A un mes de la muerte del niño Kevin Acosta, la Procuraduría General de la Nación concluyó que la negligencia de la Nueva EPS fue determinante en el fallecimiento. Un informe conocido por EL TIEMPO detalla que la entidad intervenida por el gobierno del presidente Gustavo Petro omitió la entrega de medicamentos para el diagnóstico de hemofilia que tenía la víctima.
Kevin Acosta murió el 13 de febrero en Bogotá. Tenía siete años y su familia llevaba dos meses sin recibir el medicamento conocido como Factor VII, con el cual le trataban el diagnóstico de hemofilia. Su muerte fue el reflejo de la crisis en la salud que se vive por estos meses, advertida por distintos gremios y organizaciones de pacientes.
Kevin Acosta Foto:Kevin Acosta
En el campo del gobierno, el presidente Gustavo Petro la atribuyó a una irresponsabilidad de la madre en el cuidado del menor, lo que generó distintos rechazos de parte desde distintos sectores. El informe, lejos de las palabras del primer mandatario, concluye que fue la omisión en la asignación de una IPS que suministrara el medicamento, por lo cual se abren paso eventuales sanciones contra los responsables una vez sean individualizados.
«Kevin estuvo prácticamente dos meses sin recibir el medicamento, pues Medicarte, la IPS que lo atendía, había suspendido la entrega del medicamento a sus pacientes por falta de pago de la Nueva EPS. La IPS Integral, que debía recibir los pacientes de Medicarte, no pudo asumir ese compromiso, porque la Nueva EPS tampoco le giraba recursos«, dice el documento elaborado este 17 de marzo por el equipo de la delegada en Salud, Mónica Ulloa.
Sus funciones, de carácter preventivo, llevaron a solicitar información a distintas dependencias en aras de elaborar el documento que fue remitido a una delegada de carácter disciplinario.
Familia de Kevin Acosta rechaza las declaraciones de las autoridades. Foto:Noticias RCN
El informe
El documento firmado por Ulloa empieza contando que Kevin Acosta recibió la última dosis de Factor VII el 14 de diciembre de 2025 por la IPS Medicarte, la cual terminó contrato con la Nueva EPS el 31 de diciembre de 2025. ¿La razón? El incumplimiento de las obligaciones financieras por parte de la EPS intervenida. El monto de la deuda contrario IPS Medicarte es de 53.187 millones.
Este punto es importante porque la misma Procuraduría ha advertido que la crisis en la salud se ha agravado en las EPS intervenidas, contrario a lo que ha buscado el Gobierno a través e sus agentes interventores.
Para brindar una salida al retraso, la Nueva EPS trasladó a los usuarios de Medicarte a Solutions IPS, que en el caso del niño Kevin Acosta brindó una cita el 27 de enero por telemedicina.
En respuesta a la Procuraduría, Solutions IPS indicó que al menor se le atendió y se le hicieron las respectivas valoraciones entre enero y febrero, pero que la Nueva EPS no les corrió traslado de los documentos elaborados posterior a ello. De hecho, dieron a conocer que tampoco les cumplieron con las obligaciones financieras adquiridas para dar luz verde al tratamiento de la víctima.
“Lo anterior evidencia que la entrega a Integral Solutions IPS de la población proveniente del prestador Medicarte no se formalizó, lo que lleva a concluir que para los meses de enero y febrero de 2026 la Nueva EPS no contaba con un prestador activo responsable de la continuidad del tratamiento. La EPS incurrió en fallas administrativas que impidieron garantizar la continuidad del tratamiento y la prestación oportuna de los servicios, debido, entre otros, a la omisión en la entrega de registros, historias clínicas, e información de los afiliados necesaria para garantizar su gestión terapéutica”, resaltó la delegada Ulloa en su informe.
Caso de Kevin Acosta, el niño que murió en Bogotá porque no le suministraban medicamentos. Foto:Archivo particular
Esa falta de gestión hizo que en enero el menor no recibiera su dosis, interrupción que se dio hasta el día de su muerte, el 13 de febrero. Esa inoperancia a la hora de suministrar el Factor VII terminó en un sangrado intracraneal profuso, el cual fue crucial en su muerte, según el reporte del Hospital Departamental San Antonio intento de Pitalito, Huila, donde lo atendían.
Las complicaciones en salud llevaron a que esa unidad médica lo remitiera a Bogotá, adonde Kevin Acosta llegó el 9 de febrero para ser internado en el Hospital La Misericordia. Allí ingresó a la UCI pero sus condiciones, dice el informe, eran irreversibles. “El suministro inoportuno del medicamento se encuentra directamente vinculado a la responsabilidad de la Nueva EPS como garante del aseguramiento en salud, teniendo en cuenta que se trata de un menor de edad, sujeto de especial protección constitucional, diagnosticado con una enfermedad de alto costo y perteneciente a la población vulnerable vinculada al régimen subsidiado”, detalló el ente de control.
Para la entidad al mando de Gregorio Eljach, esta situación que padeció Kevin Acosta debe ser investigada por supuestas irregularidades en la atención, con el agravante de que lo que pasó con Solutions IPS y Medicarte abarca cientos de historias clínicas de pacientes. “La EPS puedo haber incurrido en deficiencias en la gestión administrativa, al no remitir oportunamente las historias clínicas, no garantizar la articulación efectiva con prestadores de salud, ni asegurar la continuidad del tratamiento, lo que pudo incidir en una atención inadecuada e inoportuna del menor”, cierra el documento remitido a una delegada disciplinaria, a la que se le recalca que la Nueva EPS tiene más de 11 millones de afiliados.
Carlos López – Redacción Justicia
















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