Los cuerpos de diez personas dadas por desaparecidas fueron recuperados, tras las intensas y prolongadas labores de búsqueda en cuatro municipios del departamento de Nariño, donde las investigaciones se concentraron por los antecedentes del conflicto armado.
Fue la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (Ubpd), la que logró la recuperación de los diez cuerpos en territorios ancestrales de Nariño, gracias a la información suministrada por miembros del Frente Comuneros del Sur, ahora desmovilizados del Eln y firmantes del Acuerdo de Paz.
En los municipios de La Llanada, Cumbal, Samaniego y Santacruz de Guachavés se llevaron a cabo las labores de búsqueda, las cuales se encuentran en regiones dispersas de Nariño.
Las acciones humanitarias y extrajudiciales empezaron en el resguardo indígena de Santacruz de Guachavés, con el apoyo de sus autoridades que facilitaron el acceso a los lugares de interés para emprender la búsqueda.
En esa zona se logró la recuperación de los dos primeros cuerpos de personas dadas por desaparecidas dentro del contexto del conflicto armado, las cuales cuentan con hipótesis de identidad, lo que significa que los aportes de información brindados fueron calificados como de alta calidad.
Excombatientes del Eln y otros grupos armados aportaron información sobre el paradero de los cuerpos Foto:Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, Ubpd
¿Hubo alguna incredulidad?
De acuerdo con Sandra Cuastumal, gobernadora del resguardo de Santacruz, inicialmente la comunidad indígena mostró cierta incredulidad sobre las tareas de búsqueda que se iban a emprender en la región.
“Fue muy motivante cuando la Unidad de Búsqueda me llamó para contarme que querían sacar personas en el territorio que están quedadas por el conflicto armado. Hubo un poco de incertidumbre en la comunidad porque nunca se había visto esto dentro del territorio”, indicó.
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Por eso tuvo que adelantar una campaña de sensibilización entre los indígenas: “Yo concienticé a las personas sobre la entidad para así avanzar y que les entreguen los cuerpos a sus familiares”.
En el municipio de Samaniego, donde tiene asiento el resguardo indígena de La Montaña, fueron recuperados otros dos cuerpos, los cuales fueron dispuestos en el Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación de Bogotá (Ciafi), con el fin de acelerar la identificación de las personas encontradas.
Esta última misión fue desarrollada en el marco del Plan Regional de Búsqueda Centro de Nariño, que estuvo liderada por mujeres profesionales de la Unidad de Búsqueda provenientes de los equipos de Risaralda y la Regional Suroccidente.
La acción humanitaria también tuvo el acompañamiento de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz MAPP-OEA, además de los gestores de paz que integran el grupo de buscadores del frente Comuneros del Sur.
El Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación de Bogotá, ayudó a identificar los cuerpos. Foto:Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, Ubpd
Encontrados en zona montañosa
Otros dos cuerpos de personas desaparecidas fueron recuperados en una zona montañosa del municipio de La Llanada, uno de ellos con hipótesis de identidad, mientras que el otro cuerpo se encontró gracias al trabajo realizado por el Grupo de Memoria de la Casita Vergeleña Jardín del Recuerdo y de los Sueños, que en cumplimiento de sus ejercicios comunitarios de reconstrucción histórica y de memoria, logró recolectar la información necesaria que luego fue suministrada al equipo de la Ubpd en Nariño.
En el resguardo indígena del Gran Cumbal se recuperaron cuatro cuerpos más de personas que también habían desaparecido por causa del conflicto armado.
Líderes indígenas también ayudaron en esta labor humanitaria. Foto:Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, Ubpd
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas reveló que para el hallazgo de una de ellas se recibió información suministrada por al menos seis personas civiles, lo que permitió su recuperación.
Sin embargo, en el año 2023 en el momento en que inició la investigación humanitaria y extrajudicial, aún no se contaba con su identidad plena.
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Por lo anterior el equipo de la Ubpd en Nariño puso este caso en conocimiento de los miembros del Frente Comuneros del Sur, quienes luego aportaron con la identidad de esta persona y brindaron la información sobre la ubicación de uno de sus familiares, quien días después entabló comunicación directa con la entidad para continuar con su búsqueda.
Después de un riguroso proceso investigativo, se logró obtener la identidad de la persona dada por desaparecida, la ubicación del sitio de inhumación y por ende su recuperación.
Comunidades hicieron un acto de armonización con familiares de las víctimas. Foto:Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, Ubpd
En la frontera con Ecuador
Los cuerpos de las otras tres restantes personas desaparecidas fueron recuperados igualmente con la colaboración del frente Comuneros del Sur en la frontera con el Ecuador, dos de ellas fueron articuladas con la Corporación Humanitaria Reencuentros, que facilitó la información sobre su localización e identidad mediante los encuentros colectivos adelantados en los años 2024 y 2025.
Una persona más fue recuperada por la UBPD que avanza en la investigación respectiva para lograr su identidad.
Según Nathaly Tovar, investigadora de la Ubpd en Nariño, las misiones humanitarias en los cuatro municipios donde fueron localizados los diez cuerpos tuvieron un factor común.
Sobre el particular indicó: “La unión para buscar a quienes desaparecieron es fundamental para avanzar en el alivio del dolor de sus familiares”.
Precisó que como es costumbre en las comunidades indígenas para el equilibrio y sanación del territorio, se adelantó un acto de armonización que permitió a quienes participaron en los procesos de búsqueda expresar su afecto y cariño por las víctimas.
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