Pocos artistas llegan a los escenarios del Festival Estéreo Picnic, uno de los más importantes de Latinoamérica, sin siquiera tener un álbum consolidado. Aria Vega es la excepción y no existe otra palabra que describa mejor el éxito que ha tenido esta barranquillera que en los últimos seis meses viralizó sus últimas dos canciones, con las que alcanzó más de 40 millones de escuchas en Spotify: Chévere y Ay Mamá.
Además, fue una de las voces elegidas para participar en la canción oficial de la reina del Carnaval de Barranquilla este 2026 y sacó una línea de ropa con Falabella.
Aria Vega y Ryan Castro Foto:Suministrada
La regla que sí se cumple en ella y su trayectoria es la de probar cosas nuevas y equivocarse hasta llegar a la cima, que apenas construye.
“A los 17 años participé en Idol Colombia. Viviendo esa vaca loca y el bololó que es participar en ese programa, me doy cuenta de que me quiero dedicar el resto de mi vida a esto. Recuerdo horarios muy difíciles y una vida con ritmos muy exigentes”, contó a EL TIEMPO quien tiene como nombre de pila Mariana Padilla.
Cuando un artista decide dedicarse a su arte, la primera pregunta que aparece, especialmente en los papás, es: “¿de qué vas a vivir?”. Pero, para Aria no era tan complicado, porque desde pequeña aprendió a sacarle provecho económico a su voz.
Aria y la bebida que bautizó como Agua e Panela, inspirada en su canción homónima. Foto:Cortesía DIAGEO
Lo que cuenta es que lo que le daba dinero, aparte de sus prácticas profesionales en Comunicación Social y Periodismo (carrera universitaria que terminó), fue el canto. “Tocando en bares, restaurantes y haciendo covers gané dinero a través de la música. Mis redes sociales crecieron por la música. Para mí era más claro el camino de lo que era para mis papás. A mi papá, por ejemplo, le dio duro. Esta es una carrera incierta a ojos y oídos de personas más tradicionales”, dice.
Aun así, para alcanzar el reconocimiento nacional y empezar a sonar en países como México, la cantante pasó por varias escuelas, escenarios pequeños y equipos de grabación. Incluso, revolcó todos los gustos musicales que han sido el soundtrack a lo largo de sus 29 años y que son tan lejanos a lo que vemos hoy en día de ella, pero que la han inspirado de alguna forma.
“Siempre he creado playlists de cualquier cosa: los carnavales en Barranquilla, eventos a los que voy, de mi rutina. Una de esas es de costeñita core y tiene desde vallenato hasta folclor, mapalé, afrobeat. Todo lo que están haciendo en Cartagena, Barranquilla, Santa Marta. También me fascina Lana del Rey. Tuve una época en la que estaba obsesionada con Hozier, otra época en la que estuve obsesionada con Arctic Monkeys”, cuenta una de las mayores exponentes de afrobeat, dancehall y ritmos caribeños.
Vivió en Bogotá, Medellín y finalmente volvió a su natal Arenosa, para encontrar su personalidad musical, a la que ella misma llamó ‘costeñita core’ y que ha dado a conocer a lo largo de Colombia.
“Toda esa trayectoria implicó explorar varios géneros y salirme de mi ser para luego volver a él. Así descubrí lo que realmente me hacía auténtica. Eso me hizo decir: ‘loco, tú tienes todas estas cualidades, tienes todo esto en el ADN tan maravilloso, simplemente abrázalo y sé tú misma’. Porque yo siento que todos los artistas somos el fracaso de intentar ser otro artista”, dice pensativa Vega.
Y es que, con su estética irreverente y bien costeña, ella no solo ha puesto flow en su personalidad, sino también en cómo se viste y se expresa, resaltando las culturas populares del Caribe. Ser costeñita core es celebrar el brilli brilli, usar chancletas, flores como accesorios, vestidos, faldas, buen rubor en los pómulos y preferir colores alegres que combinen con la actitud del norte del país.
Captura de pantalla del videoclip de ‘Agua e’ Panela’. Foto:YouTube Aria Vega
TikTok e Instagram han cumplido roles muy importantes en la popularización de la música de Aria. Ver a niñas chiquitas empuñando la mano y levantando el pulgar, mientras mueven los brazos de arriba a abajo, a la par que agitan sus caderas, ha hecho que ‘Chévere’ llegue a oídos de artistas colombianos que ya son reconocidos a nivel mundial.
Ryan Castro fue uno de los artistas que se contagió con la vibra costeña y se unió al tema con un remix. Sin embargo, con el estallido de su música, también aparece el riesgo de ser un ‘one hit wonder’, que son aquellos artistas que son reconocidos solo por pocas creaciones y se estancan en un estrellato fugaz.
“Absolutamente nadie es un sabelotodo de la industria, de la música y sus maneras de ver el éxito. Yo lo único que sé es que, al igual que en todos los negocios, hay que tomar buenas decisiones y absolutamente nadie puede crecer solo. Hay que tener un buen equipo. Me he intentado rodear de las personas con las que tengo feeling, con las que mi intuición me dice que ahí es la vaina. Me rodeo con personas que tienen experiencia. Y yo soy muy creyente en Dios, en que los planes de Dios son perfectos y que él tiene puesto para mí. Eso sí, soy una trabajadora de primera clase y soy premium pro máx., me encanta la autoexplotación laboral”, cuenta Vega.
El próximo sábado 21 de marzo, Aria Vega se presentará a las 4 p. m. en el escenario de Smirnoff del Festival Estéreo Picnic. Y como para cualquier artista en expansión, llegar ahí se siente como un paso gigante.
“El año pasado estuve acompañando a un amigo que se llama Magna, con una canción que tenemos juntos en ese escenario. Yo decía: ‘juepucha, qué bacano sería tener mi propio show aquí y pues un año después pa allá vamos’. Entonces, un sueño hecho realidad. He sido fan del FEP. Fui a ver a Lana del Rey, a chuparme ese aguacero espectacular, a gritar a todo pulmón y a congelarme. Todo, por ver esa música que me mueve y que me apasiona”, concluye.
María Jimena Delgado Díaz
periodista Cultural
@mariajimena_delgadod
















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