Durante tres días, cinco niños permanecieron ocultos en una zona selvática del Caquetá, sin contacto directo con sus padres, resguardao de las disidencias de alias Calarcá para evitar ser reclyatados. El rescate de los menores se activó a partir de un reporte oficial el domingo al mediodía, expone la secuencia de hechos que llevó a su localización en un punto de difícil acceso.
La alerta se originó cuando el gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruíz, puso en conocimiento de las autoridades una situación que involucraba a un núcleo familiar reclutados por un grupo armado. Desde ese momento, se convocó un consejo de seguridad en Peñas Coloradas con la participación de entidades del sector defensa, organismos humanitarios y autoridades locales, donde se estableció que cinco menores permanecían desaparecidos.
“El día domingo hacia el mediodía el gobernador del Caquetá nos coloca en conocimiento de todas las entidades del Ministerio de Defensa, del Comando del Ejército, de la Fuerza Aérea, de la Policía, de la Armada, la Defensoría y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, sobre una situación particular”, explicó a EL TIEMPO el general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División.
El general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División del Ejército. Foto:Cortesía
En esa primera evaluación se conoció que los padres y uno de los hijos mayores habían logrado escapar tras permanecer retenidos durante varios días por un grupo de las disidencias comandadas por alias Calarcá. Según el oficial, el grupo armado los obligó a realizar trabajos forzados. “Esta estructura la tuvo haciendo trabajos forzados como por 10 o 12 días y, en un descuido, y también en un aviso que tuvo él de que lo iban a asesinar, toma la decisión de volarse con su esposa y el niño mayor”, señaló.
Tras su huida, los adultos lograron llegar a un puesto de control de la Infantería de Marina en Peñas Coloradas, lo que permitió activar los protocolos de búsqueda. En un primer momento se planteó una misión humanitaria con acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja Internacional y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, pero la falta de condiciones en terreno impidió avances.
Al día siguiente, las autoridades descartaron esa alternativa y definieron una operación militar para ubicar a los menores, quienes habrían sido dejados en la selva bajo instrucciones transmitidas por teléfono a una persona cercana a la familia. Con esa información, se diseñó un operativo con tropas especiales en condiciones de tiempo limitado.
La unidad esta conformada por tres batallones de Despliegue Rápido. Foto:Cortesía
“El planeamiento fue en tiempo restringido con tropas especiales de nuestra Fuerza de Despliegue Rápido número seis, con una unidad de operaciones especiales altamente entrenada”, indicó Cortés. La operación se ejecutó en la noche, luego de que mejoraran las condiciones meteorológicas que habían impedido el ingreso durante el día.
El despliegue incluyó apoyo aéreo. “A las 9 de la noche, con helicópteros de la aviación del Ejército y un helicóptero de seguridad de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, logramos insertar 24 hombres”, detalló el comandante. La unidad fue dejada a un kilómetro del punto donde se encontraban los menores, lo que obligó a avanzar a pie durante varias horas.
La marcha se extendió durante toda la noche. Los uniformados iniciaron el desplazamiento hacia las 9 de la noche y llegaron al área objetivo hacia las 3:30 de la madrugada. En ese lugar encontraron a los cinco menores junto a una joven de 18 años, integrante de la misma familia, quien seguía instrucciones telefónicas para mantenerse oculta.
“Allí los encontramos, les prestamos los primeros auxilios con nuestros enfermeros de combate, los hidratamos y les dimos alimentación”, afirmó Cortés. Los menores presentaban signos de deshidratación y permanecían en estado de temor tras varios días en la selva.
Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá. Foto:Archivo particular
“Estaban un poco deshidratados, asustados, en un escenario donde hay una menor de 3 años, una de 6, dos de 16 y una de 12 años”, describió el oficial. Según el reporte, llevaban entre dos y tres días en ese lugar antes de ser ubicados por las tropas.
La evacuación no se pudo realizar de inmediato debido a las condiciones climáticas. Los helicópteros permanecieron en el Fuerte Militar de Larandia a la espera de una ventana que permitiera la extracción. “Estamos esperando que mejoren las condiciones de tiempo y, una vez podamos hacer la extracción, el plan es llevarlos hasta Peñas Coloradas y reunirlos con su núcleo familiar”, explicó.
El traslado posterior está previsto hacia Florencia, donde se activarán las rutas de atención en salud y el acompañamiento institucional para restablecer los derechos de los menores.
Redacción Justicia
Justicia@eltiempo.com
















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