La investigación por la desaparición y posterior homicidio de las adolescentes Sheridan Sofía y Keyla Nicole Hernández Noriega sigue dando de qué hablar, luego de que la Fiscalía imputara tres delitos a Juan David Taboada Olivera, de 19 años, quien aparece como uno de los principales implicados en el caso.
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Al procesado se le atribuyen homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado y porte ilegal de armas de fuego, cargos que no aceptó durante la audiencia adelantada ante un juez de control de garantías.
La audiencia se desarrolló y en ella la Fiscalía expuso que, de acuerdo con los elementos recopilados hasta este punto, Taboada habría sido una de las siete personas que estuvieron presentes en el lugar donde se cometió el doble homicidio, la madrugada del 18 de febrero, después del martes de Carnaval.
Taboada registra una anotación judicial previa por porte ilegal de armas de fuego. Foto:Policía nacional
Esta precisión constituye la primera aproximación formal del ente acusador sobre la magnitud del grupo involucrado, que hasta ahora solo se manejaba como una presencia “de varias personas” en el entorno inmediato de los hechos.
Una captura que surgió de un accidente vial
La intervención del Gaula el 27 de febrero fue determinante para ubicar a Taboada. El joven ingresó minutos antes, en ambulancia, a la clínica Altos de San Vicente, en Barranquilla, tras resultar herido en un accidente durante una carrera de piques ilegales en Puerto Colombia. Allí también fue identificado y aprehendido el segundo implicado: un adolescente de 17 años, conocido como alias el Mono, quien igualmente sufrió lesiones en el mismo siniestro.
Clínica Altos de San Vicente, donde se habría encendido la línea que rastrearon. Foto:Clínica Altos de San Vicente
Las autoridades señalan que el rastreo de una línea telefónica desde la cual se enviaban mensajes extorsivos fue el hilo técnico que los condujo a la clínica. Esa línea, según la reconstrucción investigativa, se “encendió” dentro del centro hospitalario, lo que permitió ubicar a los dos sospechosos en simultáneo. Este mecanismo de rastreo había sido activado desde el 19 de febrero, cuando se instauró la denuncia formal por desaparición.
Alias el Mono, además de su presunta participación directa en el doble crimen, cuenta con un historial delictivo pese a su edad e incluso habría estado vinculado a una disidencia de las Farc, según las líneas investigativas conocidas hasta ahora.
La noche de los hechos
De acuerdo con los expedientes oficiales, las dos hermanas salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita hacia las 12:30 a. m. del 18 de febrero, tras acordar un encuentro con dos conocidos. En trazos generales, se perdieron los contactos y las señales de los teléfonos en cuestión de pocos minutos.
Menores asesinadas en Malambo Foto:Istock/redes sociales.
Posteriormente, versiones en verificación han señalado que las jóvenes habrían llegado a una reunión informal donde se encontraban más personas. Sin embargo, esa hipótesis de una “fiesta” aún no forma parte de una tesis oficial, pese a que reconstrucciones preliminares apuntan a que la presencia de varios asistentes sí está acreditada. El señalamiento de que podrían haber hasta siete involucrados coincide con esas primeras aproximaciones.
Uno de los aspectos más reveladores y perturbadores del proceso es que las comunicaciones extorsivas a la familia continuaron incluso después de que las adolescentes ya habían sido asesinadas, según relató la Fiscalía durante la audiencia. En esos mensajes exigían sumas que fluctuaron entre 50 millones y 5 millones de pesos, lo que explica por qué la investigación se abrió formalmente como secuestro extorsivo agravado, antes de que el caso se transformara en un doble homicidio.
Esta arista extorsiva ya venía siendo denunciada por la familia, que aseguró haber acudido al Gaula desde los primeros días. Sin embargo, han sostenido que la respuesta inicial fue tardía y que incluso recibieron la versión de un posible “autosecuestro”, hipótesis que se derrumbó por completo con el hallazgo de los cuerpos y el avance técnico de las verificaciones.
Tras varios días de búsqueda, el 28 de febrero la comunidad del sector Maranatha, en Malambo, alertó por olores provenientes de un predio enmontado. En coordinación entre Policía y CTI, se realizó una exhumación en el lugar, donde fueron hallados dos cuerpos que más tarde serían identificados como los de Sheridan Sofía y Keyla Nicole.
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Con la imputación formal de los tres delitos, la Fiscalía se prepara para solicitar la medida de aseguramiento intramural contra Taboada. En paralelo, el adolescente alias el Mono avanza por la ruta del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, mientras continúan los esfuerzos por identificar a las demás personas que habrían estado presentes en el sitio del crimen.
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Sentencia en contra de Carlos Eduardo Mora. Foto:EL TIEMPO
















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