No todos los días un actor se convierte en fan dentro de su propia historia. Eso fue lo que le ocurrió a Samuel L. Jackson cuando, sin previo aviso, escuchó a alguien recitar uno de sus monólogos más reconocidos y al girarse descubrió que se trataba de Marlon Brando (El Padrino).
Marlon Brando, en su interpretación de Vito Corleone, en The Goodfather. Foto:Paramount
La escena, que parece salida de una película, ocurrió en un backstage en Nueva York durante una serie de conciertos de Michael Jackson. Samuel L. Jackson estaba allí como presentador invitado y compartiendo espacio con artistas como Whitney Houston y Usher, cuando de pronto alguien comenzó a recitar el conocido pasaje bíblico de su personaje en Pulp Fiction.
“Es algo que me pasa a menudo”, contó el actor en The Graham Norton Show, por lo que en un inicio no le dio mayor importancia. Sin embargo, al voltearse, la sorpresa fue total: “¿Quién carajos será ahora?… y resulta que era Marlon Brando”.
Brando es considerado por muchos como uno de los actores más influyentes de todos los tiempos, su trabajo en películas como Un tranvía llamado deseo y La ley del silencio, bajo la dirección de Elia Kazan, marcó un antes y un después en la actuación cinematográfica y redefinió los estándares de Hollywood.
Pero más allá del momento anecdótico, el encuentro tomó un giro insólito. Tras terminar el monólogo, Brando se acercó y le dijo que admiraba su trabajo y que debían hablar. Intercambiaron números, pero cuando Jackson intentó contactarlo esa misma noche, se encontró con una respuesta inesperada. Al otro lado de la línea contestaban como si se tratara de un restaurante chino.
Samuel L. Jackson. Foto:EFE
Según relató el actor, se trataba de una estrategia para proteger la privacidad de Brando. “Cada vez que llamaba, me decían que era un restaurante o una lavandería”, explicó, sugiriendo que alguien de su entorno filtraba las llamadas para evitar contactos no deseados.
REDACCIÓN VIDA DE HOY
















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