En las últimas horas, la Fuerza Pública bombardeó un campamento del Eln en el Catatumbo, Norte de Santander, entre Tibú y El Tarra, uno de los enclaves de este grupo armado, que disputa su control con las disidencias de ‘Calarcá’.
Durante la operación, cinco uniformados del Ejército resultaron heridos y fueron trasladados a un centro asistencial. En este momento, las tropas se encuentran en terreno adelantando las diligencias para consolidar los resultados.
Durante el actual Gobierno, las Fuerzas Militares han desarrollado 19 operaciones de alta precisión: dos contra el ELN, cinco contra el Clan del Golfo y 12 contra las disidencias de ‘Mordisco’.
El 4 de febrero pasado, el Ejército también ejecutó un bombardeo, el primero contra este grupo armado, que mostró intermitencia en los acercamientos con el Gobierno para negociar un posible desarme. Esa vez, fueron abatidos siete presuntos guerrilleros y uno más fue capturado.
Durante los procedimientos se incautó material de guerra que incluye armas largas y cortas, municiones, artefactos explosivos improvisados y granadas adaptadas para ser lanzadas desde aeronaves no tripuladas. También se informó sobre la destrucción de drones utilizados en actividades armadas.
El presidente Gustavo Petro, durante sus años como senador y candidato, delineó un enfoque a través de su discurso que buscaba marcar distancia de las herramientas y estrategias que históricamente habían marcado la respuesta del Estado frente a los grupos armados. En varias de sus intervenciones planteó que el país debía apartarse de los bombardeos en zonas con presencia de menores, que el Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad, no debía continuar y que no era pertinente destinar billonarios recursos a la compra de aviones de combate.
Pero a medida que avanzaba su administración, se implementaron cambios que marcaron un giro frente a las promesas de campaña. Esa narrativa inicial comenzó a contrastarse con las exigencias operativas propias del Gobierno.
Uno de estos virajes se dio con el regreso de los bombardeos, aunque este tipo de operaciones de la Fuerza Aeroespacial Colombiana no estaban suspendidas, sí estaban limitadas por la directriz de verificar que en los puntos a intervenir no se encontraran menores de edad.
A mediados de julio de 2024, llegó la primera de estas operaciones cuando el presidente Petro ordenó a la Fuerza Pública arremeter contra las disidencias, los 24 frentes bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’, que en Cauca habían desatado una escalada de violencia contra la población y los uniformados.
Sara Valentina Quevedo Delgado y Jesús Blanquicet
Redacción Justicia
















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