El exministro del Interior y candidato presidencial Daniel Palacios estuvo en Washington solicitando formalmente a la fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi, que revise las menciones del hoy candidato a la presidencia Iván Cepeda en los computadores de Raúl Reyes, cabecilla de las extintas Farc dado de baja en un bombardeo en territorio ecuatoriano.
Después de su viaje a Washington, el presidente Gustavo Petro dijo que dijo que los computadores de Reyes son prueba considerada inválida. ¿cómo interpreta usted la forma en que el presidente respondió defendiendo al candidato de su partido, el Pacto Histórico?
Ahí está pintado Petro saliendo a defender a su heredero. Gustavo Petro le miente al país diciendo que se ha demostrado por parte de la justicia colombiana que esos computadores fueron adulterados. Es absolutamente falso. De hecho, la Interpol, que es la agencia policial internacional más especializada del mundo, certificó que esos computadores no habían sido adulterados en ningún sentido. Confunde el presidente Petro que la Corte Suprema de Justicia los haya declarado inadmisibles por un tema de cadena de custodia, en donde en una operación que se condujo fuera de territorio colombiano no hubo presencia de autoridad ecuatoriana, y por esa razón la Corte Suprema de Justicia decidió ni siquiera evaluar la prueba. No habló sobre el fondo de esos computadores. Entonces, aquí el presidente Petro y el candidato Cepeda, que hablan de un montaje, le mienten al país. Porque una cosa es que la prueba haya sido inadmisible y otra cosa es que haya sido probado que fue un montaje.
Pero la justicia en Estados Unidos es otra cosa…
Claro, y aquí es donde nace la importancia. Cuando uno mira el indictment contra Nicolás Maduro presentado por los fiscales federales, lo que se muestra es un amplio material probatorio que va desde 1999 hasta el 2024 Y específicamente en los apartes del indictment donde se habla desde 1999 hasta el 2008, se habla de los relacionamientos no solamente de Nicolás Maduro, sino del señor Chávez con las Farc en Venezuela. Ahí se estableció la comunicación entre el Secretariado de las Farc con esos señores en Venezuela, y ahí es donde entran a jugar los computadores de Raúl Reyes, que son una de las pruebas que utilizará la Fiscalía General de los Estados Unidos en contra de los miembros del cartel de los Soles. En ese sentido, lo que está claro es que en Estados Unidos esos computadores sí se les dará validez, sí harán parte de la carga probatoria, y por eso lo que nosotros le hemos solicitado al fiscal general de los Estados Unidos, Tom Bondi, es que ya que están revisando esos computadores, ya que los van a utilizar como una prueba contundente contra Nicolás Maduro que demuestra el relacionamiento de las Farc con la narcodictadura venezolana, se revisen las menciones de Iván Cepeda. Porque Iván Cepeda ha gozado de que esos computadores no fueron admisibles en Colombia para hacerse el loco frente a su relacionamiento con las Farc, y el país tiene que saber la verdad, tiene que saber hasta dónde llega la extensión de su relación con esa organización terrorista.
Cepeda siempre ha argumentado que parte de su cercanía, por así decirlo, con las Farc, ha sido por su papel como gestor de paz. ¿Qué piensa de esa defensa que él hace por sus menciones y su cercanía con las Farc?
En primera medida, como lo hemos dicho, el señor Cepeda siempre se ha escudado en decir que, como ya lo hemos dicho y como lo ha certificado Interpol y lo han certificado agencias de inteligencia internacionales y en su momento las mismas autoridades colombianas, ahí no existe ningún montaje. Entonces, lo que tiene que salir a explicar es por qué lo mencionan como el compañero Iván Cepeda. Ahora, yo creo que los hechos notorios no hay que demostrarlos. La cercanía del señor Cepeda con las Farc es completamente abrumadora. ¿Quién dice que por uno estar defensor de paz uno tiene que recoger a un terrorista como Santrich a la cárcel? ¿Quién ha dicho que por uno estar en un proceso de paz tiene que volverse íntimo amigo de Iván Márquez? ¿Quién ha dicho que por uno estar en un proceso de paz tiene que una columna de las Farc tener el nombre del padre de uno y no denunciarlo?
Aquí lo que hay es una cercanía, lo que hay es una camaradería, como le dicen en el correo, el compañero Iván Cepeda. Entonces, yo creo que Cepeda lo que tiene que es darle explicaciones al país y dejar de pensar que los colombianos no entendemos su cercanía con ese grupo terrorista.
Estamos en medio de este proceso electoral. Buena parte de los candidatos, 16 si no me fallan las cuentas, se van a medir en las urnas en las interpartidistas y Cepeda está listo para ir a primera vuelta. ¿De aquí a eso puede suceder algo o definitivamente él puede estar en la primera, en la segunda vuelta e incluso ganar sin que haya habido mayores avances en esas investigaciones?
Yo diría dos cosas. Lo primero es que nosotros vamos a seguir insistiendo en que el país conozca la verdad, en que ojalá la justicia americana logre revisar esos computadores, logre investigar hasta dónde llega la cercanía del hoy candidato a la presidencia con esos grupos terroristas.
Pero, además de eso, el país tiene que tener claro que esto no es una cosa menor. Aquí estamos hablando de un candidato a la presidencia que tiene un relacionamiento, que tiene una cercanía con esos grupos criminales que debería causarnos toda la preocupación y que tan solo la duda debería descalificarlo de esta candidatura.
Me imaginaría que el señor Cepeda va a seguir promoviendo su política del amor a los delincuentes, viendo cómo se sigue promocionando la impunidad para esos grupos criminales, como lo hizo en su momento con su amigo Jesús Santrich y con el señor Iván Márquez.
Por eso aquí lo que vamos a seguir es combatiendo al señor Cepeda en democracia hasta derrotarlo, porque lo que no puede pasar es que Colombia quede en manos del heredero de las Farc y por eso lo vamos a derrotar en la urna.
Para terminar, ¿cómo va la campaña? Vamos a ir a las consultas, pero también usted está muy enfocado en los movimientos para la primera vuelta.
Nosotros lamentablemente no pudimos participar en la consulta, hubiéramos querido. Esa consulta que parecía democrática e incluyente terminó siendo un club exclusivo y excluyente. Habiendo dicho eso, le deseo la mejor de las suertes a la gran consulta, que ojalá sea muy votada por los colombianos y que de ahí salga una muy buena opción que represente a ese grupo de colombianos. Inclusive he dicho que si de esa gran consulta o del doctor Adelardo Velázquez sale la opción que tenga mayor chance de derrotar a Gustavo Petro y evitar la llegada del heredero de las Farc, ahí vamos a estar, no vamos a ser un obstáculo. Pero seguimos adelante en nuestra campaña, porque esta no es una campaña de cálculo político, sino una campaña de causas. Hace una semana nadie hablaba de los computadores de Raúl Reyes y, gracias a esa solicitud que hemos hecho, hoy todo el país está recordando las menciones del señor Iván Cepeda en esos computadores. No vamos a descansar hasta que haya justicia y eso no quede en la impunidad. Cuando uno tiene causas, tiene que seguir adelante. La causa mía es derrotar a la delincuencia. La causa mía es un país que no sea el que nos toca, sino el que queremos, y que con seguridad podamos tener ese país y que seamos la última generación que tenga que convivir con la delincuencia.
MATEO GARCÍA
Subeditor de Política
















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