A 49 días de las elecciones presidenciales, cada una de las campañas a la Casa de Nariño ya está jugada con una estrategia con la que busca comunicar un mensaje directamente a la ciudadanía. Cada enfoque es distinto y con diferentes objetivos de por medio: algunos apuntan a la racionalidad del votante y otros, priorizan el tema emocional. Su efectividad solo se conocerá el día en el que los colombianos vayan a las urnas.
LEA TAMBIÉN
En casi todas las candidaturas, sobre todo las tres punteras de las encuestas, se percibe un tono confrontacional, según los expertos. Uno de los que más hacen evidente esa estrategia es Abelardo de la Espriella. En este punto coincidieron tres expertos en comunicación política consultados por EL TIEMPO.
“Abelardo convierte la red en trinchera”. De esta forma lo calificó Nury Astrid Gómez, experta en comunicación política, que agregó: “Su estrategia de comunicación es altamente emocional, identitaria y confrontacional, construida sobre la figura del outsider patriótico”. En ese sentido hay una división de la arena política entre “buenos y malos”.
“Petro es nombrado como ‘jefe de la mafia’ o parte de una ‘banda de bandidos’, mientras la clase política tradicional aparece resumida en la etiqueta de ‘los de siempre’. Con ello, divide el escenario entre un ‘nosotros’ patriota, territorial y agraviado, y un “ellos” mafioso, corrupto y decadente”, añadió Gómez.
Abelardo de la Espriella en entrevista con EL TIEMPO. Foto:Sergio Cárdenas EL TIEMPO
Ese tono de confrontación siempre ha sido dirigido a Iván Cepeda, pero con el resultado de las encuestas lo ha extendido a Paloma Valencia, con la que comparte un sector de votantes muy amplio.
“Sabe que frente a Cepeda no va a recortar terreno desde el punto de vista de la favorabilidad y que solo puede sumar en desmedro de la campaña del Centro Democrático. Entonces por eso ha decidido atacar a Paloma, porque sabe que la única manera de crecer es esta guerra intestina contra la misma derecha”, dijo el profesor de la Universidad Javeriana Mario Morales, experto en comunicación.
Precisamente Paloma Valencia ha tenido una doble estrategia de comunicación. Por un lado, ha decidido hacer caso omiso de los ataques de Abelardo de la Espriella. En cambio, se ha enfocado en confrontar directamente a Iván Cepeda.
“La campaña de Paloma enfila baterías contra Cepeda a través de hechos irreales y acusaciones mendaces que solo buscan exacerbar a sus propias bases”, señaló Morales frente al tono de confrontación.
Juan Sebastián Delgado, estratega en comunicación política, amplió esa tesis y apuntó al contraste que tiene la campaña al hacer un llamado de unidad a las otras fuerzas, incluyendo a “los petristas arrepentidos”: “La narrativa de Paloma es clara en su ataque al gobierno Petro y por ende a Cepeda. Pero es la única, de las tres campañas que van liderando, en la que hay un mensaje de unión en función de la integración”, comentó el experto el estratega Juan Sebastián Delgado.
Álvaro Uribe, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Foto:MILTON DÍAZ. EL TIEMPO
Delgado señaló que en cuanto a Iván Cepeda, la apuesta es de confrontación frente al uribismo y a lo que representa. Ese ha sido el eje de ataque a las campañas de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Un ejemplo de ello son las sesiones del Congreso de esta semana, en las que enfiló sus comentarios contra el expresidente, más allá de sus interlocutores que lo cuestionaron propiamente, la senadora Paloma Valencia y el senador Carlos Meisel.
Al mismo tiempo tiene un mensaje de unidad y de llamado hacia a otros sectores. “En este periodo, Iván Cepeda desarrolló una estrategia centrada en la legitimidad ética, el control del mensaje y la territorialización de su liderazgo”, dijo Nury Astrid Gómez, que añadió: “Cepeda busca ampliar su base sin soltar la épica ética: sus llamados a la acción apuntan a debatir con argumentos, formar comités territoriales, defender las reformas y ganar en primera vuelta sin ceder a la desinformación”.
El candidato presidencial Iván Cepeda en Medellín. Foto:EL TIEMPO.
Pero a la vez ha sido el único reacio a los debates. Ha buscado evitar espacios en los que lo confronten directamente, sobre todo ante los varios lunares del gobierno de Gustavo Petro. “La estrategia de no ir a debates funciona como les ha funcionado a todos los políticos que han punteado en encuestas, y en esa perspectiva corre el riesgo de no abrirse más a otros sectores, sobre todo a otros sectores de centro, en la idea de sumar y de crecer y corre el riesgo de quedarse”, dijo Mario Morales.
Los otros candidatos
La estrategia va por otro lado en cuanto a las candidaturas que, por el momento, no tienen mayor figuración en las encuestas. Con respecto al trabajo que están adelantando Sergio Fajardo y Claudia López, Delgado prendió las alertas: “La verdad, los veo invisibles en la conversación pública, no solo en escenarios digitales, sino offline. Más del 94 % de la conversación digital está concentrada en Cepeda-Abelardo-Paloma”.
Más allá de eso, en las últimas semanas se ha visto que ambos candidatos han buscado generar un golpe de opinión. Por el lado de Fajardo fue notorio con su convocatoria a recolectar firmas para frenar la asamblea constituyente propuesta por Gustavo Petro e impulsada por sectores de la campaña de Iván Cepeda.
En el caso de Claudia López, se ha visto ese intento de dejar huella en las regiones y ha hecho un énfasis en recorrer el país para tratar de recuperar esa imagen que alcanzó en las encuestas, pero que resultó golpeada por el resultado de la consulta del 8 de marzo.
JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADO
Redacción Política.
















Deja una respuesta