Para Ana Sofía Palacio Correa, de 18 años, despertar cada mañana es un acto de valentía.
Lo que para cualquier joven de su edad debería ser una etapa de planes y libertad, para ella se ha convertido en una batalla silenciosa contra su propio cuerpo.
Sofía vive con el síndrome de Ehlers-Danlos, una enfermedad genética ‘huérfana’ que debilita sus tejidos y la somete a un ciclo implacable de dolor constante, mareos y episodios donde la oscuridad se apodera de su vista.
Caso Ana Sofía Medellín Foto:Un viejo favor
La lucha para hacerle frente a esta enfermedad no ha sido solo física, sino también un sacrificio inmenso de amor familiar. En la búsqueda desesperada de respuestas que no llegaban, sus padres entregaron lo que más habían cuidado: los ahorros destinados a su vivienda propia.
Sin embargo, los recursos se agotaron antes que la enfermedad y hoy Sofía se encuentra frente a una puerta de esperanza que solo se abrirá con la solidaridad ciudadana. La meta es clara y urgente: recaudar 25.000 dólares antes del 23 de abril para asegurar su tratamiento en los Estados Unidos.
El itinerario médico ya está marcado en el calendario de la esperanza. Este mes Ana Sofía tiene una cita crucial en la sede de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida.
Allí, se someterá a una maratón de evaluaciones multidisciplinarias que buscan devolverle la calidad de vida que el síndrome le ha arrebatado.
Desde análisis neurológicos con especialistas hasta exhaustivas sesiones de fisioterapia y terapia ocupacional, cada examen es un paso hacia un futuro donde el dolor no sea el protagonista.
Caso Ana Sofía Medellín Foto:Un viejo favor
La agenda en Jacksonville será intensa. Sofía deberá enfrentar días de diagnósticos complejos y clases educativas virtuales que le enseñarán a convivir con su condición.
Pero para que todo este despliegue médico sea posible, el apoyo económico debe llegar a tiempo. Sin esos fondos, el esfuerzo de años y la oportunidad de ser atendida por los mejores especialistas del mundo podrían desvanecerse.
A través de la Fundación Un Viejo Favor, ya se han logrado recaudar 30 millones de pesos, pero la meta final sigue siendo un desafío. Sofía, con la dulzura que la caracteriza a pesar de la adversidad, agradece profundamente a quienes ya se han unido. Su historia es un recordatorio de que, aunque el diagnóstico sea huérfano, ella no lo está.
¿Cómo ayudar?
Para quienes deseen unirse a esta causa y permitir que Sofía siga soñando, se ha dispuesto la siguiente cuenta de ahorros:
Ahorros Bancolombia: 24500011098 – a nombre de: Fundación Un Viejo Favor
Hoy, el corazón de Sofía depende de la suma de muchas voluntades. El llamado a no dejar que el tiempo se agote y hacer que su viaje a Florida sea el inicio de una nueva vida.
















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