En medio de una de las crisis energéticas más agudas de las últimas décadas en el Caribe colombiano, donde el fantasma del apagón financiero y las tarifas impagables asfixian la economía doméstica, surge una solución que podría estar en las azoteas de los barrios.
Una alianza estratégica entre Afinia (filial del Grupo EPM), el Fenoge y el gremio de tenderos Undetco, busca transformar a los pequeños comercios en sus propios generadores de energía.
El convenio, firmado en las últimas horas, busca implementar sistemas solares fotovoltaicos en 400 tiendas y pequeños negocios de Cartagena y Bolívar. No se trata solo de un proyecto ambiental; es una medida de choque contra una realidad donde un tendero puede ver evaporarse sus utilidades mensuales en el pago de una factura eléctrica que no da tregua.
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Democratización de la
energía en la tienda del barrio
La energía solar es una necesidad para las sociedades del siglo XXI. Foto:ARCHIVO EL TIEMPO
El proyecto contempla la instalación de sistemas solares de 4 kW, una capacidad técnica suficiente para reducir drásticamente la dependencia de la red tradicional y, por ende, el impacto de las fluctuaciones de la tarifa en bolsa.
Juliet Jiménez, representante de Undetco y gerente del proyecto, calificó la iniciativa como una oportunidad concreta de supervivencia:
«Los comercios afiliados podrán reducir sus costos energéticos y mejorar su competitividad».
En una región donde el costo del kilovatio hora ha superado históricamente el promedio nacional debido al cobro de las pérdidas no técnicas a los usuarios, pasar a la autogeneración solar no es un lujo, sino un blindaje comercial.
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El Caribe bajo la presión de Air-e y Afinia
Tenderos serán los beneficiados. Foto:Santiago Pérez
Esta transición energética llega en un momento de máxima tensión. El Caribe colombiano enfrenta hoy un panorama sombrío marcado por:
Tarifas asfixiantes: Usuarios, alcaldes y gobernadores del Caribe han denunciado que los costos actuales obligan a las familias a elegir entre «comer o pagar la luz».
Amenaza de apagón: La insolvencia de algunos operadores y las deudas históricas del sistema mantienen a la región en riesgo de racionamientos.
Costos de inversión: Gran parte de la modernización de redes que realizan Afinia y Air-e se traslada directamente al usuario, encareciendo el servicio de manera progresiva.
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Más allá del servicio tradicional
Cartagena de Indias vista desde el Cerro de la Popa Foto:John Montaño/ EL TIEMPO
Para Ricardo Arango, Gerente General de Afinia, este convenio marca un hito en la evolución de la compañía hacia un rol de aliado técnico en energías limpias. Al articularse con el Fenoge (Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía), el operador busca «democratizar» el acceso a la tecnología que antes parecía reservada solo para grandes industrias o estratos altos.
«Consolidamos nuestro rol como aliado técnico, ampliando nuestro impacto más allá del servicio tradicional de distribución y posicionándonos en la democratización de energías limpias», afirmó Arango.
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Un modelo de valor compartido
La alianza entre el sector energético, un fondo estatal especializado y el gremio de tenderos propone un modelo de valor compartido.
Al reducir los costos fijos de la tienda de la esquina —el corazón del abastecimiento popular—, se genera un efecto positivo en la economía local y se contribuye a los objetivos nacionales de descarbonización.
Con este paso, Cartagena y Bolívar empezarían a ver en el sol una solución estructural a un problema que ni los cambios de operadores ni las intervenciones gubernamentales han logrado mitigar.
Para los primeros 400 beneficiarios, el recibo de la luz podría dejar de ser el principal motivo de preocupación de su jornada laboral
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a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
Cartagena
















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