Inundaciones de ríos y quebradas que han acabado con cultivos y viviendas, deslizamientos que dejan enormes daños en carreteras de importancia como la Ruta 45, que lleva de Neiva a Putumayo y Caquetá, así como caída de puentes y daños en algunos acueductos, es el saldo que dejan las lluvias que han azotado al departamento del Huila del primero de enero a la fecha.
La emergencia no ocurre solo en Córdoba, como ha sido de conocimiento público. Las cifras de la Oficina de Gestión del Riesgo del Huila señalan que, en esta región, son 30 los municipios afectados y en 11 de ellos las alcaldías declararon la calamidad pública para atender de manera rápida las emergencias.
Por las graves afectaciones del invierno este año están con calamidad pública las poblaciones de Elías, Saladoblanco, Gigante y La Plata, donde se cuentan eventos como inundaciones y derrumbes, principalmente, pero el año pasado también tuvieron emergencias difíciles los municipios de San Agustín, Palestina, Suaza, Santa María, Timaná y la Argentina.
Derrumbes en Huila, uno de los departamentos más afectados en la reciente oleada de lluvias. Foto:Gobernación del Huila
Más de 100 deslizamientos
A las afectaciones de este año se suman más de 100 derrumbes de roca y tierra, 20 crecientes súbitas de ríos y quebradas con más de 15 inundaciones y hasta granizadas con caída de árboles en carreteras fundamentales.
Además, hay 196 familias damnificadas, 227 viviendas averiadas y a ese triste panorama se suman 5 instituciones educativas con daños en sus salones de clases y la estructura en general.
La situación es tan grave que, tan solo entre el 11 y 12 de febrero, los vendavales y aguaceros que cayeron en municipios como La Plata, Pitalito, Palermo, Gigante y Saladoblanco, causaron daños en carreteras y en puentes que comunican a la zona urbana con algunas veredas. Además, una seguidilla de rayos mató de manera fulminante a por lo menos 15 reses y una yegua en una finca de la vereda La Armenia, municipio de Teruel.
Autoridades atendiendo la emergencia en el departamento. Foto:Gobernación del Huila
Emergencias en La Plata
El invierno también causa estragos en el municipio de La Plata donde ha habido deslizamientos que dificultaron la comunicación con el municipio de El Pital y otro de esos eventos obligó al cierre total de la vía del centro poblado el Mesón, así como daños en el acueducto municipal.
En los últimos días, una creciente súbita de la quebrada La Guaguita, ocasionó averías en el sistema del acueducto dejando suspensiones del servicio en la zona urbana del municipio de Palermo y, finalmente, fue solucionada.
Otras poblaciones afectadas son Rivera, principalmente por deslizamientos en la vía de la vereda Medina, Hobo y Timaná donde los derrumbes han afectado la conectividad entre veredas y corregimientos.
Imágenes que deja la oleada de lluvias en el Huila. Foto:SUMINISTRADA A EL TIEMPO
“La maquinaria de la gobernación realiza a diario intervenciones y arreglos en vías urbanas y rurales de Tesalia, Iquira, Tello, La Plata, Elías, Saladoblanco, Pitalito, Oporapa, y en general en todos los municipios afectados”, señaló la Oficina de Gestión del Riesgo.
Paso a un carril en Los Altares
La situación más crítica se vivió el 8 de febrero por al menos 10 derrumbes de enormes proporciones se presentaron a la altura del sitio Los Altares, una zona montañosa entre los municipios de Gigante y Garzón. La emergencia obligó a las autoridades el cierre de la importante vía durante 12 horas y a lo largo de los días la Policía de Tránsito y Transporte del Huila hace controles con paso a un carril para permitir el flujo vehicular de Neiva hacia Caquetá y Putumayo, así como a Pitalito y San Agustín.
En esa emergencia varios vehículos presentaron daños materiales de consideración por la caída de barro y roca, pero las emergencias no dejaron personas heridas.
“El departamento del Huila se ha visto afectado por eventos de lluvia atípica que han generado principalmente movimientos en masa e inundaciones”, explicó Jorge Chaparro, geólogo de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres.
El funcionario agregó que estas afectaciones se ven agravadas por las condiciones de saturación hídrica de los suelos, que reducen su capacidad de infiltración y disminuyen la estabilidad del terreno.
“En zonas con pendientes pronunciadas, cobertura vegetal intervenida y presencia de taludes naturales o artificiales, aumenta la probabilidad de deslizamientos, especialmente en áreas rurales, vías terciarias y sectores cercanos a cauces y quebradas”, concluyó la Oficina de Gestión del Riesgo.
Fabio Arenas Jaimes
Redacción Huila
















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