En un hecho sin precedentes en los últimos cuatro siglos en la historia de la familia real de Reino Unido, el expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III y antiguo Duque de York, fue arrestado este jueves en medio del escándalo por sus vínculos con el pederasta y traficante sexual Jeffrey Epstein.
La última vez que un miembro de la familia real fue arrestado fue a mediados del siglo XVII, cuando el rey Carlos I fue juzgado y decapitado por alta traición durante la guerra civil inglesa.
La detención le dio la vuelta al mundo y ya ocupa los principales titulares de la prensa global, en lo que es un nuevo episodio de la fulminante caída de gracia del antiguo monarca y un duro golpe a la casa real.
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En un comunicado, el rey Carlos III reconoció su sorpresa del arresto de Andrew Mountbatten-Windor (el nombre que ahora se usa para referirse al ex príncipe) y afirmó que se encuentra «consternado» por los señalamientos de «mala conducta en el ejercicio de cargo público».
«En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales. (…) La ley debe seguir su curso», puntualizó el rey.
Jeffrey Epstein y el príncipe Andrés. Foto:EFE
Lo que hay detrás de la poca información sobre la investigación contra Andrés
Más allá de un escueto comunicado de la policía de Thames Valley, en el que se informó de una captura alrededor de las 8 de la mañana de este miércoles de «un hombre de unos 60 años» por «sospechas de mala conducta en el ejercicio de un cargo público» y que actualmente se encuentra bajo custodia mientras que se realizan registros en sus otros domicilios en Berkshire y Norfolk, lo cierto es que muy poco se sabe sobre los motivos específicos de la captura.
De hecho, no fue sino hasta que el rey Carlos III habló sobre el arresto de su hermano que se supo, de una fuente oficial, que el detenido había sido efectivamente Andrés. Las versiones que se conocían correspondían a la prensa local, como la cadena BBC, que estuvo en la residencia del expríncipe y fue testigo de la detención.
Declaración del rey Carlos III por la captura de su hermano, el expríncipe Andrés Foto:Comunicado oficial
A esto se suma que en el comunicado de las autoridades se elevó un claro llamado de advertencia a la prensa británica: «Recuerden también que este caso está abierto, por lo que se debe tener cuidado con cualquier publicación para evitar incurrir en desacato al tribunal».
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«Es importante que protejamos la integridad y la objetividad de nuestra investigación mientras colaboramos con nuestros socios para investigar este presunto delito», sentencia el comunicado.
Ante esto, surge la duda: ¿Cuál es el motivo del bloqueo informativo?
La ley que restringe la información en medio de una investigación activa
En la normativa británica existen una serie de leyes que restringen lo que la policía y los medios de comunicación pueden decir sobre una investigación en curso.
Una de estas es la Contempt of Court Act de 1981, o Ley de Desacato al Tribunal, la cual establece que toda persona tiene derecho a un juicio justo y, para amparar este derecho, prohíbe difundir contenidos, información o especulaciones que puedan perjudicar la imparcialidad de un juicio o influir al jurado al momento de llegar a un veredicto.
«Los detalles de una investigación policial, como qué es exactamente lo que buscan los detectives, por qué lo buscan, qué han recopilado hasta el momento y su valoración de esas pruebas, son datos que podrían influir en la opinión pública«, explica al respecto el corresponsal legal de la BBC, Dominic Casciani.
Expríncipe Andrés. Foto:EFE
El incumplimiento puede acarrear multas e incluso penas de prisión para medios y periodistas.
«Por eso los medios de comunicación británicos suelen dar muy poca información sobre los casos abiertos, en comparación con otros países donde hay más libertad informativa», agrega Casciani, quien insiste en que otro motivo de la cautela informativa es la cultura de privacidad británica en la que incluso la policía no revela el nombre de la persona investigada, a excepción de casos muy específicos.
«¿Por qué? Porque la investigación no es prueba de un crimen. Las personas sospechosas de haber cometido un delito tienen derecho a recuperar su vida si la policía concluye que no han participado en ningún delito», agrega a la cadena británica.
La conexión entre el arresto y el caso Epstein
A pesar de la poca información, lo cierto es que se pueden conectar varios hechos en este caso para llegar a la conclusión sobre los motivos de la captura.
La principal conexión se remonta al pasado 9 de febrero, cuando la policía de Thames Valley, la misma que efectuó la captura, afirmó estar «evaluando» si Andrés compartió informes sensibles como antiguo enviado de comercio del Reino Unido con Jeffrey Epstein, algo que configuraría un delito de mala conducta en ejercicio de un cargo público.
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Según documentos difundidos en Estados Unidos, el expríncipe compartió en 2010 y 2011 datos confidenciales de su trabajo como enviado de comercio con el financiero y pederasta convicto.
Ex príncipe Andrés en los archivos de Jeffrey Epstein. Foto:Redes sociales.
Los correos muestran que Andrés le remitió detalles de sus viajes oficiales a Singapur, Vietnam y Hong Kong, así como informes de esas visitas elaborados por su asistente Amit Patel, poco después de recibirlos.
Andrés también envió a Epstein datos sobre oportunidades de inversión en Afganistán, que estarían supervisadas por las fuerzas británicas y financiadas por el Gobierno de Londres.
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Pero este no es el único escándalo que vincula al expríncipe con el pederasta sexual. La fallecida Virginia Giuffre afirmó que en 2014 fue trasladada desde EE. UU. al Reino Unido por Epstein cuando ella era menor de edad. Denunció que fue obligada en tres ocasiones a mantener relaciones sexuales con el expríncipe, una alegación que él siempre ha negado.
Asimismo, hace una semana los medios divulgaron varias fotos en la que se ve al expríncipe con una segunda mujer, a la que toca mientras ella está tumbada en el suelo.
















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