Por una semana exactamente, todos los partidos y movimientos políticos que compiten en las elecciones al Congreso y las consultas interpartidistas podrán acceder al código fuente del software que se emplea para consolidar los votos. Esta era una insistente petición del presidente Gustavo Petro, quien ha venido alertando sobre temores relacionados con los comicios que la misma Registraduría Nacional ha desestimado técnicamente.
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La entidad comandada por el registrador Hernán Penagos ha hecho un especial esfuerzo por blindar las elecciones del próximo 8 de marzo, cuando no solo se escogerá a un nuevo Congreso, sino también a tres candidatos presidenciales de las consultas interpartidistas inscritas.
Por ello, ha intensificado las jornadas de pedagogía, invitando a múltiples veedurías internacionales e incluso contrató una auditoría internacional con el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Capel) para que les hagan seguimiento a los softwares y sistemas de información de preconteo, escrutinio, consolidación y divulgación de resultados.
Ha habido tensiones internas, pues en la última semana el jefe de Estado comenzó una serie de señalamientos directos contra la Registraduría y el esquema que se emplea en la jornada electoral. Todo esto a pesar de que él resultó elegido jefe de Estado con 11 millones de votos bajo el mismo sistema electoral, y de que ya varias entidades han dejado claro que no hay pruebas que respalden sus comentarios.
Exposición del código fuente en la Registraduría. Foto:Registraduría
Entre sus reclamos está la exposición del código fuente, que es el conjunto de instrucciones escritas en un lenguaje de programación que determinan el comportamiento integral de un sistema. En él se encuentran alojadas las reglas que rigen el funcionamiento informático, definiendo con precisión cómo se capturan, procesan, almacenan y transmiten los datos.
En consecuencia, cualquier modificación en las funcionalidades de un sistema requiere, necesariamente, la intervención y actualización de su código fuente. Petro dijo que no basta con una simple fotografía que muestre los códigos. “No se trata de mostrar el código fuente, eso son fotos de parte del código, como hicieron la vez pasada. Se trata de que se entregue el código fuente completo a los expertos puestos por los partidos, para que lo examinen a fondo. Se llama auditoría tecnológica”.
El presidente Gustavo Petro en Cartagena. Foto:Presidencia
Ante esto, la Registraduría citó este miércoles a los partidos para aclarar todas las dudas y manifestarles que los auditores que designen como colectividad podrán revisar el código fuente en los próximos días.
El código no se muestra al público en general para evitar alteraciones a la seguridad electoral y, aunque los auditores de los partidos podrán hacer revisiones, ninguno podrá acceder a este en su totalidad y, mucho menos, llevarse consigo información en equipos.
“El objetivo de este proceso es permitir la validación de la integridad, seguridad, funcionalidad y correspondencia entre el código auditado y la versión que será puesta en producción. Este ejercicio responde al compromiso institucional con la integridad, transparencia, trazabilidad y verificación plural, técnica e independiente de cada uno de los componentes tecnológicos que soportan el proceso electoral”, sostuvo en rueda de prensa Hoslander Sáenz Barrera, gerente de Informática de la Registraduría, que agregó que del 27 de febrero al 6 de marzo se dispondrán salones con computadores para que las agrupaciones estudien el código.
Ya varios representantes del Pacto Histórico esperan que les sea asignado un turno para realizar la auditoría tecnológica que el presidente Petro tanto pide para convencerse de que no hay riesgos, como lo han indicado reiterativamente la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Procuraduría General.
Los comentarios del mandatario han generado malestar en algunas colectividades políticas, que los han calificado como distractores y actos que pueden deslegitimar los resultados de los comicios legislativos. Por su parte, el petrismo explica que no quiere que se repita lo de 2022, cuando no se le contaron alrededor de 500.000 votos que se hallaron en el escrutinio gracias a la labor del equipo jurídico contratado y a los testigos electorales.
El registrador Penagos espera despejar toda duda y, mientras sus subalternos avanzaron en la exposición del código fuente, él se reunió con el ministro del Interior, Armando Benedetti; y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez; y los directivos de los entes de control y mandos militares para ultimar detalles del Plan Democracia de la Fuerza Pública. Insistió, además, en que “el verdadero fraude electoral está por fuera de las tareas que realiza la Registraduría.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Redacción Política.
















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