitad del cuello, no arriba debajo de la barbilla como en el ahorcamiento”.
El experto aclaró que su labor como patólogo es determinar la razón médica de la muerte y no señalar responsables directos, afirmando que «el examen médico del patólogo forense es experto en por qué muere la gente, no en quién lo hizo; ese es un trabajo de detective”.
Sobre las posibles implicaciones políticas, el doctor Baden se mantuvo al margen de las acusaciones cruzadas entre republicanos y demócratas. Al ser interrogado sobre una posible responsabilidad del presidente Donald Trump, Baden declaró que eso “va más allá de su experiencia” y que no tiene conocimiento sobre la participación del mandatario.
Las teorías del asesinato de John F. Kennedy. Foto:Archivo Particular / Adalberto Roque. AFP
Sin embargo, no dudó en señalar fallos informativos en el proceso, criticando la gestión de Pam Bondi respecto a los archivos de Epstein. Según Baden, Bondi “dio esa información errada desde el comienzo cuando ella tenía documentos en su escritorio con la lista de nombres que estaban involucrados con el señor Epstein y resultó que eso no era verdad desde el principio”.
Para contextualizar la gravedad de los errores en las autopsias oficiales, Baden comparó el caso Epstein con su reexaminación de la muerte de John F. Kennedy para el Congreso de los Estados Unidos. Según el forense, la autopsia original de Kennedy fue “muy mal hecha” y no se realizó correctamente porque los encargados, aunque eran buenos patólogos, no eran patólogos forenses.
Baden reveló que en aquel caso histórico se cometieron errores graves al identificar los orificios de entrada y salida de las balas, lo que alimentó teorías de conspiración durante décadas. “Incluso hoy, la autopsia se hizo tan mal que la mitad de la población de los Estados Unidos piensa que hubo un encubrimiento o una conspiración”, lamentó el doctor, explicando que la confusión se debió a que los médicos iniciales creyeron ver disparos desde el frente y desde atrás.
Esta distinción entre un patólogo clínico y uno forense es vital para entender la postura de Baden. Mientras que los patólogos de hospital son excelentes detectando enfermedades naturales como el cáncer o el Alzheimer, el patólogo forense posee el entrenamiento experto para examinar traumas por heridas de bala u otras causas violentas. En el caso de Epstein, Baden insiste en que los hallazgos médicos apuntan hacia una dirección distinta a la del suicidio.
El forense concluyó reiterando que lo observado en el protocolo de autopsia del magnate no coincide con la mecánica de una persona que se quita la vida por su propia mano, sino sugieren un evento de estrangulamiento manual o mediante una ligadura aplicada con fuerza externa en la parte media del cuello.
LAURA NATHALIA QUINTERO.
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS.
















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