El mal aliento es una condición común que generalmente se resuelve con una buena higiene oral o una visita al dentista. Sin embargo, cuando el olor persiste pese al cepillado, el cuerpo podría estar enviando una señal de alerta que no debería pasarse por alto.
Especialistas recomiendan que, ante un cambio drástico y persistente en el aliento, el primer paso es acudir a un odontólogo para descartar causas bucales como caries, infecciones o acumulación de bacterias. Si el dentista no identifica el origen del problema, el siguiente paso es consultar a un médico internista o a un otorrinolaringólogo.
Expertos en oncología han señalado que ciertos tipos de cáncer pueden alterar los compuestos químicos presentes en el aliento. Estos cambios pueden generar olores característicos que actúan como indicadores tempranos de algunas enfermedades.
LEA TAMBIÉN
Existen otros síntomas que pueden alertar sobre un posible cáncer de laringe. Foto:Istock
Uno de los cánceres más asociados con este síntoma es el cáncer de cabeza y cuello, que incluye tumores en la boca, la lengua, la garganta y las glándulas salivales. De acuerdo con información del Centro Oncológico Integral Roswell Park de Nueva York, el mal aliento puede aparecer cuando las células cancerosas provocan ulceraciones en la cavidad oral que luego se infectan con bacterias.
Estas infecciones generan gases con olores fuertes y persistentes que no desaparecen con enjuagues bucales ni con la higiene habitual. Además del mal aliento, existen otros síntomas que pueden alertar sobre un posible cáncer de laringe o de la zona oral.
También el cáncer de pulmón puede alterar el olor del aliento. Foto:Istock
Entre las señales que requieren atención médica se encuentran la aparición de bultos en el cuello, dolor de oído persistente, llagas en la boca que no cicatrizan, dificultad para comer o tragar, ronquera y pérdida de peso sin causa aparente.
Otro padecimiento relacionado es el cáncer bucal, cuyos síntomas incluyen úlceras o heridas que no sanan, manchas o parches rojos en la boca y episodios recurrentes de sangrado en las encías o tejidos orales.
También el cáncer de pulmón puede alterar el olor del aliento. Según especialistas citados por organizaciones médicas, este puede describirse como rancio, desagradable y ligeramente dulce, similar al olor de fruta en descomposición o miel en fermentación.
LEA TAMBIÉN

Los especialistas insisten en que tener mal aliento ocasional no significa padecer cáncer. Foto:Istock
Asimismo, otras enfermedades graves pueden reflejarse en el aliento. Por ejemplo, el cáncer de hígado puede provocar un olor similar a humedad o moho, conocido como fetor hepaticus, debido a que el órgano pierde la capacidad de filtrar toxinas correctamente. En el caso del cáncer de estómago, los tumores pueden generar problemas digestivos que producen reflujo y olores intensos que ascienden por el esófago.
Los especialistas insisten en que tener mal aliento ocasional no significa padecer cáncer. Sin embargo, recomiendan prestar atención cuando el síntoma persiste durante semanas o se acompaña de señales como llagas que no cicatrizan, bultos en el cuello, dificultad para tragar o pérdida de peso inexplicable.
Detectar el cáncer en etapas tempranas aumenta significativamente las probabilidades de tratamiento exitoso. Por ello, escuchar las señales del cuerpo, incluso a través de algo tan cotidiano como el aliento, puede marcar una diferencia crucial en el diagnóstico oportuno de diversas enfermedades.
LEA TAMBIÉN

JAIDER FELIPE VARGAS MORALES
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
















Deja una respuesta