Marta Rosero lleva más de 20 años viviendo en Estados Unidos. Según le contó a EL TIEMPO, emigró por problemas de violencia en el departamento de Antioquia, de donde es oriunda, y, al cabo de un tiempo, inició un proceso de asilo que aún no se ha resuelto.
LEA TAMBIÉN

Medicare es un programa de seguro médico federal en EE. UU. Foto:aarp.org
Pese a ello, vive legalmente en EE. UU., tiene permiso de trabajo, paga impuestos y lleva más de dos lustros trabajando como profesora en una escuela local de donde pensaba retirarse en unos 2 años al cumplir los 65.
Desde el año pasado, sin embargo, vive en permanente zozobra luego de que el Congreso, controlado por los republicanos, aprobó una ley —la “Big Beautiful Bill”, impulsada por el presidente Donald Trump— que elimina por completo del programa de salud para retirados, o Medicare, y restringe otros, como Medicaid a más de 1,4 millones de inmigrantes legales en EE. UU., entre ellos otros miles de colombianos, que perderán este beneficio de la seguridad social en los próximos meses.
Para octubre de este año, cuando entren en vigor las primeras disposiciones de la ley, será la primera imposición y luego en enero de 2027.
¿A qué categorías de inmigrantes legales afecta la Big Beautiful Bill en Estados Unidos?
La medida afecta a varias categorías de inmigrantes legales, entre ellas refugiados, asilados, sobrevivientes de violencia doméstica y de la trata de personas, beneficiarios del estatus de protección temporal (TPS) y personas con permisos de trabajo que no cuenten con la residencia permanente o “green card”.
Miles de adultos mayores migrantes están en riesgo de perder sus beneficios en programas de salud. Foto:iStock
Lo que hizo la ley, en esencia, fue redefinir quién tiene derecho a acceder a los principales programas de salud financiados por el gobierno federal.
Hasta ahora, muchos inmigrantes con estatus legal, aunque no fueran residentes permanentes, podían acceder a Medicare si cumplían con los requisitos de edad y, especialmente, con el historial de aportes al sistema mediante impuestos laborales.
Medicare, el seguro de salud que dejará de operar para miles de inmigrantes en EE. UU.
Medicare es el seguro federal de salud para personas mayores de 62 años en el caso de las mujeres y de 65 años en el de los hombres, o con discapacidad, financiado principalmente con los impuestos sobre la nómina que los trabajadores pagan durante su vida laboral.
LEA TAMBIÉN

Medicaid está dirigido a personas de bajos ingresos, incluidos adultos, niños y familias, y se financia conjuntamente por el gobierno federal y los estados.
Bajo las reglas vigentes hasta ahora, muchos inmigrantes legales podían acceder a ambos programas si cumplían los criterios de ingresos y estatus migratorio, aunque con restricciones, como el requisito de cinco años de residencia en algunos casos.
A partir de ahora, todo cambia drásticamente. Desde la aprobación de la ley, solo un grupo reducido de inmigrantes podrá seguir accediendo a los beneficios.
El gobierno Trump busca reducir gastos, incluyendo programas de seguridad social. Foto:AFP / AARP
Entre ellos, los ciudadanos, residentes permanentes, algunos nacionales cubanos y haitianos, y ciertos ciudadanos de las islas del Pacífico bajo acuerdos especiales con EE. UU.
El resto queda por fuera, incluso si han vivido décadas en el país y han contribuido al sistema.
En el caso de Medicare, la ley establece que quienes hoy están cubiertos, pero no cumplen con las nuevas categorías serán retirados del programa a más tardar el 4 de enero de 2027.
Se calcula que al menos 100.000 personas perderán ese seguro de salud directamente, muchas de ellas en edad avanzada.
Programas sociales que quedarán sin cobertura para inmigrantes legales bajo administración Trump
Pero el impacto va más allá. La misma ley también restringe el acceso a Medicaid, a los subsidios de seguros bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) y a otros programas sociales.
Esa combinación es la que explica la cifra de 1,4 millones de personas que podrían quedarse sin cobertura, según datos de la organización KFF que se enfoca en temas de salud en EE. UU.
Según sus estudios, la exclusión de amplios grupos de inmigrantes legales de Medicaid, la eliminación de los subsidios para comprar seguros en el mercado de la ACA y la eliminación del acceso al Medicare dejarán sin seguro de salud a más de un millón de personas en los próximos años.
LEA TAMBIÉN

El argumento detrás de la reforma, según sus promotores, es tanto fiscal como político. Por un lado, reducir el gasto público.
Millones de migrantes han aportado a la seguridad social y perderán sus beneficios. Foto:iStock
La Oficina de Presupuesto del Congreso calcula que las restricciones a Medicare generarán ahorros por unos 5.100 millones de dólares hacia 2034, mientras que el conjunto de medidas en salud podría reducir el gasto en más de 130.000 millones de dólares en la próxima década.
Por el otro, responder a una base política que rechaza el uso de recursos públicos para beneficiar a inmigrantes.
“Los republicanos lo que quieren es evitar que los beneficios de la seguridad social se vuelvan un imán para los migrantes y responden a una base que resiente la idea de un estado benefactor especialmente cuando se trata de extranjeros”, sostiene Michael Cannon, director de políticas de salud pública en el Cato Institute.
La millonaria contribución de los migrantes con estatus legal al sistema federal
Sin embargo, la decisión ha generado fuertes críticas porque, a diferencia de los inmigrantes indocumentados, que ya estaban excluidos de estos programas, las personas afectadas ahora sí tienen estatus legal y, en muchos casos, décadas de aportes al sistema.
Ese es el punto que más controversia genera. No existen cifras claras sobre cuánto han contribuido específicamente estos grupos de inmigrantes legales que ahora pierden beneficios. Pero sí hay datos que ilustran la magnitud de las contribuciones de la población migrante en general.
Por ejemplo, los inmigrantes indocumentados que no tienen derecho a recibir beneficios federales aportaron en 2022 unos 6.400 millones de dólares al sistema de Medicare y cerca de 25.700 millones de dólares al Seguro Social, según estimaciones del Institute on Taxation and Economic Policy.
Es decir, contribuyen sin poder reclamar.
LEA TAMBIÉN

En el caso de los inmigrantes legales ahora afectados, muchos han seguido una trayectoria similar durante años, pagando impuestos con la expectativa de que, al cumplir los requisitos, podrían acceder a los beneficios.
En otras palabras, la nueva ley rompe ese vínculo entre el aporte y el derecho.
Los costos para el sistema de salud en EE. UU. a largo plazo
Expertos en salud advierten, además, de las consecuencias prácticas. Sin cobertura, muchos adultos mayores pospondrán tratamientos o consultas médicas, lo que puede derivar en enfermedades más graves y en mayores costos para el sistema a largo plazo, especialmente en las salas de emergencia.
En paralelo, algunos estados han intentado llenar el vacío con programas locales, pero enfrentan sus propios límites presupuestales.
En lugares como California, donde reside un gran número de estos inmigrantes, ya se han congelado las expansiones de cobertura debido al alto costo fiscal.
LEA TAMBIÉN

Para Rosero, todo esto no es un debate abstracto sino una realidad inminente. Y por eso su encrucijada.
Algunos migrantes se verán forzados a abandonar el país ante estos cambios. Foto:iStockphoto
Ya en la víspera de su jubilación, si no logra obtener la residencia en los próximos meses, podría verse forzada a abandonar el país o quedarse, pero sin seguro de salud justo en la etapa de la vida en la que más lo necesitará.
“Es muy injusto. Trabajé y contribuí al sistema de seguridad social por más de dos décadas. No estoy pidiendo que me regalen nada, pero sí que reconozcan mis aportes. En este punto, si me regreso a Colombia, lo pierdo todo”, le dijo a este diario.
SERGIO GÓMEZ MASERI – Corresponsal de EL TIEMPO – Washington















Deja una respuesta