Un artefacto explosivo fue ubicado y destruido de manera controlada en la vía que comunica al municipio de Tame con la ciudad de Arauca, uno de los principales corredores del departamento.
La operación fue adelantada por tropas de la Brigada 18 del Ejército, que mantienen presencia permanente en la zona.
Desactivación de explosivo en Arauca. Foto:Archivo
Según información oficial, el explosivo habría sido instalado por integrantes del ELN.
La carga fue detectada a tiempo por las unidades militares y posteriormente neutralizada por personal especializado, evitando afectaciones a la población y a la infraestructura vial.
La vía donde fue hallado el artefacto es un eje clave para la movilidad en Arauca. Por allí transitan diariamente transportadores, campesinos, comerciantes, estudiantes y familias que se desplazan entre Tame y la capital departamental.
Autoridades señalaron que este tipo de acciones, además de generar zozobra, vulneran el Derecho Internacional Humanitario al poner en peligro indiscriminado a personas que no participan en el conflicto.
El Ejército informó que mantiene reforzados los dispositivos de seguridad en el departamento, con operaciones de control territorial y verificación sobre los principales ejes viales, con el propósito de prevenir nuevos hechos y garantizar la movilidad.
En paralelo, en el departamento de Caquetá se registraron combates entre tropas del Ejército y estructuras armadas ilegales. En medio de los enfrentamientos, dos uniformados resultaron heridos y fueron trasladados a un centro asistencial para recibir atención médica.
En el Valle del Cauca, tropas del Ejército recuperaron a cuatro adolescentes que integraban el grupo armado organizado residual (GAO-r) Jaime Martínez, estructura que opera bajo el mando de alias Marlon, señalado cabecilla del Bloque Jacobo Arenas.
Recuperación menor de edad en Valle del Cauca Foto:Archivo
La operación se realizó en el sector de Puente Valencia, jurisdicción de Jamundí, en zona de influencia hacia el Naya.
De acuerdo con información oficial, los menores —entre 14 y 17 años— se acercaron a unidades del Batallón de Infantería Liviana N.° 8 de la Tercera Brigada y manifestaron su intención de abandonar la organización.
Según su relato, habían sido reclutados de manera forzada en zonas urbanas del suroccidente del país y llevaban más de un año y medio vinculados a la estructura, bajo presiones constantes, amenazas y condiciones restrictivas, tanto en movilidad como en alimentación.
Tras su salida, el Ejército activó los protocolos de protección y los adolescentes fueron puestos a disposición de la Policía de Infancia y Adolescencia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Defensoría del Pueblo, para el restablecimiento de sus derechos.
En el procedimiento también fue incautada un arma larga marcada con las iniciales del grupo armado, un proveedor y 28 cartuchos de diferentes calibres, material que quedó a disposición de las autoridades competentes.
Los hechos han generado temor y zozobra entre conductores Foto:
Sara Valentina Quevedo Delgado
Redacción Justicia
















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