La tranquilidad de Lake Elsinore, una comunidad familiar en el condado de Riverside, se ha visto fracturada tras conocerse los escabrosos detalles de la muerte de Celeste Rivas Hernández. La menor, de apenas 15 años, fue hallada sin vida y desmembrada en el maletero de un Tesla propiedad de David Anthony Burke, el cantante conocido mundialmente como d4vd.
El hallazgo se produjo en una calle del exclusivo sector de Hollywood Hills, justo debajo del icónico letrero de Hollywood, donde el artista de 21 años alquilaba una lujosa mansión
Un vínculo que inició en la clandestinidad
La investigación penal sugiere que la relación entre el cantante y la menor comenzó cuando ella tenía apenas 13 años. Según la denuncia de la Fiscalía, Burke presuntamente participó en un “abuso sexual continuo” contra la adolescente desde septiembre de 2023 hasta septiembre de 2024.
La presencia de Celeste en el entorno del artista quedó documentada en diversas ocasiones: aparecieron juntos en una transmisión de Twitch en enero de 2024, y la menor fue fotografiada entre bastidores durante un concierto de d4vd en Los Ángeles en junio de ese mismo año. Según los fiscales, el móvil del crimen habría sido la amenaza de la menor de exponer la relación sexual ante el público.
El rapero D4vd durante el juicio. Foto:EFE
El informe de medicina forense del condado de Los Ángeles, publicado recientemente, describe una escena dantesca. Celeste falleció a causa de “múltiples lesiones penetrantes” en el pecho y el abdomen. Los hallazgos incluyen:Cuerpo en estado de descomposición y desmembrado y un tatuaje con la palabra “Shhh….” en su dedo índice derecho, idéntico al que posee el cantante Burke, entre otros detalles.
Ante estos hechos, David Anthony Burke se declaró inocente de homicidio premeditado. No obstante, el fiscal de distrito añadió “circunstancias especiales” al cargo, lo que podría derivar en una sentencia de pena de muerte. Blair Berk, abogada del músico, afirmó en un comunicado: “La evidencia real mostrará que David Burke no asesinó a Celeste Rivas Hernández y que él no fue la causa de su muerte”.
Conmoción en Lake Elsinore
En su barrio natal, Lake Ensinore, Celeste es recordada como una niña alegre, fanática de Hello Kitty y habitual cliente de la tienda de la esquina, donde solía comprar Takis y refrescos. “No quiero que la recuerden como una niña rebelde o una fugitiva. Era una niña que solo intentaba entender la vida”, manifestó Kayleigh Cortez, una vecina que ha liderado la creación de un monumento en su memoria.
Por su parte, los padres de la menor, Jesús Rivas y Mercedes Martínez, expresaron a través de su abogado, Patrick Steinfeld, que se encuentran «absolutamente devastados» por los hallazgos de la autopsia. En un breve mensaje, la familia describió a Celeste como una joven «hermosa y fuerte a la que le encantaba cantar y bailar», y exigieron que se haga justicia para que su memoria sea honrada.
Mientras el proceso judicial avanza en Nueva York y Los Ángeles, la comunidad de Lake Elsinore mantiene encendidas las velas en un altar improvisado, recordando a la pequeña de 1,57 metros y cabello rizado que soñaba con conocer el mundo fuera de su tranquilo vecindario.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
















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