“Estamos perdiendo el derecho a indignarnos”. La frase del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue la más contundente y la que marcó el tono del cierre del primer foro de alto nivel entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y África, realizado en Bogotá, en el que Colombia hizo el traspaso de la presidencia pro tempore del organismo regional a Uruguay.
La cumbre, organizada por Colombia para abrir el diálogo y fortalecer la cooperación entre ambos continentes —el tercero de una serie de foros que buscan ampliar las alianzas birregionales, tras los realizados con China y la Unión Europea—, terminó convirtiéndose en un espacio de protesta frente a un contexto global marcado por tensiones y guerras en distintas regiones del mundo.
“Es importante que no olvidemos nunca que el mundo de hoy vive la mayor concentración de conflictos desde la Segunda Guerra Mundial (…) Que no perdamos de vista que, mientras el año pasado se gastaron 2,7 billones de dólares en armas y guerras, todavía hay 630 millones de personas pasando hambre (…) ¿Y cuándo vamos a reaccionar para no permitir que los países más poderosos se crean dueños de los más frágiles?”, añadió Lula da Silva.
Foro Celac-África. Foto:Vicepresidencia.
El mandatario brasileño fue uno de los pocos jefes de Estado que asistieron para darle peso político a la cita diplomática, junto al anfitrión, Gustavo Petro; el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi; el de Burundi, Évariste Ndayishimiye; el primer ministro de Guyana, Mark Phillips, y el de San Vicente y las Granadinas, Godwin Friday.
Tanto Lula como Petro –quien llegó con más de tres horas de retraso a la plenaria de alto nivel– reiteraron sus críticas al papel de las Naciones Unidas. “Entre más graves los problemas que aquejan a la humanidad, menos instrumentos de una acción común. Por ese camino iríamos a la barbarie, que es lo que asoma” dijo el mandatario colombiano. “Lo que vemos en el mundo es la falta total y absoluta de funcionamiento de las Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad y sus miembros permanentes fueron creados para intentar mantener la paz, pero son ellos los que están haciendo la guerra”, reforzó Lula.
Presidente Gustavo Petro en la plenaria Celac-África. Foto:Presidencia.
Luego, los señalamientos se dirigieron con más exactitud hacia los Estados Unidos, país al que el mandatario brasileño acusó de querer colonizar. En ese sentido, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Washington contra la isla.
“Yo desde aquí le digo a Rubio (Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos) está equivocado. Eres latino. Como latino nos puedes entender, y no hay ocultar esa raíz porque yo me siento orgulloso de ser latino. Ser latino no consiste en avasallarnos los unos a los otros”, apuntó Petro.
‘Nuestra región ha logrado seguir siendo una zona de paz’: Orsi
Gustavo Petro y Yamandú Orsi. Foto:Presidencia.
Al recibir la presidencia pro tempore de la Celac, el mandatario uruguayo Yamandú Orsi recalcó que América Latina y el Caribe han sabido recorrer el camino de la paz en medio de los conflictos que vive el mundo.
“Nuestra región tomó hace tiempo una decisión política profunda: elegir la paz. Elegir la paz, ante todo, elegirla no como una consigna vacía sino como una forma viva de construir libertades. En un mundo donde el conflicto armado vuelve a expandirse, nuestra región ha logrado algo que no es poca cosa, seguir siendo una zona de paz. Ese logro es fruto de decisiones políticas sostenidas durante décadas y también es una responsabilidad», manifestó.
Ahora bien, el traspaso de la presidencia pro tempore se produce en uno de los momentos más débiles del mecanismo que, pese a ser el principal espacio de integración de la región, no ha logrado consensos frente a las principales problemáticas internacionales ni siquiera reunir a los jefes de Estado de los 33 países que lo integran, lo que evidencia una creciente división interna del bloque entre izquierdas y derechas.
¿Nueva era con África?
La canciller Rosa Villavicencio y la vicepresidenta Francia Márquez abrieron la plenaria. Foto:Vicepresidencia.
La vicepresidenta Francia Elena Márquez, una de las coordinadoras del foro, definió la cumbre Celca-África, realizado esta semana en el Centro de Convenciones Ágora, en Bogotá, como el inicio de una nueva era en la que el diálogo entre África, América Latina y el Caribe avanzará hacia formas más permanentes de cooperación política, económica y cultural.
En su discurso, la vicepresidenta instó a los países del Sur Global a seguir haciendo esfuerzos para fortalecer los vínculos comerciales y de inversión, involucrando sectores de financiamiento público y privado; a establecer una mejor coordinación institucional que facilite y estimule las inversiones y el comercio birregional, y a conectar nuestras regiones a través de adecuación logística, generando rutas que permitan la movilidad del comercio. La firma de un acuerdo entre el gobierno de Colombia y el gobierno de Ghana para establecer una ruta de transporte marítimo entre el puerto de Cartagena y el puerto de Tema es una muestra de ese camino, indicó.
El presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, afirmó que la historia compartida entre África y América Latina debe ser reconocida con verdad y responsabilidad, al recordar el impacto de la esclavitud y sus consecuencias actuales. Señaló que la justicia reparadora no es simbólica, sino una exigencia moral e histórica, e hizo un llamado a reconocer plenamente las injusticias y a valorar los legados culturales africanos como base para fortalecer la cooperación y transformar las realidades comunes.
Márquez Mina recalcó que el foro fue el resultado de un trabajo sostenido del Gobierno, a partir de la Estrategia Colombia-África 2022-2026, propuesta con la visión de tender puentes entre África, América Latina y el Caribe que incluyó varias giras de la vicepresidenta a dicho continente. “Esta apuesta de política exterior es nuestro legado para el fortalecimiento de la memoria, la justicia y las reparaciones históricas. Con esta estrategia buscamos que una relación, que durante décadas ha sido dispersa e intermitente, se transforme en una relación estructurada que podamos sostener en el largo plazo”, concluyó.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
















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