El Teatro Libre estrena en Bogotá su versión de Las tres hermanas, una de las obras más emblemáticas de Antón Chéjov, bajo la dirección de Ricardo Camacho. El montaje reafirma la profunda relación de la compañía con uno de los dramaturgos fundamentales del teatro moderno y propone una nueva lectura de un clásico universal que, más de un siglo después de su escritura, continúa dialogando con la sensibilidad contemporánea.
Las funciones se realizarán los jueves y viernes a las 8:00 p. m., y los sábados en doble función, a las 5:00 p. m. y a las 8:00 p. m., en la sede Centro del Teatro Libre. Esta nueva producción se suma al sólido repertorio de la compañía y consolida su apuesta por un teatro riguroso, reflexivo y emocionalmente potente.
La puesta en escena cuenta con un equipo artístico en escenografía, musicalización y diseño de vestuario, cuyos aportes construyen un universo escénico sensible y preciso, capaz de potenciar la dimensión poética y emocional del texto.
Fiel a su tradición, el Teatro Libre propone una lectura profunda y contemporánea de la obra, en la que emergen con fuerza los grandes temas chejovianos: el paso del tiempo, la nostalgia, la frustración de los sueños, la sensación de estancamiento y la persistente búsqueda de sentido.
Las tres hermanas obra de teatro Foto:Cortesía
Este estreno dialoga directamente con el camino que la compañía inició en 2024 con La gaviota, obra con la que abrió un ciclo de exploración del universo chejoviano. Aquel montaje indagaba en los sueños artísticos, las frustraciones íntimas y la tensión entre tradición y modernidad.
Dos años después, en 2026, Las tres hermanas profundiza en la mirada melancólica y lúcida de Chéjov sobre el deseo de transformación y la imposibilidad de escapar a la rutina provinciana. Ambas piezas, dirigidas por Ricardo Camacho, conforman un díptico que expone, desde distintas perspectivas, el choque entre aspiraciones y realidad, así como la nostalgia de un futuro siempre aplazado.
En este nuevo montaje, el público se encuentra con las hermanas Prózorov, tres mujeres que sueñan con regresar a Moscú como símbolo de una vida distinta, más plena y significativa. Ese anhelo, sin embargo, se ve constantemente postergado por las circunstancias, la inercia y las propias limitaciones humanas.
En palabras de su director, la vigencia de Chéjov se intensifica con el paso del tiempo. “Después de Shakespeare, es el dramaturgo más representado en el mundo. Su teatro es una profunda disección del alma humana, donde se entrelazan la vida íntima con el contexto social y político de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Sus personajes son inolvidables porque encarnan contradicciones: llevan en sí lo bueno y lo malo, el bien y el mal, y se expresan en un humor melancólico que, aunque triste, sigue siendo humor”, señala Camacho.
Las tres hermanas obra de teatro Foto:Cortesía
Para el director, el teatro de Chéjov apela tanto a la sensibilidad como a la inteligencia del espectador, y su capacidad de trascender su época le confiere un alcance universal. “No escogemos Las tres hermanas por su relación con la situación actual de Colombia, sino por su valor intrínseco como obra de arte. Todo el teatro de Chéjov, incluida su narrativa, es una creación maravillosa que ha influido enormemente en escritores, dramaturgos, artistas y públicos de los siglos XX y XXI”, afirma.
Las tres hermanas es una nueva invitación a reencontrarse con los grandes clásicos desde una mirada contemporánea, sensible y rigurosa, que confirma la vigencia de Antón Chéjov y la solidez del proyecto artístico de una de las compañías teatrales más importantes del país.
Redacción Cultura
















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