Marissa Dupraw, una mujer de 31 años residente en Kalamazoo, Michigan (Estados Unidos), sufrió un accidente doméstico cuando un cuchillo cayó sobre su pie.
Lo que inicialmente parecía una lesión aislada llevó a los médicos a descubrir un quiste ovárico de alto riesgo, cuya detección temprana pudo haber evitado consecuencias graves.
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El accidente que le salvó la vida
Según relató la propia Dupraw, el incidente ocurrió cuando manipulaba un cuchillo en su cocina. «Dejé caer el cuchillo desde la altura del pecho, no tuve tiempo de reaccionar y me dio justo en el pie», explicó. La hoja penetró aproximadamente seis centímetros en su pie izquierdo.
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Inicialmente, la mujer no sintió dolor debido al estado de shock. «Luego llegó el dolor», añadió. Sin retirar el cuchillo, fue trasladada a un centro médico de urgencias para su atención.
Nunca imaginó que un accidente doméstico le salvaría la vida. Foto:Redes sociales.
Hallazgos médicos tras la atención de emergencia
En el hospital, los médicos confirmaron que la lesión no había afectado arterias, nervios ni tendones. Sin embargo, al retirar el cuchillo, la hemorragia fue persistente. «Cuando me quitaron el cuchillo, la hemorragia no paraba», recordó Dupraw.
Los análisis de sangre revelaron una condición preocupante. «Los médicos me dijeron que era extremadamente alarmante», señaló, al referirse a que su sangre estaba «peligrosamente diluida». Esta situación aumentaba significativamente el riesgo de hemorragias graves ante cualquier lesión.
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Descubrimiento del quiste ovárico
Dos semanas después del accidente, estudios adicionales permitieron detectar un quiste de nueve centímetros en su ovario derecho. De acuerdo con el personal médico, esta condición implicaba un alto riesgo de ruptura.
Un especialista indicó que el hallazgo fue determinante: «El quiste presenta un riesgo muy alto de ruptura, lo que provoca hemorragias excesivas en una mujer, incluso sin problemas de coagulación». En el caso de Dupraw, la situación se agravaba por el uso de anticoagulantes.
Descubrieron un quiste. Foto:iStock
Había comenzado a tomar anticoagulantes
La paciente había comenzado a tomar anticoagulantes dos años antes tras sufrir un coágulo pulmonar. Según explicó, no se había evaluado plenamente el impacto de este tratamiento en su capacidad de coagulación.
El 23 de abril, los médicos realizaron la extirpación del quiste. Tras el procedimiento, Dupraw consideró que el accidente fue una señal de alerta. «Esto me dejó completamente desconcertada, así que el cuchillo fue la señal de advertencia de que algo andaba mal», afirmó.
O Globo (Brasil) / GDA.
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de O Globo (GDA), y contó con la revisión de la periodista y un editor.
















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