Durante meses, Juan Carlos Orozco Orozco caminó sin apuro por Santa Marta. Se movía en la ciudad, cambiaba de lugares, sostenía su rutina y, en Barranquilla y su área metropolitana, investigadores de la Policía Judicial y la Fiscalía le seguían el rastro como a uno de los nombres más reiterados en expedientes de homicidio del 2026.
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Alias ‘El Nene’, de 25 años, era buscado por su presunta participación en al menos nueve asesinatos cometidos este año, en una escalada de violencia asociada al control territorial de rentas criminales, principalmente el microtráfico de estupefacientes y el cobro de extorsiones.
Su captura, ejecutada mediante orden judicial en la capital del Magdalena, le puso punto final —al menos por ahora— a una movilidad que había logrado burlar durante meses los cercos policiales en el Atlántico.
Un sicario de Los Pepes
Santa Marta apareció como un lugar ideal para la huida y ocultamiento. Foto:Policía nacional
De acuerdo con el proceso judicial, se desempeñaba como sicario al servicio de la estructura delincuencial Los Pepes, un grupo señalado desde hace años como uno de los actores clave en la violencia urbana de Barranquilla y municipios cercanos.
Las pesquisas permitieron establecer que Orozco Orozco tenía injerencia criminal directa en Barranquilla y en Galapa, dos escenarios donde se han registrado disputas sostenidas por el control de plazas de venta de drogas y rutas de cobro extorsivo.
En ese contexto, su nombre apareció reiteradamente vinculado a homicidios con patrones similares: ataques selectivos, ejecución rápida y armas de fuego, en sectores donde el dominio territorial está en permanente disputa.
Alias ‘El Nene’, según los informes, era un hombre conocido dentro del aparato criminal, con capacidad de moverse entre ‘zonas calientes’ y de permanecer activo sin ser detectado, hasta ahora que lo capturaron en Santa Marta.
Nueve homicidios y una lógica criminal
Está señalado de al menos 9 homicidios. Foto:Policía nacional
Los nueve homicidios por los que es señalado se leen como eslabones de una misma lógica violenta, que combina intimidación, castigo y eliminación de rivales o de personas que incumplen reglas impuestas por organizaciones ilegales.
En varios de estos casos, la hipótesis apunta a ajustes de cuentas relacionados con el microtráfico y con el control del cobro de extorsiones en barrios estratégicos. Se trata de homicidios que, además de ‘eliminar’ a una persona, buscan enviar un mensaje en territorios donde el poder se disputa cuadra a cuadra.
Este fenómeno no es nuevo, pero en 2026 ha mostrado una intensificación preocupante. Las autoridades han advertido que, tras fracturas internas y reacomodos entre estructuras criminales, los sicarios se convierten en piezas clave para imponer control y disciplinar territorios.
Cuando la presión investigativa comenzó a cerrarse en el Atlántico, alias ‘El Nene’ optó por salir del radar inmediato. Santa Marta apareció como un lugar ideal al ser una ciudad intermedia, con flujo constante de personas y una menor exposición frente a las estructuras que lo buscaban en Barranquilla.
Allí fue ubicado tras un proceso de seguimiento que incluyó análisis de información, cruces de datos y labores de inteligencia. La operación dejó claro que, pese a moverse fuera de su zona habitual de acción, el investigado no había roto sus vínculos ni dejado de figurar en el mapa criminal que las autoridades venían trazando.
Se amplía su prontuario criminal
Los Pepes son una estructura criminal que disputa el control de las economías ilícitas en la región. Foto:Redes sociales
Además de los nuevos cargos, Juan Carlos Orozco Orozco ya registraba dos anotaciones judiciales previas, una por homicidio y otra por fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego o municiones.
Tras su captura, deberá responder ante la justicia por homicidio agravado y porte ilegal de armas, delitos que, acumulados, podrían significar una pena considerable si las imputaciones prosperan en juicio.
El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, Miguel Andrés Camelo Sánchez, calificó la captura como un resultado importante dentro de la ofensiva contra el homicidio y la extorsión, y destacó el trabajo conjunto con la Fiscalía General de la Nación.
Más allá del pronunciamiento institucional, la detención de alias ‘El Nene’ envía un mensaje directo a las estructuras criminales que operan entre Barranquilla, Galapa y otros municipios del Atlántico. No obstante, fuentes judiciales reconocen que el reto no termina con la captura de un sicario.
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La Policía reiteró el llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho delictivo o actividad sospechosa a través de las líneas habilitadas (123, 165 del GAULA y la línea contra el crimen).
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