Barranquilla tiene nuevo liderazgo al frente de su fiesta más emblemática. Tras la salida de Juan José “Juancho” Jaramillo de la dirección de Carnaval de Barranquilla S.A.S., la asamblea de socios designó oficialmente a Juan Carlos Ospino como nuevo director de la entidad, en un relevo que ocurre después de una semana marcada por cuestionamientos internos y llamados urgentes a reforzar la organización del evento cultural más importante del Caribe colombiano.
La designación fue anunciada este 23 de febrero y confirma lo que ya se anticipaba desde días anteriores: Ospino era el escogido para asumir las riendas de la organización tras las dificultades que marcaron la reciente edición del Carnaval.
Durante la asamblea, el alcalde Alejandro Char respaldó públicamente su llegada, destacando la experiencia de Ospino en procesos de internacionalización, apropiación cultural y fortalecimiento del sentido de pertenencia hacia la fiesta. De acuerdo con el Distrito, el objetivo es afianzar la dimensión patrimonial del Carnaval y, al mismo tiempo, avanzar hacia un modelo de gestión más moderno, sólido y mejor articulado con los hacedores y actores estratégicos.
El nombramiento de Ospino abre un nuevo capítulo en Carnaval de Barranquilla S.A.S. Foto:Cortesía
“El Carnaval es tradición viva, identidad colectiva y motor cultural y económico. Trabajaremos por una gestión sólida, participativa y sostenible”, afirmó Ospino al asumir el cargo en la asamblea, donde también se discutió la necesidad de revisar contratos, ajustar la logística para los próximos eventos y recuperar la confianza de hacedores, patrocinadores y operadores privados. La nueva dirección tendrá la responsabilidad inmediata de trazar una hoja de ruta que corrija los vacíos evidenciados este año y que permita garantizar una edición 2027 más estable, segura y organizada.
La polémica salida de “Juancho” Jaramillo
La salida de Juan José “Juancho” Jaramillo de la dirección de Carnaval de Barranquilla S.A.S. dejó abierta una discusión que va más allá de los incidentes registrados en la Vía 40. Aunque las invasiones de público durante la Batalla de Flores —y las fallas de seguridad asociadas— fueron el detonante que llevó a la Alcaldía a intervenir la organización y acelerar el relevo, el debate dentro del sector cultural no fue unánime.
Juan José Jaramillo. Foto:Cortesía
Para la Administración Distrital, se trataba de fallas logísticas que pusieron en riesgo a artistas y asistentes, motivo suficiente para ordenar correctivos inmediatos. Sin embargo, entre hacedores y gestores surgieron preguntas sobre si la responsabilidad recaía exclusivamente en la dirección saliente o si los hechos reflejaban problemas estructurales: desde debilidades en la contención policial hasta la presión que generan las multitudes en los desfiles más concurridos.
Aunque los videos mostraron descontrol y acceso masivo a zonas restringidas, no todos consideran que ello constituya, por sí solo, una prueba de mala gestión individual. Para algunos, incluso con planes de seguridad robustos, la combinación de alta asistencia, fallas de cerramiento o tiempos de reacción puede superar la capacidad operativa de cualquier entidad.
Al mismo tiempo, hubo voces que destacaron que Jaramillo venía impulsando procesos patrimoniales, fortaleciendo vínculos con los hacedores y promoviendo iniciativas culturales. Por eso, para ciertos sectores, su salida resultó abrupta y abrió dudas sobre si la medida fue estrictamente técnica o si también respondía a la presión mediática y al impacto reputacional que dejó la circulación de los videos.
El perfil de Juan Carlos Ospino
Más allá de cualquier controversia, la llegada de Ospino no es aleatoria, ya que se trata de una figura con trayectoria en la gestión cultural y en espacios comunitarios de Barranquilla. Fue fundador del Carnaval del Suroccidente y cuenta con experiencia en cargos públicos como asesor de despacho en la Secretaría de Educación, secretario de Educación, presidente del Concejo Distrital y, desde 2024, secretario de Cultura y Patrimonio.
El propósito es avanzar hacia un Carnaval más seguro y sostenible. Foto:Agencia Kronos
Durante su paso por la Secretaría de Cultura, lideró el fortalecimiento del Sistema Distrital de Estímulos, acompañó más de 3.000 eventos culturales y amplió la cobertura del Sistema de Formación Artística y Cultural, que pasó de 67 a 142 sedes. Fue, además, uno de los miembros activos de la junta directiva de Carnaval S.A.S., acompañando la estrategia #CarnavalBaq por Colombia y el mundo.
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Con esta experiencia, la expectativa sobre su gestión es que pueda articular la dimensión patrimonial con la necesidad de una dirección más técnica, profesional y preventiva, especialmente en lo relacionado con seguridad, logística y coordinación institucional. En otras palabras, demostrar que es posible mantener viva la esencia de la fiesta mientras se construye un Carnaval más seguro, sostenible y a la altura de su importancia cultural.
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