Colombia y Ecuador atraviesan una de sus crisis más graves desde la ruptura entre los gobiernos de Rafael Correa y Álvaro Uribe por la Operación Fénix que dio de baja al guerrillero Raúl Reyes. En cuestión de dos días, Quito llamó a consultas a su embajador y duplicó las tarifas arancelarias hasta el 100 por ciento, mientras que Bogotá ordenó el regreso de su representante diplomática y se plantea seriamente abandonar el Pacto Andino.
“He contado con la máxima paciencia para aguantar los insultos del presidente ecuatoriano (…) Nuestra embajadora en Ecuador debe venir de inmediato y el próximo consejo de ministros se realizará en un punto de la frontera con Ecuador”, aseveró el presidente Gustavo Petro, quien además solicitó a la canciller Rosa Villavicencio avanzar en el ingreso de Colombia a Mercosur.
La escalada deja suspendidos los acercamientos que se adelantaban en mesas técnicas de diálogo para abordar temas pendientes en la relación bilateral en materia de comercio, transporte, energía, hidrocarburos y las condiciones necesarias de presencia y control estatales en la frontera común.
El presidente Petro junto con Daniel Noboa, su homólogo de Ecuador, en octubre de 2024. Foto:Juan Diego Cano. Presidencia
“Lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo. Desde que tomamos esta medida, en la frontera norte las muertes violentas se redujeron en un 33%. En el futuro, se podrá conversar con un gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico”, afirmó Noboa.
Aunque el presidente ecuatoriano Daniel Noboa liga el aumento de aranceles a una supuesta falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico, la llamada a consultas de su embajador Arturo Félix Wong fue una respuesta a las declaraciones del mandatario colombiano Gustavo Petro, quien calificó como “preso político” al exvicepresidente correísta Jorge Glas.
“Las falsas declaraciones formuladas por el presidente Gustavo Petro solo contribuyen a deteriorar el estado de las relaciones diplomáticas, distrayendo la atención de los desafíos comunes que enfrentan ambas naciones”, señaló Ecuador, que envió una nota de protesta.
Fotos del traslado del exvicepresidente Jorge Glas Foto:EFE
Ahora bien, la tensión en la relación bilateral cociéndose desde tiempo atrás. A finales de 2025, Quito tomó la decisión unilateral de cerrar varios pasos fronterizos con Colombia y Perú, bajo el argumento de combatir el crimen organizado. La decisión incomodó a las autoridades diplomáticas colombianas en Bogotá, pues añadió leña al fuego tras una fuerte discordia por la deportación de más de 600 presos colombianos en el vecino país a mediados de 2025, un proceso que, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, careció de una coordinación adecuada por parte de la administración de Noboa.
Entonces, la Cancillería, en cabeza de Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, decidió a comienzos de enero citar al embajador ecuatoriano en Colombia, Arturo Félix Wong, con el fin de abordar de manera más armónica la seguridad fronteriza. También se enviaron mensajes a la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld.
Sin embargo, en varias ocasiones la Cancillería acusó falta de voluntad de Ecuador para limar asperezas, por lo que incluso algunas fuentes hablan de cálculos políticos de un Noboa que intenta generar sintonía con el presidente estadounidense Donald Trump.
Donald Trump y Daniel Noboa en la cumbre Escudo de las Américas, el 7 de marzo. Foto:Saul Loeb. AFP – Archivo EL TIEMPO
“Sin duda estamos ante uno de los momentos más complejos de la relación colombo-ecuatoriana. No obstante, no hay que olvidar que la dinámica Petro-Noboa ha estado marcada por tensiones significativas que las respectivas cancillerías han tenido que capotear. El incidente más reciente se deriva de las declaraciones de Petro sobre el exvicepresidente Glas de quien dijo que es un preso político, poniendo en tela de juicio la legitimidad del sistema judicial ecuatoriano”, indicó Angélica Rodríguez, profesora del departamento de Ciencia Política de la Universidad Nacional sede Medellín.
Para la analista, el diálogo en el corto plazo será difícil. “Este tipo de decisiones escalan el conflicto, perjudican a las poblaciones principalmente de frontera y favorecen el comercio de bienes ilícitos y el contrabando”, dijo.
Estamos ante uno de los momentos más complejos de la relación colombo-ecuatoriana. No obstante, no hay que olvidar que la dinámica Petro-Noboa ha estado marcada por tensiones significativas que las respectivas cancillerías han tenido que capotear
Angélica rodríguezDocente
Por ahora, en la Casa de Nariño no se ve probable una decisión arriesgada como la ruptura de relaciones, si se tiene en cuenta que la política ha sido mantener abiertos los canales diplomáticos para enfrentar los desafíos en la frontera común y proteger a la población colombiana en ambos lados, como ocurre con Venezuela. En cambio, lo que sí se prevé es un enfriamiento de la relación, como ya ocurre con Perú.
«Las consultas son un paso previo a la ruptura, pero no son un paso automático. Llamar a la embajadora es conocer la situación de primera mano, conocer cuál es la disposición del gobierno ecuatoriano sobre si hay alguna salida, sobre si efectivamente el gobierno está atrincherado en su posición de no negociar. Es decir, es tener información que permita tomar decisiones respecto a la posibilidad de una ruptura diplomática», explicó Manuel Camilo González, internacionalista y profesor de la Universidad Javeriana.
La canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy. Foto:Cancillería.
Sobre un eventual retiro de Colombia del Pacto Andino, el experto manifestó que Colombia dejaría de beneficiarse de acceder preferencialmente a los mercados de Ecuador, Perú y Bolivia, países que integran este mecanismo de integración subregional que se creó el 26 de mayo de 1969 mediante el Acuerdo de Cartagena. «Eso obviamente cerraría una puerta importante a por lo menos tres mercados que están puese ubicados en la subregión andina», agregó González.
Mientras tanto, los gremios piden mesura a ambos gobiernos: “Lo que está sucediendo debe concentrarse en el escenario de lo político, de lo diplomático y de la seguridad. No tiene ningún sentido que pongamos a nuestros trabajadores y a los consumidores a ser la moneda de cambio de una diferencia entre dos gobiernos”, apuntó el presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Bruce Mac Master.
“Cierra definitivamente cualquier posibilidad de comercio entre Colombia y Ecuador”, sostuvo el presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz Molina.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
















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