Una ofensiva militar en el Amazonas dejó uno de los golpes recientes más amplios contra la minería ilegal en esa región del país. En operaciones simultáneas, el Ejército desmanteló 27 unidades de producción minera clandestina en corredores fluviales donde estructuras armadas obtenían recursos mediante la extracción de oro.
Las acciones se desarrollaron con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Armada Nacional. Los operativos se concentraron en dos zonas señaladas por inteligencia militar como puntos clave para esta economía ilegal: la Isla Clemencia, sobre el río Caquetá en jurisdicción de Puerto Santander, y el río Cotuhé, en el área de Tarapacá.
En el primer frente de operación, tropas del Batallón de Operaciones Terrestres n.° 21 de la Vigésima Sexta Brigada de Selva ingresaron mediante asalto aéreo, acompañadas por el Grupo Marte, el Batallón de Movilidad y Maniobra n.° 6, el Grupo Aéreo del Amazonas y unidades de Infantería de Marina.
Una de las estructuras destruidas. Foto:Cortesía
Allí fueron ubicadas y destruidas 13 unidades de producción minera, entre ellas ocho dragas tipo caperuza, usadas para remover sedimentos en busca de oro en los cauces de los ríos. Durante la intervención también fueron incautados 500 gramos de mercurio, 1,5 gramos de oro, cuatro teléfonos celulares, un pasaporte y una carabina neumática.
Según las autoridades, esa infraestructura estaría al servicio de la estructura residual Jhonier Arenas, del Bloque Manuel Marulanda Vélez de las disidencias de ‘Iván Mordisco’. El impacto económico calculado por las Fuerzas Militares supera los $4.997 millones.
Los reportes oficiales agregan que ese frente ilegal alcanzaría una producción cercana a 23.979 gramos de oro cada mes, cifra tasada en más de $13.377 millones dentro del mercado ilegal del metal.
Soldados en la operación. Foto:Cortesía
De manera paralela, otro componente militar avanzó sobre el río Cotuhé. En esa zona, tropas del Batallón de Infantería n.° 50, con apoyo de la División de Aviación de Asalto Aéreo, el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (CONAT) y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, realizaron una inserción fluvial para intervenir nuevos puntos de explotación.
El resultado de esa maniobra fue la ubicación e inhabilitación de 14 unidades de producción minera tipo aluvión. En el terreno fueron destruidas nueve dragas tipo caperuza, varias plantas eléctricas, 17 motores fuera de borda, combustible, motobombas y otros equipos usados para sostener la operación extractiva.
Además, las tropas reportaron la incautación de 28 gramos de oro y una carabina calibre 16.
La información oficial indica que estas estructuras tendrían relación con el grupo armado organizado residual Comandos de Frontera. En este caso, la afectación económica estimada supera los $5.754 millones.
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Las autoridades también calcularon que desde ese corredor se producían cerca de 27.000 gramos mensuales de oro, con un valor aproximado de $15.050 millones.
Más allá del golpe financiero, los operativos dejaron en evidencia el impacto ambiental que acompaña este tipo de actividades. En las zonas intervenidas fueron detectadas afectaciones sobre fuentes hídricas, remoción de suelos y alteraciones en ecosistemas estratégicos de la selva amazónica.
Los cálculos preliminares señalan que la recuperación de esas áreas podría tardar más de diez años, dependiendo de los procesos de restauración que se implementen y de que no regresen nuevas estructuras ilegales.
Todo el material incautado quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación, a través de la unidad especializada en delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente.
Redacción Justicia
Justicia@eltiempo.com
















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