El pasado 4 de marzo, la Fiscalía General de la Nación imputó cargos a alias Jhon Mechas, Andrey Avendaño y Richard, tres altos mandos de las disidencias de las Farc, pertenecientes a la estructura de alias ‘Calarcá’.
Sin embargo, lo que ha generado asombro e indignación nacional fue cómo se hizo la diligencia: los acusados se conectaron a la audiencia virtual directamente desde la selva del Catatumbo, vistiendo uniformes camuflados y desde la clandestinidad.
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La región del Catatumbo. Foto:Cortesía
La imputación del ente acusador vincula a cuatro personas. Javier Alonso Velosa, alias Jhon Mechas; Carlos Eduardo García, alias Andrey; Farby Edison Parra, alias Richard; y el extraditable Willinton Henao, alias Mocho Olmedo. El último hombre no alcanzó a ser judicializado porque no se pudo establecer conexión con la cárcel La Picota, donde permanece tras las rejas.
Según el ente acusador, estos hombres son los responsables de haber ordenado a sus frentes tomar un «control territorial absoluto» en el nororiente del país, afectando directamente a las poblaciones de Tibú, El Tarra, Teorama y Hacarí en Norte de Santander, e imponiendo su ley mediante las armas y el narcotráfico.
El disidente apareció desde la selva. Foto:Suministrada
La imputación destapó las cifras de la grave crisis humanitaria que atraviesa la región, agudizada por la violenta confrontación territorial entre estas disidencias y la guerrilla del Eln. Los crímenes específicos imputados por la Fiscalía son alarmantes:
- 180 homicidios documentados en medio de la guerra por el territorio.
- 47 intentos de homicidio.
- Más de 3.000 víctimas de desplazamiento forzado que han tenido que huir de sus hogares por el conflicto.
- 51 víctimas de reclutamiento forzado, sumando menores de edad a las filas de la guerra.
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Según un «fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, los procesados fueron imputados —de acuerdo con su posible participación en los hechos— por los delitos de homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado, reclutamiento ilícito y concierto para delinquir agravado«
Disidentes de las Farc imputados por parte de la Fiscalía. Foto:Suministrada
Según el ente acusador, las investigaciones revelaron que estos cabecillas ordenaron a sus frentes lanzar una ofensiva contra el Eln para apoderarse de varios municipios del Catatumbo. Esta instrucción desencadenó una fuerte crisis de seguridad que forzó el desplazamiento de más de 60 mil habitantes en enero de 2025.
Las imágenes de los jefes guerrilleros participando en el proceso judicial desde sus campamentos desataron un fuerte debate político y social.
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FELIPE SANTANILLA AYALA
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS















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