El Suroeste antioqueño se encuentra en una encrucijada logística y política. A partir del próximo 25 de febrero, el sector conocido como Las Areneras, en la vía 4G Pacífico 1, será objeto de un Plan de Manejo de Tráfico (PMT) para poder hacer un retorno ente punto.
La decisión ha causado opiniones divididas de diversos sectores. Mientras la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y los gremios de transporte buscan un equilibrio entre el avance de las obras y la movilidad, el poder local en cabeza del alcalde de Amagá, Wilser Darío Molina, se planta en una posición de resistencia firme.
La ANI anunció que, tras culminar los trabajos en el sector de Sinifaná, es imperativo avanzar en las obras del Retorno 2 en Las Areneras.
Sector Las Areneras Foto:Covipacífico
El esquema de cierres propuesto no es menor y busca, según la entidad, cumplir con los compromisos de diálogo establecidos con la Gobernación de Antioquia y otros actores.
De acuerdo con las disposiciones oficiales de la ANI, la circulación vehicular estará sujeta a dos periodos de restricción total durante la jornada.
El primero se llevará a cabo en la mañana, desde las 8:30 a.m. hasta las 10:30 a.m., seguido de un segundo cierre al mediodía que comprenderá el horario entre las 11:30 a.m. y la 1:30 p.m.
Obras en Pacífico 1 Foto:Alejandro Mercado
Para facilitar la movilidad, se ha establecido una ventana de paso controlado entre las 10:30 a.m. y las 11:30 a.m. Durante este intervalo, se habilitará el tránsito de manera alterna: primero se permitirá el flujo en un sentido de la vía y luego en el opuesto, con el objetivo de evacuar eficientemente los vehículos que se encuentren represados.
Este plan fue el resultado de una concertación que redujo la propuesta inicial de un cierre continuo de 10 horas a una alternativa de cierres segmentados que suman 5 horas diarias.
Sin embargo, la flexibilidad del plan dependerá del «comportamiento de la operación», lo que abre la puerta a futuros ajustes.
La Postura de Colfecar: entre la necesidad y el sobrecosto
Nidia Hernández, presidenta de Colfecar. Foto:Jorge Andres Gonzalez/Colfecar
Para el sector del transporte de carga, la situación es agridulce. Nidia Hernández, presidente de Colfecar, señala que cualquier impedimento genera lucro cesante y sobrecostos, especialmente en un contexto donde el sector ha soportado más de 2.339 bloqueos en los últimos tres años.
A pesar de esto, Colfecar no se opone frontalmente a esta obra en particular. Consideran que, a diferencia de los cierres por fallas de infraestructura o inseguridad, este es un mal necesario para la conectividad y competitividad del país. No obstante, Hernández no ocultó su malestar con la postura del gobierno local:
“Resulta paradójico que el alcalde de Amagá, quien solicitó estas obras adicionales en el 2016… ahora que ya las van a ejecutar, sea él quien se opone y convoca a otros alcaldes para impedirlas”, indicó la entidad.
El impacto real en cifras
Vía 4G Pacífico 1 Foto:Agencia Nacional de Infraestructura
El corredor de Pacífico 1 es vital para la economía nacional. Según Colfecar:
- 1.200 vehículos de carga transitan diariamente por este punto.
- Los cierres afectan principalmente a la carga perecedera y el cumplimiento de citas logísticas.
- Se ponen en riesgo inversiones estratégicas de aproximadamente $140.000 millones.
Además, el gremio recuerda que este corredor ya viene golpeado por la restricción de carga en el puente de Bolombolo desde 2016 y un «cuello de botella» de 3,2 kilómetros que el Invías no entregó en doble calzada.
‘En el día no vamos a dejar cerrar’
En la otra orilla se encuentra Wilser Darío Molina, alcalde de Amagá, cuya postura es diametralmente opuesta a la de la ANI y el gremio transportador.
Tras una reunión con representantes de Covipacífico y la ANI, el mandatario local fue enfático en que la economía regional no puede permitirse estos cierres diurnos.
Molina propone que, si el trabajo es estrictamente necesario, debe realizarse mediante «pare y sigas» menos invasivos o, preferiblemente, ejecutarse durante la jornada nocturna.
«No vamos a dejar que se afecte la economía de nuestra región», sostuvo el alcalde, quien además anunció una visita técnica en sitio para la próxima semana donde se evaluará si realmente existe una necesidad técnica para el cierre total.
Hacia una solución técnica
Sector Las Areneras, Foto:Alejandro Mercado.
La situación plantea un dilema clásico de infraestructura: ¿cómo modernizar una vía crítica sin estrangular la economía local en el proceso? Mientras la ANI defiende que el plan actual busca «equilibrar el avance de las obras con las dinámicas de movilidad», los transportadores piden que las decisiones se tomen con criterios técnicos y no políticos.
Para esta situación se acordó la conformación de un comité de seguimiento que incluya a las alcaldías, voceros del transporte y la interventoría para monitorear el PMT.
La próxima semana será crucial para definir si el Suroeste antioqueño verá camiones detenidos bajo el sol o si las máquinas trabajarán bajo la luna para no detener el pulso comercial del departamento.
ALEJANDRO MERCADO
Redactor de EL TIEMPO
Medellín
















Deja una respuesta