La guerra arancelaria entre Colombia y Ecuador profundiza la crisis en la frontera binacional y golpea el presente y futuro de muchas comunidades que estaban empezando a recuperarse.
La grave coyuntura que desencadenó la decisión del gobierno ecuatoriano de subir del 30 al 50 por ciento los aranceles a los productos de Colombia, obligó al Gobierno Departamental a solicitar la declaratoria de Zona Especial de Intervención Fronteriza.
La solicitud con carácter urgente está sustentada en el artículo 17 de la Ley 2135 de 2021, que autoriza la implementación de medidas extraordinarias cuando factores externos impactan de manera directa los derechos fundamentales como el bienestar ciudadano, la estabilidad empresarial, la generación de empleo, la sostenibilidad fiscal y la institucionalidad en las zonas de frontera.
En Ipiales también ay preocupación por el tema comercial, que ha sufrido graves caídas. Foto:Mauricio de la Rosa
“Las medidas solicitadas tienen carácter temporal y extraordinario, y buscan responder a un choque externo que afecta de forma desproporcionada a los territorios fronterizos, sin que ello implique tratamientos preferenciales permanentes”, según la sustentación expuesta por la administración seccional.
De acuerdo con el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ipiales, Iván Flórez Portilla, en la zona fronteriza colombo-ecuatoriana se hace necesario aplicar con rapidez una emergencia económica, pero por un determinado tiempo.
Dijo que la actividad económica en el puente internacional de Rumichaca se ha reducido al 10 por ciento, al tiempo que la poca mercancía que ha venido pasando en los últimos días en camiones se había negociado en el pasado.
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‘Un bloqueo sería fatal’
“Los más afectados por esta situación también son los ecuatorianos; un bloqueo en la frontera sería fatal para las economías de Nariño y Carchi, la disminución en el comercio binacional es contundente, estamos hablando de un tema serio”, recalcó el dirigente gremial.
Precisó que agencias aduaneras, al igual que empresas de tramitación de exportaciones e importaciones y el gremio de los transportadores, han manifestado su gran preocupación porque la generación de empleo viene en un franco proceso de deterioro en la región limítrofe.
“Esto empieza a rayar en un tema de desesperación, si hablamos de aguantar sería uno o dos meses más en el caso de mantenerse esta guerra arancelaria, hasta los camioneros nos han dicho que al no existir carga aquí se tendrían que al interior del país”, agregó.
Es tan crítica la situación que en las últimas semanas en la ciudad de Ipiales el 80 por ciento de las bodegas aduaneras han permanecido vacías, según la revelación del subgerente comercial de Almacenadora, José Luis Arrieta, quien añadió que los depósitos y toda la cadena del comercio exterior y el empleo formal e informal se han visto afectados en un 100 por ciento.
Habitantes de la frontera hablan de una crisis socio económica que cada día se agudiza. Foto:Mauricio de la Rosa
Encuentro binacional en Ipiales
Han sido varias las protestas, plantones y reuniones que en la zona fronteriza han realizado las autoridades y los gremios económicos, en busca de revelar las graves consecuencias que están dejando en la región las medidas adoptadas por los gobiernos de ambos países.
El evento más reciente fue la asamblea binacional efectuada en la ciudad de Ipiales en la tarde del martes 3 de marzo, donde el tema principal fue la crisis socio económica que está golpeando a la frontera.
Allí, el director de la Cámara de Comercio de Tulcán, Nelson Cano, recalcó que en la provincia ecuatoriana del Carchi también se han visto muy golpeados sectores claves como el transporte de carga, las almacenadoras y los operadores de comercio exterior que hasta han tenido que despedir personal o en su defecto enviar a los trabajadores a vacaciones.
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“En los últimos días los sectores productivos del Ecuador ya comenzaron a medir los efectos que la medida ocasiona en el empleo, se dice que 40.000 empleos se pueden perder en la zona de frontera, mientras que a nivel nacional podrían aumentar a los 200.000 empleos lo que implicaría una crisis muy grave”, manifestó.
Ramiro Vidal, director de la Cámara de Comercio de Ibarra, Ecuador, dijo que las narrativas que manejan en Bogotá y Quito no se ajusta a las realidades de los pueblos fronterizos y no responde a la realidad sobre la existencia de más de 40 puntos donde se incrementa el contrabando.
El transporte de carga también ha sido uno de los más afectados. Foto:Carlos Arturo García M.
Transporte de carga paralizado
A su turno Adriana Díaz Granado, directora de la Cámara Colombo Ecuatoriana, sostuvo que de 120 camiones que salían a diario de Colombia a Ecuador con mercancía, hoy solamente salen 20.
“Tenemos en la región casi 2.000 empleos directos en riesgo, no puede ser que ese sector legal de la economía el que está pagando los platos rotos de la ilegalidad”, precisó.
Por su parte Alfredo Buchely, director ejecutivo de Fenalco en Pasto, indicó que el contrabando excesivo está cruzando la frontera por las distintas trochas existentes entre ambos países.
“Es necesario restablecer los canales diplomáticos cuanto antes, sentar en una mesa a los dos países, pero con funcionarios que tengan poder de decisión, sino se hace de esta manera, el problema se va a seguir dilatando y llegaremos hasta agosto sin soluciones”, advirtió el directivo.
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Mirada a la liberación de animales silvestres. Foto:
















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