Hay partidos para el recuerdo, partidos dignos de los libros. Partidos que recuerdan la belleza del fútbol ofensivo. PSG contra Bayern Múnich fue una batalla al ataque, de dos ejércitos con lanzas y escudos dispuestos a todo. Ambos fueron al frente como si hubieran apostado antes a ver cuál hacía más goles, y al final, fue un 5-4 a favor del equipo parisino en la ida semifinal de la Champions, una victoria que es mucho y no es nada: le hizo cinco goles al Bayern y no lo mató.
Luis Díaz tuvo otra faena. Otra vez fue decisivo. Fabricó un penalti y anotó un golazo de esos que entran en su lista de los goles especiales, que ya son tantos. Bayern quiso conquistar París con todo su poderío y se fue derrotado, pero dejó pólvora en la cancha. Cuando el partido aún era joven y ni los más confiados se imaginaban ese vendaval de goles, apareció el colombiano. Hizo una cabalgata de lado a lado. Luego, cuando la pelota volvió a sus pies y ya iba a rematar en el área, fue derribado. Penalti. Kane pateó con la serenidad de los iluminados. 0-1 en 17 minutos.
PSG vs. Bayern. Foto:AFP
El Parque de los Príncipes quedó congelado. Sus hinchas pudieron presentir lo peor. Quizá pensaron que el tanque alemán volvía a pasar por encima como lo hizo en la fase de liga. Pero esta no iba a ser una noche para las lágrimas parisinas. La reacción fue monstruosa. El campeón de Europa sacó el pecho y todo su arsenal. El impronunciable Kvaratskhelia puso el empate 1-1 en 24 minutos, muy rápido, remató a un ángulo y Neuer quiso pero no pudo. João Neves se encargó de ampliar la cuenta al 33 con un cabezazo.
PSG vs. Bayern. Foto:AFP
El campo de juego era un terreno trepidante, un campo sin trincheras donde nadie quería defender, todos querían atacar. Nadie podía parpadear. Con esos ataques no hay tiempo ni para pensar, solo hay que actuar, reaccionar, ir y volver, sin descanso. Justamente descanso era lo que se acercaba cuando Olise hizo su aparición y clavó el 2-2 en 41 minutos con gran disparo. Todos lo miraron para no perderse cómo es que patea. Bayern es el equipo capaz de aplacar cualquier huracán.
Luis Díaz contra el PSG Foto:AFP
Sin embargo, en ese primer tiempo vertiginoso, entre dos equipos que sacaban chispas en cada duelo, aún quedaba algo más. Dembélé anotó de penalti el tanto de la ventaja parisina, 3-2. Así se fueron a los vestuarios.
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De allí volvieron como si volvieran a empezar, como si fueran 0-0. PSG quería más goles y los encontró, otra vez con Kvaratskhelia, empeñado en exigir al narrador, y luego con el propio Dembélé, un remate al palo y adentro. ¿Mataba el PSG? Por momentos parecía que el campeón de Europa vengaba todas las pesadillas que el Bayern le ha propinado a tantos rivales, pero no.
Upamecano se encargó de acortar las distancias con un cabezazo sutil. Un 5-3 ya no parecía tan grande ni tan injusto. Bayern no merecía caer con estrépito.
Luis Díaz, gol contra el PSG Foto:AFP
Adelante, Lucho Díaz tramaba algo. Esperaba el momento justo. Que una pelota dócil llegara a sus pies para hacerla candela y mandarla a la red. Iban 68 minutos. El público de París anhelaba el final ya, porque se veía que el Bayern iba a ir por el empate con toda su maquinaria. Que alguien marque al colombiano, clamarían los más desesperados. No hubo caso. Lucho recibió el pase largo de Kane, bajó la pelota como si fuera suya, como si le perteneciera de toda la vida, Marquinhos ya estaba vencido y desorientado, Lucho enganchó para terminar de confundirlo, tenía el control de la bola y de la situación, vio el resquicio y acomodó el disparó a un ángulo. Su festejo estuvo contenido, el VAR revisaba si había un fuera de lugar previo, Lucho decía con el dedo que no, que estaba lícito. Luego, el veredicto fue a su favor. Gol, golazo, 5-4.
Qué partidazo. De esos que uno no quiere que se acaben. De esos que quedan escritos. Pero por si acaso, queda el juego de vuelta. PSG hizo lo mejor que podía y aún así no liquidó al Bayern…
PABLO ROMERO
Redactor de DEPORTES
@PabloRomeroET
















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