La batalla por atención es el dilema digital ya que el recurso más escaso es nuestro tiempo. Esta batalla es realmente por nuestro billetico. Y, ahí, la guerra es entre lo horizontal (el compu, la tele, la tableta) y lo vertical (el celular).
Lo horizontal seguirá ganado con las plataformas de películas, series y deportes. Se ven mejor, se ajustan más a las historias, se pueden ver por más tiempo, le hace muy bien a las historias. Y puede que se vean en celular, pero hay que ver en horizontal para poder entender más y gozar mejor.
Netflix y las otras plataformas decidieron que todo debe tener acción para enganchar más antes de los 5 minutos. Y además como la gente está dispersa en las redes que hay que contar cada 15 minutos la trama. Esto ya venía de la telenovela donde cada tanto se vuelve a contar la historia para que uno no se pierda o ganar nuevos seguidores. O sea, la nueva fórmula es más de lo viejo: acción a lo gringo y recontar a lo telenovela.
Lo vertical es el reino de las redes digitales como Instagram, Tik Tok, X, guasá. Estas redes fueron diseñadas para que sean disfrutadas en los celulares. La clave está en que deben contar historietas divertidas, eufóricas, extrovertidas, simples y breves.
En lo vertical una tendencia es las microtenovelas que también llaman microdramas. Ficciones diseñadas para celulares con capítulos de 1 a 3 minutos que creen adicción para seguir viendo. El invento de los microdramas dicen es chino: genios de la novedad desechable.
Los microdramas ya son un negociazo de 7.000 millones de dólares en China con apps como Reelshort donde hay episodios que duran entre 60 y 90 segundos y cada capítulo termina en suspenso por el que obligan a usuarios a pagar o ver publicidad para ver el siguiente. Lograr que paguemos dramas de minutos e historias desechables sería el éxito de la monetización digital.
Se supone que los microdramas tienen un alto ritmo y giros dramáticos intensos. Los tonos de narración son los de siempre: melodrama, romance, venganza y todo en familia. Pero vaya paradoja, las telenovelas verticales no tienen alto ritmo ni giros dramáticos alucinantes, son telenovelas: uno ya sabe qué va a pasar, solo que cada capítulo pospone eso que uno sabe va a pasar y cada capítulo es pequeñas variaciones para generar expectativas que casi siempre serán insatisfechas.
La reina de la telenovela, Televisa, que mandó en el siglo XX y se ha diluido en el XXI, quiere revivir sus grandes clásicos, pero en versiones hechas por Inteligencia Artificial. Telenovelas verticales escritas y producidas (y pronto actuadas) por IA. En el 2025 lanzaron 40; para 2026 la meta es llegar a 100 y escalar a 300 en el mediano plazo.
Por ahora, la IA es la solución del genio perezoso: se hacen telenovelas desechables y su consumo es del mismo modo: desechable. Fast food cultural.
ÓMAR RINCÓN- crítico de televisión
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