la Biblioteca de Autores Quindianos, una iniciativa que busca resaltar, recuperar y homenajear a los poetas y escritores del departamento, presenta en la Feria Internacional del Libro de Bogotá su nuevo texto, una recopilación de poemas de Luis Vidales.
La nueva antología poética del autor, nacido en Calarcá (Quindío) en 1904, fue compilada y editada por el escritor Juan Manuel Acevedo Carvajal.
«Presentar hoy, después de cien años de su aparición, ‘Suenan timbres’ implica asumir un doble movimiento: regresar a un libro decisivo de la poesía colombiana y, al mismo tiempo, leerlo como si acabara de llegar a nuestras manos. Ese doble gesto, no es una concesión crítica, sino una necesidad de lectura. Porque la obra de Luis Vidales, publicada en 1926, no pertenece únicamente a su momento de irrupción vanguardista: conserva una energía incómoda que aún desestabiliza hábitos de lectura, protocolos de gusto y certezas sobre qué puede o debe hacer la poesía. Leído desde el presente, Suenan timbres no aparece como pieza de museo, sino como un artefacto verbal activo, capaz de interrumpir nuestras rutinas perceptivas», dice Acevedo.
Como un homenaje al legado poético y literario de Luis Vidales se publica ‘Suenan timbres: poemas de Luis Vidales 1926-2026’.
«Conviene subrayarlo desde el inicio, en Vidales la modernidad no es un tema decorativo: es una forma de percepción. De ahí que Suenan timbres no se limite a “hablar” de la ciudad, de la máquina o del vértigo contemporáneo, sino que incorpora esas intensidades en el propio tejido del poema. Ritmo, imagen, tono, montaje, humor; todo participa de una escritura que escucha la época en su estridencia y en su discontinuidad. El título mismo del libro funciona como programa: “suenan” —es decir: vibran, irrumpen, golpean— “timbres” —señales acústicas, avisos, llamadas, sobresaltos. No estamos ante una poesía de la contemplación, sino ante una poesía de la alerta», complementa el editor del libro.
Y agrega: «Para quienes llegan por primera vez a ‘Suenan timbres’, este libro puede ser una puerta de entrada exigente, pero extraordinariamente fértil. Exigente, porque no concede facilidades retóricas ni tranquilidades de tono. Fértil, porque amplía lo que entendemos por experiencia poética y por lectura crítica. Para quienes regresan a él, la experiencia suele ser otra: cada relectura descubre un nuevo ángulo de su ironía, una nueva vibración de su ritmo, una nueva capa de su diálogo con la historia».
El poeta quindiano Luis Vidales. Foto:Wikipedia Commons
La edición conmemorativa de ‘Suenan Timbres’ (2026), auspiciado por la Biblioteca de Autores Quindianos, es libro ilustrado por Tobías Arboleda y diagramado por Catherine Rendón. En su edición también participaron Corónica Editorial, la Secretaria de Cultura del Departamento, la Red Departamental de Bibliotecas, el Grupo de Investigación en Literaturas Marginales y el Programa de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana de la Universidad del Quindío.
Un poema de Luis Vidales
Los ruidos
Ruidos de los cafés
que se escapan por las bocinas de los teléfonos.
Ruidos maravillosos de las casas.
Yo sé que cada casa
tiene sus ruidos especiales.
Así conozco la casa de mi amigo
y reconozco la mía
–de lejos–
entre la aglomeración de construcciones.
Ruidos en la ciudad que sólo es calles
y calles
en la ciudad que está de espaldas
volteada hacia adentro
hacia los interiores de las casas.
Ruidos de la época de las cavernas
que andan todavía en el mundo.
Ruidos.
Vosotros vagáis locos
buscando una salida
pero al igual que yo
no habéis podido encontrarla.
Ruidos.
Y ya lo mejor será
que os tornéis extáticos
fijos
—pegados a las paredes—
conservando vuestras formas
de dibujos decorativos.
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