El Gobierno nacional ha implementado un cambio significativo en los protocolos de protección del jefe de Estado en Colombia. A través de una modificación al Decreto 1070 de 2015, se ha dado vía libre al uso excepcional de armamento de mayor alcance y potencia para los anillos de seguridad que custodian al Presidente de la República, una medida que busca robustecer la capacidad de respuesta ante eventuales amenazas.
Esta nueva disposición legal permite que la Unidad Nacional de Protección (UNP) cuente con armamento que anteriormente estaba restringido para este tipo de esquemas civiles, bajo un régimen de control estatal estricto.
La Unidad Nacional de Protección se encarga de la seguridad de los funcionarios públicos. Foto:Redes sociales
La normativa se fundamenta en las facultades constitucionales del Ejecutivo para garantizar la integridad de la primera autoridad de la Nación y la estabilidad de las instituciones.
Así se podrán usar armas largas en protección presidencial
La implementación de este refuerzo operativo no será discrecional. El decreto establece una serie de filtros técnicos y administrativos para asegurar que el armamento sea utilizado bajo estándares de supervisión internacional y nacional. Entre las condiciones principales para la operatividad de este nuevo equipo se encuentran:
* La obtención de una aprobación previa y detallada por parte del Comité de Armas del Ministerio de Defensa Nacional.
* La limitación exclusiva de estas armas para el personal asignado al esquema de seguridad del Presidente de la República.
* El uso de fusiles y carabinas únicamente en situaciones que así lo requieran bajo el marco de la protección presidencial.
* La vigencia de los permisos de porte, los cuales podrán ser otorgados por las autoridades competentes por un periodo de hasta 10 años.
Esta actualización normativa no desliga a la UNP de sus aliados habituales en la protección del mandatario. Por el contrario, el decreto refuerza el modelo de coordinación institucional entre la Policía Nacional, las Fuerzas Militares, la Dirección Nacional de Inteligencia y la propia Unidad Nacional de Protección. El objetivo es que la suma de capacidades tecnológicas y de fuego permita un perímetro de seguridad más sólido en los desplazamientos y actos públicos del jefe de Estado.
Camionetas de los esquemas de la UNP. Foto:Redes sociales
La medida, que ya entró en vigor tras su publicación oficial, se suma a otros programas de control de armamento en el país. Con esta decisión, el Ejecutivo busca nivelar la capacidad técnica de sus cuerpos de protección frente a los desafíos de seguridad actuales, manteniendo siempre el principio de supervisión por parte de la cartera de Defensa.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
















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