Una celebración electrónica convocada el pasado fin de semana en una zona limítrofe entre Magdalena y La Guajira terminó convertida en un caso de retención múltiple con fines extorsivos que activó la reacción del Gaula Militar. La intervención permitió la liberación de cerca de 25 jóvenes que permanecían bajo intimidación armada en una finca ubicada en la vereda Los Achiotes.
De acuerdo con el comandante del Gaula Militar, coronel Styk Reyes Monsalve, los hechos se originaron tras una invitación difundida entre jóvenes de distintas regiones del país para asistir a una fiesta electrónica en el sector conocido como Los Muchachitos, un corredor rural cercano a Palomino.
“El fin de semana pasado citan a 25 jóvenes a una fiesta electrónica en una casa tipo finca. Después de que termina la actividad les dicen, ‘Oye, vamos a hacer una obra de beneficencia con el DJ’, y los mantienen allí reunidos”, relató el oficial en diálogo con EL TIEMPO.
Coronel Stick Amaral Reyes, comandante del Comando Gaula Militares. Foto:Cortesía
Según la reconstrucción preliminar, cuando la reunión estaba por concluir, varios hombres armados irrumpieron en el lugar identificándose como integrantes del grupo delincuencial conocido como ‘los Pachenca’. La presencia de los sujetos marcó el inicio de una exigencia económica dirigida a los asistentes.
“Empiezan a decirles, ‘Bueno, hermano, a partir de ahorita para salir, para que ustedes regresen a sus casas, tienen que pagar entre 15 y 18 millones de pesos por persona’”, explicó el oficial.
Los jóvenes, en medio de la intimidación, fueron obligados a comunicarse con sus familiares para gestionar el dinero solicitado. En medio de ese proceso, uno de los asistentes logró contactar la línea 147 del Gaula, lo que permitió activar la operación de rescate. “Alguien se atrevió a llamar al Gaula y nos pone en conocimiento de la situación. Inmediatamente reaccionamos con tropas del Gaula de Élite Nacional y el Gaula Guajira”, precisó el comandante.
Los capturados. Foto:Cortesía
La intervención se desarrolló en la tarde del 22 de marzo, dentro de la orden de operaciones denominada “003 Mercurio”, que contemplaba el apoyo operacional entre unidades del Ejército en la zona norte del país. Las tropas ubicaron el inmueble señalado por la denuncia y confirmaron que las personas permanecían retenidas en contra de su voluntad, bajo presión para cumplir la exigencia económica.¿
Durante la maniobra, los presuntos responsables intentaron deshacerse de los elementos utilizados en la intimidación. “Lo único que no encontramos fueron las armas. Cuando la gente iba entrando a la finca, tenían una persona afuera que avisó ‘va entrando el Ejército’, entonces meten las armas en una bolsa y alguien huye en moto”, señaló Reyes Monsalve, quien agregó que sí fueron hallados radios de comunicación, teléfonos celulares y registros de conversaciones que reforzaron la hipótesis investigativa.
El procedimiento permitió la captura de once personas señaladas de participar en la retención, quienes fueron trasladadas al departamento de La Guajira y puestas a disposición de la Fiscalía especializada en crimen organizado. Entre los detenidos figuran ciudadanos colombianos procedentes de Santa Marta y un ciudadano venezolano. La judicialización se sustentó en los testimonios de las víctimas y en el material incautado durante el operativo.
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Las autoridades indicaron que, aunque no se tiene certeza de si alguna familia alcanzó a consignar dinero, la reacción oportuna evitó que la extorsión se consolidara. “No garantizamos si alguno llegó a pagar, pero la intervención se dio en tiempos que permitieron neutralizar la exigencia económica”, explicó el oficial.
Tras el rescate, las unidades del Gaula realizaron acompañamiento a los jóvenes para la formalización de las denuncias ante la Policía Judicial, mientras se activaron protocolos de atención institucional y se informó al comando superior sobre los resultados de la operación.
Redacción Justicia
Justicia@eltiempo.com
















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