Tras la captura en Palmira, Valle del Cauca, de Alex Vitonco Andela, conocido como alias Mi Pez o ‘David’, señalado cabecilla principal de la estructura Dagoberto Ramos del Estado Mayor Central, de ‘Iván Mordisco’, el director de la Policía Nacional, William Rincón, habló con EL TIEMPO sobre el operativo, el trabajo de inteligencia detrás del caso, la reciente escalada violenta en el suroccidente del país y las rutas del narcotráfico que operan en esa región.
¿Cuál es la trayectoria de criminal de alias Mi Pez?
Estamos hablando de un criminal que llevaba cerca de 20 años delinquiendo como narcoterrorista. Además, era jefe de lo relacionado con cultivos ilícitos en esta zona y con el transporte de droga hacia Panamá y Estados Unidos. Ese poder económico le permitía fortalecer estructuras criminales entre Cauca, Valle del Cauca y Nariño. Con esos recursos adquirían medios logísticos como drones, explosivos, armas e incluso herramientas tecnológicas para atacar a la Fuerza Pública. También cobra relevancia porque es el sujeto que planificó las acciones criminales de los días 24, 25 y 26 de abril en todo el suroccidente del país. Uno de los hechos más graves fue lo ocurrido en el sector del túnel en Cajibío, donde murieron 20 personas y hubo 38 heridos.
Sobre esta captura, ¿la información de su ubicación llegó por el incentivo de las recompensas anunciadas?
Tenemos que ser honestos. Hubo varios canales. Recibimos información de personas, pero también existió un trabajo operacional e investigativo que venía desarrollándose hace tiempo. Hicimos análisis de hechos ocurridos en la zona, seguimiento de movimientos de estas estructuras y evaluaciones para determinar dónde podía estar este sujeto después de los ataques.
Teníamos identificados algunos puntos y personas que él visitaba. Entre ellos estaba una joven con quien fue ubicado. Hay de todo un poco, pero fue una operación construida con múltiples fuentes. Todos los días recibimos información. Podemos recibir más de 100 datos diarios y 99 terminan descartados. Ese también es el trabajo de inteligencia.
La captura de Alex Vitonco Andela, alias Mi Pez Foto:POLICÍA NACIONAL
¿Por qué es tan importante la captura de alias Mi Pez, general?
Por la dignidad de los colombianos y el dolor de los caucanos, la Policía Nacional, articulada con la Fuerza Pública, la Fiscalía y demás autoridades, ejecutó una operación llamada ‘Dignidad’, en la que logramos la captura de Alex Vitonco Andela, de la Dagoberto Ramos, alias David o alias Mi Pez. Este sujeto era el máximo cabecilla de la estructura criminal Dagoberto Ramos.
Fue una operación con trabajo altamente especializado de inteligencia. No solo logramos ubicarlo y capturarlo, también incautamos un arma de fuego y siete celulares que van a jugar un papel importante dentro de la investigación. La Policía Nacional a través de su Inteligencia le cumple con contundencia y dignidad al país.
General William Rincón, director de la Policía. Foto:Jesús Blanquicet/El Tiempo
Tras los ataques recientes hubo críticas sobre fallas de inteligencia. ¿Qué responde?
Hablar de inteligencia es hablar de anticipación, de descubrir lo que puede pasar mañana y cómo evitarlo. Es un trabajo que requiere metodología, tratamiento de información, evaluación y fuentes humanas que permitan establecer hechos con certeza. La inteligencia de nuestras fuerzas y de la Policía Nacional ha sido una de las mejores del mundo. Hemos desarrollado operaciones importantes contra estructuras criminales e incluso hemos apoyado procesos internacionales.
La inteligencia no significa saber todo lo que ocurrirá mañana. Ni agencias como el FBI o la KGB tienen niveles de acierto del 100 por ciento. La inteligencia llega hasta ciertos niveles y después necesita apoyo de la comunidad. Yo puedo saber que algo puede suceder en determinado lugar, pero no siempre se tiene la exactitud del punto, la hora o el momento. Ahí la comunidad puede cumplir un papel clave informando sobre movimientos sospechosos o situaciones extrañas.
General William Rincón, director de la Policía. Foto:Jesús Blanquicet/El Tiempo
Usted menciona apoyo ciudadano. ¿Hay miedo en la población para denunciar?
Por supuesto que hay temor. Estos sujetos amedrentan a la gente. Muchos jóvenes están bajo esas estructuras obligados, otros son instrumentalizados con falsas promesas y algunos ingresan creyendo que es una forma de empleo. Otros lo hacen porque tener un arma, dinero o una moto les da sensación de poder. Se aprovechan de la juventud y de la inmadurez de muchos muchachos. Con el tiempo algunos terminan creyendo que eso es legal. Piensan que sembrar coca es legal, que la minería ilegal es legal e incluso normalizan matar. Ahí aparece una pérdida de valores y lo que hemos llamado cultura de la ilegalidad. Ese ambiente genera silencio, ya sea por miedo o por terror. Y ese silencio favorece a los criminales y perjudica a la gente de bien.
LEA TAMBIÉN
¿Qué pasó en el atentado del túnel en Cajibío?
Si hubiéramos tenido información unos minutos antes de la instalación del artefacto explosivo, seguramente lo habríamos evitado. A menos de un kilómetro estaba el Ejército Nacional. Ellos actuaron de forma simultánea. Obstaculizaron el avance del Ejército mediante ataques y al mismo tiempo instalaron el explosivo para generar daño a la comunidad. El objetivo fue la población civil.
Cajibío, epicentro de atentado terrorista. Foto:JUAN PABLO RUEDA BUSTAMANTE
Usted lo describió como un gran traficante de droga. ¿Cuáles eran sus rutas?
En Nariño hay alrededor de 73.000 hectáreas de coca. Eso representa una cantidad muy alta, cercana a 600 toneladas. No toda está bajo su control, pero sí una parte importante. Cauca también tiene una cifra significativa de cultivos, bajo influencia de otras estructuras como la Jacobo Arenas. La droga sale principalmente por vía marítima. La llevan hacia Panamá y desde allí la distribuyen hacia Miami y otros destinos internacionales.
Jesús Blanquicet – @JusticiaET – blaant@eltiempo.com
















Deja una respuesta