Pese a que en Venezuela el aire se siente distinto tras la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero, el peso de la represión sigue siendo el mismo. Y es que, si bien bajo la conducción de Delcy Rodríguez el poder se ha ido reconfigurando con la salida de figuras históricas dentro de las filas chavistas –como el ministro de Defensa Vladimir Padrino López–, más que democratizarse, la estructura gubernamental parece estar perfeccionando sus mecanismos de control.
Expertos consideran que mientras que el chavismo intenta proyectar una imagen de apertura y renovación institucional con la promulgación de leyes, nuevos nombramientos en el gabinete y liberación de presos políticos, el reciente sacudón al gabinete ministerial no ha sido un simple trámite administrativo.
La salida esta semana del general Padrino López es el evento más relevante desde la extracción de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero
De ahí que la sustitución de figuras históricas por cuadros de confianza técnica y política de Rodríguez busca consolidar una lealtad absoluta. A esto se suman nombramientos en el exterior como el nombramiento Orlando Maniglia en la embajada de Venezuela en Bogotá y la designación de Félix Plasencia (enclave de los Rodríguez) frente a la representación diplomática en Washington.
Todo esto, según analistas, podría sugerir una búsqueda de legitimidad regional y estabilidad fronteriza sin que signifique un retorno próximo de la democracia en el país.
Delcy Rodríguez anunció la destitución de Vladimir Padrino. Foto:Archivo
“La salida esta semana del general Padrino López es el evento más relevante desde la extracción de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero”, explica el politólogo Daniel Arias al considerar que la decisión contra el hasta ahora jefe de las Fuerzas Armadas, acusado de cometer graves delitos y por quien Estados Unidos ofrece una recompensa de 25 millones de dólares, es un mensaje con el que Rodríguez intenta destrabar las relaciones con Washington, pero que a su vez anticipa una purga militar profunda.
“Se viene una purga que sin duda va a mover toda la estructura política que sostiene al Gobierno, pero que no necesariamente será equivalente a un cambio positivo”, advierte Arias.
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Al respecto, el académico resalta la llegada del general Gustavo González López, nuevo ministro de Defensa, sobre quien pesan sanciones por parte de EE. UU., Canadá y la Unión Europea, al ser señalado de represor. Para Arias, esto también es señal de que figuras como Diosdado Cabello, actual ministro de Interior y número dos del chavismo, pueden quedar fuera del juego de los hermanos Rodríguez.
Límites democráticos Luego del 3 de enero, Caracas se ha manejado bajo el tutelage de Estados Unidos, lo que le ha valido incluso a Rodríguez que el presidente Donald Trump la reconozca como la autoridad del país e incluso le haya solicitado a la líder opositora María Corina Machado que posterge su regreso.
Delcy Rodríguez destituye a Padrino Foto:
Sin embargo, Benigno Alarcón, profesor universitario y exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, explica que, si bien existe una apertura hacia las demandas de Estados Unidos en materia energética y minera, la presión sobre una apertura democrática luce pálida.
Asimismo, recuerda que hay una flexibilización en las licencias petroleras debido a la necesidad de la administración Trump de bajar los precios del crudo por la guerra en Irán.
“Pareciera que los Rodríguez están dispuestos a darle a Estados Unidos lo que demanda en materia económica, pero no están dispuestos a una apertura política”, dice Alarcón a EL TIEMPO.
Algo que, bajo el contexto global actual con la guerra contra Irán en curso, le da aire al chavismo puesto que “Estados Unidos está demandando contraprestaciones en lo político como un nuevo Consejo Nacional Electoral en Venezuela”.
Exfiscal Tarek William Saab. Foto:EFE y AFP
“Es por eso, que el Gobierno trata es de reacomodarse. Los Rodríguez tratan de colocar al frente a la gente de mayor confianza para ellos y así mantener el control político”, comenta Alarcón al destacar que, si bien no hay represión como la vista en los últimos años contra la ciudadanía, lo que “hay es una especie de administración del miedo con represión quirúrgica arrestando a algunas personas a pesar de la Ley de Amnistía”.
Alerta por el ministro
En medio de este “reacomodo” para las organizaciones se hace preocupante la designación de Gustavo González López como ministro de Defensa en reemplazo de Padrino.
Es por eso, que el Gobierno trata es de reacomodarse. Los Rodríguez tratan de colocar al frente a la gente de mayor confianza para ellos y así mantener el control político (…) Hay es una especie de administración del miedo con represión quirúrgica arrestando a algunas personas a pesar de la Ley de Amnistía
El Laboratorio de Paz alerta que este nombramiento traslada el modelo de control político y tortura, documentado por la ONU durante la gestión de González López al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), directamente al corazón del aparato militar.
Protestas en Venezuela para exigir aumento del salario mínimo. Foto:Ana María Rodríguez Brazón
“Mantener en posiciones de poder a actores vinculados a patrones de abusos debilita la rendición de cuentas y aleja las condiciones mínimas para una transición democrática”, señala el informe del Laboratorio de Paz.
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Los expertos coinciden en que el mensaje de la gestión de Delcy Rodríguez es claro: se camina rápido en lo económico para ganar tiempo, pero se bloquea cualquier avance político. Mientras el chavismo intenta “normalizar” el país sin ofrecer un calendario electoral o un nuevo Consejo Nacional Electoral, la situación aguas abajo no mejora, lo que podría complicar los planes de permanencia del Gobierno en el corto plazo.
















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