El exministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, quedó en libertad tras permanecer detenido desde diciembre del año pasado en un club de oficiales de la Policía en Bogotá, en medio de la investigación por el presunto saqueo a la UNGRD.
La decisión se tomó luego de que transcurrieran más de 120 días desde su imputación, realizada el 1 de diciembre, sin que la Fiscalía presentara el escrito de acusación. La solicitud de libertad fue elevada por su defensa, encabezada por el abogado Alejandro Carranza, quien alegó un vencimiento de términos conforme a lo establecido en el Código de Procedimiento Penal.
Bonilla es investigado por los delitos de concierto para delinquir, cohecho e interés indebido en la celebración de contratos. Según la Fiscalía, supuestamente habrían pactado ilegalmente con una decena de senadores y representantes el direccionamiento de proyectos, contratos o convenios que se adelantaban en el Invías y en la UNGRD, a cambio de su voto en las sesiones de las comisiones del Congreso a las que pertenecían.
Ricardo Bonilla Foto:Ricardo Bonilla
La Fiscalía, representada en este caso por el fiscal Gabriel Sandoval, sostuvo que el conteo de los 120 días debía iniciarse no desde la imputación, sino desde el momento en que Bonilla fue privado de la libertad, el 18 de diciembre, lo que extendería el plazo hasta el 16 de abril. Además, indicó que el escrito de acusación ya había sido radicado ante la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia.
Sin embargo, la magistrada Isabel Álvarez Fernández rechazó esa interpretación. En su decisión, señaló que los términos deben contarse desde la imputación, como lo establece la norma, y que no es posible hacer interpretaciones extensivas en perjuicio del procesado. “Si la norma dispone que los términos se contarán a partir de la imputación, pues bajo ninguna circunstancia puede dársele un alcance distinto”, afirmó.
Con base en ese criterio, concluyó que el plazo se venció el 1 de abril, lo que habilitaba la solicitud de libertad. Aunque la Fiscalía radicó la acusación, lo hizo después de iniciada la audiencia solicitada por la defensa, lo que resultó determinante en la decisión.
El entonces ministro Ricardo Bonilla y la asesora María Alejandra Benavides. Foto:Archivo particular
Por su lado, el abogado Julián Quintana, exdirector del CTI de la Fiscalía, explicó que la libertad por vencimiento de términos del exministro Bonilla no implica la terminación del proceso ni comporta, por sí misma, un debilitamiento de la hipótesis de la Fiscalía, que ha anunciado su decisión de llevar el caso a juicio.
“Se trata de la aplicación de una garantía procesal propia del debido proceso, que opera ante la inobservancia de los plazos legalmente previstos para la presentación del escrito de acusación. En consecuencia, la libertad no obedece a una nueva valoración sobre la necesidad de la medida de aseguramiento, sino al incumplimiento de un término perentorio. Este escenario pone de relieve una exigencia básica del sistema penal acusatorio: la coherencia entre la solidez de la investigación y el estricto respeto de las cargas procesales. Corresponde a la Fiscalía evaluar las razones de lo ocurrido y adoptar los correctivos a que haya lugar, en salvaguarda de la legalidad del trámite”, puntualizó.
Ricardo Bonilla Foto:Néstor Gómez – El Tiempo
Para el abogado, Miguel González, “no podemos escandalizarnos con la libertad por vencimiento de términos. El tema es sencillo, si la Fiscalía no cumple con el tiempo establecido por la ley para radicar el escrito de acusación, procede la libertad cómo se hizo. Es una garantía del investigado”.
Por su parte, el abogado Fabio Humar cuestionó el uso de la detención preventiva y advirtió sobre fallas en la actuación de la Fiscalía.
“Queda una sensación terrible de desconcierto que en el caso más mediático y sonado de corrupción, que tiene un grupo enorme de fiscales y funcionarios de apoyo, la Fiscalía no logre cumplir adecuadamente la carga mínima de radicar el escrito de acusación en tiempo. Si esto pasa en un caso tan mediático y sonado, ¿que pasará en otros casos de menor impacto?“, indicó.
El abogado penalista Mateo Coronado explicó que la libertad se sustentó en dos puntos: el vencimiento de términos y el hecho de que la acusación se radicó de forma posterior al inicio de la audiencia. Añadió que en otros casos, como el del también exministro Luis Fernando Velasco, la situación podría ser distinta, ya que la jurisprudencia de la Corte Suprema ha señalado que la radicación de la acusación puede subsanar el vencimiento de términos.
Bonilla, cercano al presidente Gustavo Petro, continuará vinculado al proceso en libertad. El juicio está programado para el próximo 29 de abril.
Juan Diego Torres
Dielas@eltiempo.com
















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